Opinión | Un cambio de sistema necesario

Zinedine Zidane confirmó el pasado sábado en rueda prensa que la próxima temporada veremos un cambio de sistema en el Real Madrid. Sin saber todavía las incorporaciones y bajas que habrá en el club, el francés ha dado una buena noticia a todos los que estamos algo hastiados del 4-3-3 impuesto por decreto en los últimos tiempos. Zidane parece tener claro lo que quiere, y con la temporada ya finiquitada, es momento de pensar en las alternativas que pueden pasar por la cabeza del francés para remodelar el sistema de juego del equipo.

Desde la llegada de Carlo Ancelotti al banquillo del Real Madrid en junio de 2013, el sistema empleado por el equipo ha sido el 4-3-3. El italiano lo mantuvo siempre que pudo, siendo solo sacrificado con las lesiones de Bale. Rafa Benítez duró poco, pero mientras estuvo en el cargo también optó por el 4-3-3 como sistema habitual. Zidane recogió el testigo y mantuvo el sistema, aunque fue capaz de cambiarlo para dar entrada a Isco y convertirlo en un 4-4-2 con el malagueño como punta del rombo. Se marchó el francés y tanto Lopetegui como Santiago Solari volvieron a apostar por el 4-3-3, aunque en el caso del argentino con dos extremos a pierna natural en muchos momentos.

La insistencia en este sistema (compuesto casi siempre por los mismos jugadores) ha acabado haciendo del actual Real Madrid un equipo previsible para sus rivales, habiendo perdido esa flexibilidad como equipo que le permitió arrasar en la temporada 2016/2017 (curiosamente en la que más cambios hubo en el sistema de juego). Las palabras de Zidane son una esperanza de cara a ver cosas nuevas. El galo ha confirmado que veremos una nueva disposición táctica en el equipo, y un servidor tiene claro el sistema de juego que más beneficiaría al equipo: 4-2-3-1. Y por lo que parece que tiene en mente el técnico francés, puede que no ande muy desencaminado. La actual plantilla tiene jugadores muy adaptables a ese sistema, y las presumibles llegadas de jugadores como Hazard o Pogba lo potenciarían.

El 4-2-3-1 permitiría dar más equilibrio a un centro del campo demasiado dependiente de la figura del mediocentro destructor. La dependencia de Casemiro en labores defensivas no sería tan grande, y al mismo tiempo la presencia a su lado de un jugador como Toni Kroos facilitaría la salida del balón. Por si no fuera suficiente, en la actual plantilla hay otras 2 alternativas como Llorente y Valverde, lo que nos da una suma de 4 jugadores distintos pero compatibles en el doble pivote. A su vez, Modric se vería liberado de los enormes desgastes físicos realizados en los últimos tiempos, algo que ha condicionado el rendimiento del croata. No sería el único beneficiado de la actual plantilla, ya que jugadores como Marco Asensio o Isco Alarcón tendrían la posibilidad de ocupar la mediapunta (puesto natural de ambos) casi por primera vez desde que llegaron al club.

Pero, ¿cómo casarían los presumibles fichajes con este sistema? En principio, de maravilla. Con Hazard la polivalencia del ataque aumentaría de inmediato, ya que el belga es un jugador de movilidad permanente, lo que le permitiría aparecer por cualquiera de los dos costados así como por detrás del delantero centro. Si a eso le sumamos que el 9 volverá a ser Karim Benzema, un delantero que hace la vida más fácil a los que juegan a su alrededor, el encaje del todavía jugador del Chelsea sería más sencillo. Lo mismo pasaría con Pogba, que con 2 hombres cubriéndole las espaldas tendría esa libertad llegando desde segunda línea que tanto gusta al francés. La llegada de estos 2 futbolistas enterraría definitivamente el 4-3-3, ya que Pogba nunca se ha mostrado fiable como interior y Hazard se vería demasiado enquistado en una banda.

Dicho esto, no basta con un cambio de sistema “base”. El Real Madrid cayó en las 3 competiciones en solo una semana sin hacer ni una sola modificación ni en su equipo titular ni en su sistema de juego. El 4-2-3-1 puede ser el futuro sistema ideal, pero no el único. Tiene que volver el Real Madrid capaz de sorprender a sus rivales, algo que no sucede hace demasiado tiempo. Hace 2 temporadas Filipe Luis dio con la clave del Real Madrid campeón del doblete tras caer por 3-0 en el Santiago Bernabéu: “No son nuestra bestia negra, son la bestia negra de toda Europa. Te ganan con el balón, sin el balón, a la contra, a balón parado…”. Traducido: un equipo flexible, capaz de cambiar su sistema y su forma de interpretar los partidos dependiendo del momento y el rival. Esa fue la clave del Madrid que acabó coronando una gran temporada en Cardiff, y siguiendo ese camino volverá al camino el triunfo.

En conclusión, es necesario cambiar el modo de jugar. Zidane lo sabe, se le ve más convencido que nunca, y resulta imposible no creer en su criterio. Ha demostrado que si tiene una plantilla larga y a su gusto, es capaz de sacar rendimiento a la totalidad de la misma, al mismo tiempo que prueba diferentes métodos de juego. Se acabó encerrarse en un único sistema, y eso será el primer paso para cambiar la dinámica la próxima temporada. Un cambio de sistema necesario.

 

Texto: @JavierGomezT

Foto:  El Mundo

News Reporter
Colaborador de #MadridistaReal. Cubre la actualidad del Real Madrid Castilla.

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