Opinión | Del amor al odio, solo hay un año en blanco

Todos sabemos lo que genera el mundo del fútbol mezcla sentimientos que van mucho mas allá de todo lo comprensible en muchos casos, aunque parezca exagerado. Somos miles de millones de madridistas cada uno con nuestro punto de vista, cada uno con nuestros gustos hacía tal o cual jugador, hacia uno u otro entrenador.

Todos creemos que ese estilo de juego que tenemos en la cabeza sería el idóneo para revertir una mala situación. Todos tenemos el don de saber que fichaje sería clave para hacer que todas las piezas del puzle encajen con la suavidad que Zidane bajaba los balones imposibles al césped.

Filias y fobias que se hacen mucho más tangibles cuando como en este caso venimos de un año en blanco, de un año de mala imagen a nivel colectivo y de mala imagen a nivel individual, dejando muy señalados a un gran grupo de jugadores que hoy por hoy visten aún la camiseta del Real Madrid.

EL TERMÓMETRO DE TWITTER

Para saber en que estado se encuentra la afición madridista solo basta con echarle un vistazo a twitter. Allí leyendo un poco aquí y allá te das cuenta de la absoluta división que vive hoy por hoy la hinchada madridista.

Todos tenemos libertad para expresar nuestros pensamientos sobre qué estilo de táctica sería la que sacase el máximo jugo a la plantilla madridista. Sabemos quienes son los jugadores más queridos y cuales son los más vilipendiados, siempre habrá división de opiniones es lógico, todos pensamos que seriamos mejores entrenadores, directores deportivos y hasta mejores comunity manager del club blanco.

“Yo haría un ajuste aquí y allá en la táctica, traería a este o al otro, vendería a Fulano por tanto”

Es lo bonito de twitter la libertad de opinión sea más o menos respetada por el resto de aficionados, la oportunidad de debatir con otros que comparten el mismo sentido que tú.

Pero es un arma de doble filo, cuando ves que el madridismo se divide en submadridismos como son “el mourinhismo, los antiflorentinistas, los antizidane –inexplicable pero este grupo esta en auge- viudxs de Cristiano Ronaldo, de James, ahora de Keylor Navas” con un panorama semejante es sumamente complicado llegar a un punto común como debería ser la unión del madridismo, por encima de los nombres.

 

EL AÑO EN BLANCO HA SIDO EL DETONANTE

Es totalmente comprensible que se tengan unos gustos personales y que como personales que son, cada cual tiene los suyos. Pero el ser madridista debería ser mas importante que todo eso. Si que es verdad, que nos han puesto las cosas excesivamente complicadas para poder seguir confiando en el grupo existente, pero por el bien de todos y sobre todo del club que todos amamos en común deberíamos hacer un esfuerzo y remar todos hacia el mismo lado.

No es dejar nuestros ideales de lado, pero sí aunar la voz para volver a ser los más grandes, lugar del que nos hemos bajado a base de golpes que no sabíamos ni de donde venían. Los madridistas merecemos una afición unida, es la base para conseguir éxitos aunque parezca algo baladí, la unión hace la fuerza. Aunque nos creamos que “bah, es mi opinión ¿Qué puede cambiar?” todo empieza por dar ese paso. Que también ojala, desde el club, directiva, cuerpo técnico y jugadores nos den motivos para volver a creer en ellos. Aún así la summeriana blanca nos seguirá dando juego y esperemos que nuestras voces la próxima temporada sean de orgullo hacia el Real Madrid y sus integrantes.

Pero claro, del amor al odio solo hay un año en blanco.

Texto: Antonio Morato

Foto: AS

News Reporter

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