
REAL MADRID
En un final polémico, el Real Madrid cae en Atenas y se queda a un paso de la Duodécima en un gran partido por las condiciones con las que llegaba. Hezonja y Lyles destacaron en el lado blanco.
Comenzó el partido de una forma muy enérgica el Real Madrid, poniendo un gran nivel físico y defendiendo con todo para hacer mandar un mensaje a Olympiacos. Fue Lyles el que de inicio empujó al Real Madrid para poner una puesta en escena inmejorable para el equipo blanco (1-9, 7:27). Continuó enchufadísimo el equipo de Scariolo, que anotaba de tres al mismo ritmo que en la semifinal ante Valencia. Reaccionaba Oly anotando por dentro, aprovechando la situación del Real Madrid y recortando la distancia inicial hasta los tres. Permitían muchísimo contacto los árbitros, endureciendo aún más el choque y aprovechando el cuadro heleno para sacar rédito del tiro libre, aunque un Madrid acertado sabía aguantar (15-20, 3:04). Terminó el primer cuarto igual que lo comenzó: con una defensa muy enérgica y aprovechando los tiros para marcharse al segundo cuarto con ventaja (19-26).
Mejoró el cuadro de Bartzokas para acercarse, en un comienzo de segundo cuarto mucho más rápido, con un guion de intercambio de canastas que le convenía y que supo aprovechar con la calidad de su segunda unidad, especialmente Peters (25-29, 7:20). Pero encontró de nuevo el Real Madrid resquicio en la energía de un Feliz que estaba realizando una Final Four espectacular. No dejaba de empujar Olympiacos, que conectaba a Fournier y encontraba en su profundidad de banquillo la forma de igualar el choque (36-36, 2:46). Permitió mucho más atrás el conjunto madridista en el final del segundo cuarto, con ciertos errores importantes, que permitió a Olympiacos conectar a la grada a base de triples. Pero supo aguantar y reaccionar cuando le tocó y nos fuimos al descanso con un marcador igualado (46-44).
Insistió demasiado desde el triple el Real Madrid, siendo quizás algo previsible y facilitando el trabajo defensivo de Olympiacos de inicio. Pero comenzó a trabajar por dentro y sacó cuatro faltas en los tres primeros minutos para amenazar y poder visitar la línea de tiros libres. En un altercado entre McKissic y Campazzo el partido se calentó, con el jugador de Oly provocando al argentino y calentando el partido, metiendo a la grada aún más si se podía (54-53, 4:57). Un día más, Don Andrés Feliz con un rebote tremendo y 5 puntos consecutivos aupó al Real Madrid para reaccionar al altercado y ponerse por delante (54-60, 3:51). Pero volvió el cuadro griego por enésima vez, que se empeñaba en demostrar el enorme equipo que es e igualó el choque con un buen parcial. Terminó el tercer cuarto con buenos minutos defensivos de los de blanco, que se fueron a los últimos 10 minutos con el 61-65. Todo por decidirse.
Muy fuerte volvió a comenzar el cuarto Olympiacos, especialmente atrás, que aprovechó con dos triples para ponerse muy pronto por encima (67-65, 8:08). Volvió a cargar muy pronto el Madrid mediante penetraciones a su rival, forzando Maledon y Feliz con éxito. Los de Bartzokas con bonus desde 6:34. Los de Scariolo, también desde 5:08, con el partido en un hilo (70-71). Muchos problemas en las faltas para el Madrid, con Okeke y Lyles con 4 faltas para el final del choque. Comezó a hacer daño por dentro el cuadro heleno, aprovechándose para tomar una mínima ventaja con los errores del tiro libre de los blancos (76-75, 3:27). Comenzaron los cracks a aparecer, empatándolo Hezonja a 80 con solo dos minutos para el final. En una falta inexistente, Walkup puso a Olympiacos más cerca del título (84-80, 1:22). Tomaron de nuevo protagonismo los árbitros con otra falta muy dudosa a favor de Fournier, que parecía cerrar el título para los griegos.
Cuando parecía sin opciones al final, Campazzo obtuvo tres tiros libres para ponerse solamente a 2 con 18,8 segundos por disputarse. Metió dos y recuperó el rebote ofensivo, teniendo tiro Feliz para igualarlo a 88. Lo falló y Olympiacos tuvo otros dos tiros libres para liquidarlo, no perdonando Alec Peters (89-85). No hubo milagro y Olympiacos ganó la Euroliga (92-85).