Crónica Real | La cosa promete (1-3)

Con muchas bajas en la línea de ataque nos presentábamos a esta semifinal de Supercopa en su nuevo modelo a cuatro. Bajas que casi obligaban a confiar en los más jóvenes para resolver la papeleta, pero a lo que Zidane, fiel a su estilo, ha dado una vuelta de tuerca. Si en la línea de arriba tienes bajas, fortalece donde eres fuerte, el mediocampo.

Y así salimos, con cinco centrocampistas y la referencia de Jovic como único punta. Un dibujo donde los laterales iban a tener una gran importancia descolgándose en fase ofensiva, pero en el que indiscutiblemente se apostaba por el juego interior y de posesión, dando galones a la libertad de movimientos de Isco y Modric, además de las embestidas de Valverde, más protegidos.

El plan funcionó a la perfección en una primera parte de superioridad abismal y control absoluto con posesiones que superaron el 70% en algunos tramos. Y eso que la circulación y ritmo del equipo era algo lenta (quizá un valle controlado de forma, ya que en Getafe también se apreció), pero la presión alta y colocación de todos no dejaba dar más de tres toques a los valencianistas.

Asombra lo que le cuesta a todos los equipos pasar de mediocampo contra nosotros. ¡Quién nos lo iba a decir! Excepcional trabajo de un Zidane que, como nosotros, veía donde estaba el problema, y aunque a nosotros nos podía el ansia, él fue trabajando para que disfrutemos estos resultados.

Se notó la ausencia de Benzema en el juego entre líneas. Hubo mucha horizontalidad, esa circulación en medialuna sin logra filtrar pases interiores, trabajo que ni Isco ni Modric ni, por supuesto, Jovic aportaron. También es cierto que con los 11 jugadores rivales cerrados en el área y sus inmediaciones es muy complicado circular, sobre todo porque la pérdida puede penalizarte con contras.

No hubo muchas ocasiones, pero el resultado pudo ser aún más amplio si Jovic o Varane hubieran estado más afortunados.

El partido lo abrió un despiste valencianista que Kroos aprovechó para lograr un gol Olímpico, un tanto muy difícil de ver en un campo. Rememoramos los madridistas ese último gol del Liverpool consumando la remontada ante el Barcelona en la última Champions.

El segundo tanto fue el premio al excepcional control de juego ejercitado en esta primera parte, minutos y minutos de toque que culminaron con un pase profundo de Carvajal a un Valverde que volvió a ser determinante, con esa pausa perfecta para colocar el balón atrás para un Modric que remató a un lado. El rechace lo recogió Isco que remachó de volea para hacer más holgada la victoria.

Jovic no logró entrar en juego. Es un 9 clásico, un jugador algo obsoleto en el fútbol moderno que debe implementar más cualidades a su juego. Tuvo una muy clara que marró, pero siempre ronda el gol. No desesperen, con el caudal de juego del equipo, en cuanto tenga más rodaje se va a inflar a marcar. Seguro.

Mendy, un seguro atrás, debe mejorar el control de balón, que a veces le hace tener pérdidas. Se notó mucho cuando se fue en la segunda parte, dando respiro a un Valencia que atacó siempre por aquel lado.

La segunda parte fue aún mejor, se crearon más ocasiones y el dominio fue absoluto, rubricado con un tercer gol que fue una obra de arte. Faltaba ese tanto con el exterior del pie de Modric, su golpeo predilecto. No se lo pierdan porque merece la pena.

El Valencia no supo oponer resistencia siquiera perdiendo por dos tantos, y aún así dejó más huecos.

Tan solo con la salida de Marcelo los valencianistas respiraron un poco y tuvieron sus llegadas al área. Su primer disparo fue en el 75, lo que habla bien del desempeño del equipo defensivamente. Un penalti en el descuento, que el VAR señaló, dio a los Che su gol del honor.

Son muchas las buenas noticias. Que en un más que presumible valle de forma seamos capaces de este control y superioridad ante un rival como el Valencia, un Isco muy entonado (sobre todo en la segunda parte), un Valverde que es la digievolución de los búfalos americanos, un Modric rejuvenecido, pudimos ver a Mariano y James…

En el debe, un Jovic que no termina de carburar, pero al que le hacen falta partidos. Es un jugador frío que debe entrar en dinámica.

No se puede comenzar mejor el año, ganando en un campo complicadísimo como el del Getafe y pasando por encima, porque lo de hoy ha sido un baño, del Valencia. Seis goles a favor y tan solo uno en contra de penalti.

La cosa promete.

 

Texto: @MrSambo92

Foto: GIUSEPPE CACACE/AFP via Getty Images

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