#Euroleague J12 | Así, así, así juega el Madrid (92-65)

El Real Madrid afrontaba un nuevo Clásico del baloncesto español, en esta ocasión en la máxima competición europea de clubes, la Euroliga. Pero ambos equipos llegaban al partido en situaciones muy diferentes; mientras los merengues ocupaban la segunda plaza de la fase regular, a una victoria del líder, el Fenerbahce de Zeljko Obradovic, los culés se presentaban con un balance de 6 victorias y 5 derrotas, tras perder en la última jornada ante una de las cenicientas de la competición, el Buducnost, y con una mayor necesidad de sumar una victoria para afianzase dentro de los ocho primeros puestos que dan acceso a la próxima ronda de playoffs.

Tras un merecido homenaje a Don Pedro Ferrándiz, histórico entrenador del Real Madrid Baloncesto, que fue ovacionado por el público y arropado por alguno de sus antiguos pupilos, como Corbalán, Sevillano, Vicente Ramos, Rullán o Paniagua, entre otros, el partido daría comienzo con un quinteto madridista formado por Llull, Causeur, Deck, Randolph y Ayón.

El equipo de Laso salió mucho más enchufado al encuentro, colocando un parcial de 8-2, con Llull, Randolph y Causeur como anotadores y con un buen trabajo de Deck o Ayón en el rebote. Pero el desacierto inicial azulgrana, especialmente desde el lanzamiento exterior, con Claver y Hanga errando tiros liberados, pronto se convirtió en una mayor producción interior (10-9, min. 6). Y en esta fase del encuentro fue cuando vivimos el primer gran duelo de la noche: Singleton vs Randolph. Mientras el pívot culé se mostraba superior bajo el tablero, el madridista se mostraba muy acertado desde la línea de triple. Un contundente mate de Singleton fue contestado con dos triples de Randolph, el mejor jugador del primer cuarto, provocando el tiempo muerto de Pesic. Al final de los primeros diez minutos de juego, y tras una última gran defensa del quinteto merengue, el marcador reflejaba una pequeña ventaja de cinco puntos a favor de los locales (22-17, min 10).

En el segundo cuarto, con Taylor, Tavares, Thompkins, Campazzo y Carroll en pista, el conjunto merengue lograría dar un importante arreón al encuentro. Un triple marciano y una canasta de dos de Carroll lograba enchufar de nuevo al público que respiraba aires de vendetta tras la intrascendente derrota perpetrada en el Palau Blaugrana en Liga ACB, hace ya unas semanas. Cuando te enfrentas a un equipo entrenado por Pesic, sabes de antemano que difícilmente el ritmo del partido va a ser frenético. En este contexto, el Madrid demostró tener recursos suficientes como para imponerse ante una defensa como la desplegada en esta primera mitad por el FC Barcelona. Con una bombita de Carroll, a Pesic no le quedaría más remedio que cortar la sangría, parar el partido y alzar la voz (32-23, min. 15).

El escolta de Wyoming estaba siendo imparable. Y ni siquiera los ajustes defensivos del entrenador balcánico iban a impedir que siguiese minando la moral culé antes del descanso. A la fiesta se uniría Thompkins y Tavares, el primero anotando ante un Singleton con síntomas de estar desquiciado en defensa y el segundo taponando y machacando el aro para poner la diferencia en quince puntos (38-23, min. 16).

Al descanso, el Real Madrid lograba un botín todavía mayor (53-30, min. 20), con Carroll sumando 15 puntos en un cuarto y con una espectacular canasta sobre la bocina desde su campo de Facu Campazzo para cerrar la primera parte por todo lo alto. Parcial de 31-13. Impresionante.

Tras el paso por vestuarios, la carta de presentación blanca no dejaba lugar a dudas: no iban a bajar el pistón. Un rebote ofensivo de Ayón, la lucha de Deck por la posesión en la siguiente jugada y un 2+1 de Causeur daban buenas muestras del carácter y hambre competitiva que tiene este grupo de jugadores. En apenas tres minutos la ventaja madridista se incrementaba a los veinticinco puntos (57-32, min. 23). Otro triple de Randolph en una jugada en ataque donde el Madrid movió el balón a un gran nivel, una complicada penetración de Llull y un contraataque finalizo en mate de Deck volvían a obligarle al Barcelona a parar el partido e intentar cambiar la dinámica del partido en busca de una heroica remontada que a estas alturas de la película pocos visos tenía de hacerse realidad (64-37, min. 25). Solamente Heurtel parecía dar la cara en una noche, donde ni Singleton ni Kuric tuvieron su mejor actuación. Pese a ello, lograrían recortar la desventaja hasta los veinte puntos (64-44, min. 26), provocando el primer tiempo muerto de Laso en la segunda parte.

Con un triple de Deck desde la esquina se cerraba un parcial de 12-0 a favor de los culés. Y con un rebote ofensivo y canasta de Tavares tras un mal tiro de Carroll volvería a hacer acto de presencia la tranquilidad en el WiZink Center (69-50, min. 29).

En el último cuarto, y con un marcador tan desfavorable, el conjunto azulgrana endurecería todavía más su juego y se mostraría mucho más incisivo en ataque, pero el talento madridista en ataque, con jugadas de auténtico showtime, evitaron el mínimo atisbo de remontaba azulgrana. Los hombres de Laso se lucían y el público disfrutaba. Al final, en eso consiste ser abonado del Real Madrid Baloncesto: disfrutar del mejor baloncesto europeo de élite, con varios de los mejores jugadores de la competición realizando un juego tan vistoso como efectivo. En tiempos revueltos futbolísticamente hablando, es digno de mencionar el compromiso y la entrega que en cada partido muestran este grupo de jugadores desde hace ya varias temporadas.

Al término del encuentro el marcador reflejaba la enorme superioridad madridista desplegada durante los cuarenta minutos (92-65). Humillación al máximo rival. Así, así, así juega el Madrid.

 

Foto: Realmadrid.com

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