#Euroliga | Un triple milagroso de Doncic le da la victoria al Real Madrid (79-82)

El conjunto blanco ha vencido al Estrella Roja de Belgrado en la Sala Pionir por 82 a 79, en un partido controlado durante los primeros tres cuartos pero que ha estado a punto de perder debido a un nefasto inicio de último cuarto que solamente gracias a un triple sobre la bocina de Luka Doncic (24pts, 9reb, 4asis) ha podido solventar in extremis. El joven esloveno, junto a Felipe Reyes (14pts y 9reb) y Trey Thompkins (11pts y 4reb) han sido de lo más destacado por parte del equipo blanco en el día de hoy.

Pero recapitulemos. El Real Madrid Baloncesto saltó al parquet de la Sala Pionir con la baja de última hora del base argentino Facundo Campazzo, jugador importante en los últimos meses de competición, pero con la seria intención de demostrar una vez más, tal y como contamos hace unos días en #EnClaveMorada, que el carácter competitivo de este equipo es infinito e inmune a cualquier tipo de adversidad. Prueba de ello fue el parcial inicial de 10-0 que le endosarían a los serbios, que se veían incapaces de anotar ante una muy buena defensa madridista.

El tempo del partido lo marcaba completamente un Luka Doncic, que sería el mejor jugador del conjunto visitante en el primer cuarto. Anotando, asistiendo, reboteando y defendiendo. Junto a Felipe Reyes, con 6 puntos facturados desde la zona y que cubrió a la perfección el hueco dejado por un Walter Tavares totalmente fuera de partido con 3 personales, el Real Madrid finalizaba el primer cuarto 7 puntos arriba gracias a un triple sobre la bocina de Trey Thompkins (20-27, min. 10).

En el segundo cuarto, el protagonismo blanco recaería principalmente en Thompkins, quién con varias acciones defensivas de mérito y su acierto desde el triple, permitía al Real Madrid incrementar su ventaja hasta los 11 puntos (24-35, min. 13), obligando al técnico local a cortar la sangría con un tiempo muerto. Tras esta pausa, el Estrella Roja incrementaría su intensidad defensiva y en ataque surtiría de balones en la zona a Omic, quien a base de culazos y kilos, sumaba ya 10 puntos en su casillero particular y recortaba la diferencia hasta los 4 puntos (35-39, min. 17).

Una muy torpe antideportiva de Bjelica sobre Luka Doncic y una canasta tras rebote ofensivo de Felipe Reyes fueron rápidamente contestados por Taylor Rochestie, que anotaba desde 5 metros y empezaba a controlar el ritmo del partido. Al descanso, 39-43, tras un espectacular tapón de Anthony Randolph sobre la bocina.

Tras el paso por vestuarios, Luka Doncic se pondría de nuevo el mono de trabajo, haciendo más que palpable la superioridad sobre su marca, el serbio Lazic, que ha sido incapaz de frenarlo en todo el partido (43-50, min. 23). Más adelante llegaría el turno de Felipe Reyes, que otra vez más, haría mucho daño bajo los aros, provocando que el Estrella Roja entrase en bonus a falta de 6 minutos para el final del cuarto (43-53, min. 25). Lessort respondería con un par de acciones espectaculares finalizadas en mate y después sería Feldeine el que pondría la guinda desde el triple para reducir la diferencia hasta los 5 puntos (50-55, min. 27).

El Madrid, que no terminaba de tener el control del partido, evitaba que la pequeña revolución serbia llegase a más al final del tercer cuarto, gracias a 5 puntos de Randolph y una bomba de Carroll (57-64, min. 30).

Al inicio del último cuarto, el guion del partido cambiaría por completo. Si durante los previos 30 minutos el conjunto de Pablo Laso había estado siempre por delante en el marcador, en una sucesión de errores propios y aciertos ajenos, los locales nos endosarían un parcial de 9-0 que ponía en serio peligro la victoria madridista (66-64, min. 32). El técnico victoriano no tardó en parar el encuentro y reprender seriamente a sus jugadores, especialmente a un Luka Doncic, que empezaba a notar el cansancio acumulado, al perder varios balones y tomar malas decisiones en ataque. El descalabro madridista se traducía en 5 minutos sin anotar en el último cuarto. Mientras tanto, en el bando local, tanto el escolta Feldeine como el pívot Omic, permitían soñar a la afición que abarrotaba la Sala Pionir con una victoria.

Pero si hay un equipo que es capaz de remontar situaciones adversas como esta y dar la cara en los momentos en los que más quema la bola en ataque, ese es el Real Madrid. Ese gen competitivo es como un virus que se infecta en todo aquel que pisa ese vestuario, algo así podría pensar aquel veterano aficionado del sector pipero que llevaba varias semanas pidiendo el cese de actividades de Chasson Randle tras culminar un importantísimo 2+1 que le daba vida al equipo blanco (70-69, min. 36). Pero no sería el único jugador que daría la cara. Felipe y Tavares también serían cruciales a la hora de producir puntos en la zona. Después de una asistencia de Rudy que culminaría Thompkins en mate, el Real Madrid atesoraba una ventaja de 4 puntos a falta de un minuto para el final (75-79, min. 39).

Y como en este cuarto estaba escrito que el guion de los acontecimientos iba a ser del todo imprevisible, una nueva caraja madridista protagonizada por una pérdida absurda de Causeur en campo propio, permitiría a los locales empatar el partido a falta de 6 segundos (79-79). Laso pediría tiempo muerto y como viene siendo habitual esta temporada diseña una jugada en la que Luka Doncic es elegido como finalizador. Últimamente no solía salir bien este tipo de acciones de final de cuarto, seguro que muchos de ustedes habréis escuchado o leído críticas hacia el joven esloveno por su discreto papel de clutch player o lo que es lo mismo, su desacertado papel a la hora de jugarse los tiros de últimas posesiones. Hasta hoy. Porque el triple ha entrado, el Real Madrid Baloncesto ha logrado una importantísima victoria gracias a ese tiro y al menos por un tiempo va a poder eludir ese tipo de comentarios.

Al final, 79-82. La lucha continúa. Hala Madrid.

Texto: @Bricepinkfloyd

Foto: Euroleague.Net

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