
Alex Caparros/Getty Images
La presencia de Diomande en la banda allana el terreno al lateral español
Marc Cucurella no ha tenido un camino de rosas en sus primeros meses vistiendo la casaca madridista. Nunca es fácil cambiar de liga y regresar al fútbol español tras un periplo lejos de la Península Ibérica. Piano piano, el internacional con España ha podido mostrar sus destrezas.
En pleno Mundial, el Real Madrid se puso manos a la obra para cerrar el fichaje de Cucu. Se firmó a vuela pluma. En un pestañeo, el catalán se convirtió en jugador blanco. Una de esas incorporaciones selladas en silencio que dejaron anonadado a diestro y siniestro.
El comienzo de curso no fue fácil para Cucurella. Con la titularidad bajo el brazo, pronto emergieron errores nada habituales para el nivel que venía escenificando el ex del Chelsea con el combinado nacional de Luis de la Fuente. Marc salió en varias fotos de goles evitables. Era uno de los señalados, pese a que viniera de tocar el cielo en EEUU.
A nadie se le escapa que la presencia de Diomande en la banda izquierda ha supuesto un ciclópeo alivio para el lateral español. El de Costa de Marfil no escatima en echar una mano en labores defensivas, algo que facilita en demasía el trabajo a Cucu.
El bajo rendimiento de Cucurella coincidió la titularidad casi sine die de Vinicius. El brasileño, poco asiduo en la presión y en bajar al barro para recuperar balones, generó resquicios en el flanco zurdo del esquema de José Mourinho. Con Diomande, la película ha cambiado.
El pasado domingo, en Santander, el que fuera jugador de Leganés y Leipzig volvió a cumplir con sus menesteres en defensa. Se desfondó en pos de robar la pelota. A ello hay que añadir su letalidad en el ataque. Sus dos últimos goles son canela en rama, al igual que las incursiones por el flanco ofensivo.
A Marc Cucurella le viene a pedir de boca la ayuda de Diomande. Ya no tiene que afrontar duelos en inferioridad, tal y como sucede cuando Vini está sobre el terreno de juego. No es casualidad que sus prestaciones hayan mejorado desde que el ‘7’ vio la cartulina roja contra el Villarreal.
Ahora bien, este miércoles, en Atenas, Vinicius retornará al once. Sancionado en Liga, su única vía de escape pasa por la UEFA Champions League. Habrá que ver si el brasileño ha aprendido por fin la lección y comienza a rasgarse las vestiduras. Es cuestión de correr. No solo hacia adelante, sino hacia atrás. Ahí está el quid de la cuestión.