#SentimientoReal | Benzema, la excelencia

De Benzema está casi todo dicho, lo bueno y lo malo. Lo que está claro es que es él el que no ha dicho la última palabra y así lo ha demostrado en los dos últimos partidos, tanto en Pilsen como en Vigo, firmando un doblete en cada encuentro y poniéndole calidad a sus goles. Porque Karim no es sólo remate. Karim es mucho más que eso.

El fútbol de Benzema es perfecto, como una madre besando a un hijo. Domina suavemente el esférico, haciéndole saber a la pelota que están hechos el uno para el otro, que son almas gemelas. Por eso lleva el balón pegado al pie, porque son inseparables. Ahí donde un poema se recita con música habita el fútbol de Benzema. Pura excelencia, solemne calidad.

Los pitos le entran por un oído y le salen por el otro porque tiene treinta años y es padre y ha entendido que lo importante en la vida, como en el Madrid, es perseverar, trabajar como si acabaras de llegar y no dejarlo de intentar. Ni una palabra más alta que otra. Jamás. Benzema ha alcanzado su madurez en el mundo y en el club, se sabe importante porque lo es, se siente capitán porque el brazalete le roza y, sobre todo, Karim es madridista.

Una colección de entrenadores han pasado ya por Benzema y ninguno lo ha dejado en el banquillo, lo que viene a decirnos que Twitter sigue sabiendo más de fútbol que cualquier técnico del mundo. Yo me he enfadado mucho, muchísimo, con todos esos goles cantados que ha fallado Karim. Como cualquiera. Y he celebrado mucho, muchísimo, todos los que ha marcado. No todos los madridistas pueden decir lo mismo, deseosos como están de ver al francés errar de cara a puerta. Perdón por llamarlos madridistas. No lo son.

El nueve del Madrid es como cada una de nuestras madres, que nos hace mejores a todos. Karim hace buenos a sus compañeros, los deja siempre en la mejor posición, desahoga el juego, asiste y marca. Que sí, que yo también lo he visto ser apático y no jugar con el alma, pero han sido más las veces que he visto y voy a seguir viendo a Benzema templar sus nervios dentro del área tumbando al dos al mismo tiempo, hacer que se detenga el mundo controlando el balón o ser el más pillo en una final de Copa de Europa.

No es que yo sea o no de Benzema. Soy madridista y sólo quiero verlo triunfar. Más todavía.

Texto: Paula Pineda

Foto: Eurosport

News Reporter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *