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Camavinga ha vivido un verano con su futuro en el aire, pero el mercado ya ha echado el cierre y el francés se queda en el Real Madrid. Mourinho le ha dado minutos y, tras su actuación ante el Málaga, salió públicamente en su defensa
Eduardo Camavinga ha cerrado un verano marcado por las dudas sobre su futuro en el Real Madrid. Durante semanas, el centrocampista francés fue uno de los nombres señalados en el mercado y como una de las posibles salidas que podían facilitar alguna de las operaciones que tenía en mente el club. Sin embargo, el mercado ya se ha acabado y Camavinga se queda en el Bernabéu. Es más, ha empezado a ganarse la confianza de Mourinho.
La situación del francés no era sencilla. Después de una temporada complicada, en la que terminó perdiendo protagonismo y se quedó fuera del Mundial, su futuro quedó en el aire. En Valdebebas no cerraban la puerta a una venta importante en el centro del campo y el nombre de Camavinga aparecía entre las alternativas. El propio jugador, sin embargo, mantuvo siempre la misma postura, ya que quería continuar en Chamartín y tenía la intención de reivindicarse.
La llegada de Mourinho podía cambiar todavía más el escenario. El portugués llegaba con el objetivo de gestionar una plantilla profunda y con varias alternativas en el centro del campo, sumadas a los nuevos fichajes que aumentaban la competencia. Camavinga empezaba, por tanto, una nueva etapa prácticamente desde cero. El técnico necesitaba ver qué versión del francés encontraba y, sobre todo, si podía recuperar al futbolista que había maravillado durante sus primeros años como madridista.
El comienzo de temporada ha servido para despejar algunas dudas. Mourinho ha contado con Camavinga y, ante el Málaga, le llegó una oportunidad especialmente importante. El francés fue titular en el centro del campo y respondió con un partido serio y comprometido. No necesitó grandes alardes para dejar su sello. Trabajó, recuperó y dio continuidad al juego del equipo, mostrando una versión que encaja con las exigencias del nuevo entrenador.

Pero hubo algo todavía más significativo que sus números. Mourinho salió públicamente en su defensa. Tras la goleada del Real Madrid al Málaga por 4-0, el técnico portugués fue preguntado por el rendimiento de sus jugadores y destacó especialmente al francés. «Hoy, Camavinga, un chico que no es muy amado, ha hecho un partidazo. Estoy muy contento con la respuesta que ha dado», afirmó en rueda de prensa.
Mourinho conoce perfectamente el ruido que ha rodeado a Camavinga durante los últimos meses. Por eso, su mensaje tiene un doble significado. Reconoce el rendimiento del jugador y, al mismo tiempo, le transmite públicamente que cuenta con él. El técnico luso ya había insistido antes del encuentro en que dispone de una plantilla con soluciones y que todos sus futbolistas tendrán que estar preparados para responder cuando llegue su oportunidad.
Ahora Camavinga ya no mira el mercado pensando en una posible salida, sino en consolidarse dentro de un Madrid que ha comenzado la Liga con pleno de victorias. La competencia seguirá siendo enorme, con jugadores como Tchouaméni, Valverde, Bellingham o Bernardo Silva, pero el francés ha dado el primer paso para recuperar terreno.
Ahora bien, el partido ante el Málaga no convierte a Camavinga en indiscutible, pero sí puede marcar el inicio de su recuperación. Mourinho le ha tendido la mano y el francés ha respondido sobre el césped. Después de un verano en el que su nombre estuvo demasiado cerca de la puerta de salida, Camavinga empieza a escribir otra historia, la de un jugador que ha decidido quedarse para convencer al nuevo entrenador y triunfar en el Real Madrid.