93-81: El Real Madrid derrota al Maccabi con una gran segunda parte

Un gran Campazzo llevó a los blancos a conseguir su quinta victoria consecutiva en Euroliga y subir al cuarto puesto en la clasificación.

l Clásico europeo por excelencia se lo llevó el Real Madrid, que sufrió en la primera mitad pero que endureció la defensa en la segunda para exhibirse en ataque al ritmo de Campazzo (13 puntos, 21 valoración). Los blancos le ganaron el rebote al mejor equipo de Europa con un enorme Tavares (10 puntos, 12 rebotes), un gran Reyes (14 y 5) y un juego coral que les valió para sumar su novena victoria consecutiva, quinta en Euroliga. Los de Laso escalan hasta la cuarta posición en la clasificación.

Sorprendió Maccabi de inicio. Y lo hizo porque el equipo que menos triples anota decidió jugar a la ruleta desde el 6,75. Y porque firmó un 6/7, con tres de Jackson, para complicarle las cosas al Real Madrid, incapaz de parar la sangría anotadora. Se marcharon los visitantes a once de distancia (15-26) pero reaccionaron los blancos con un excelente Yusta en defensa y ataque (7) y con otro gran comienzo de Causeur (7). Le bastaron menos de dos minutos a los de Laso para, con un 10-0 de parcial,  dejar la diferencia uno abajo (25-26).

Igualdad
El Madrid consiguió ponerse por delante por primera vez en el partido, mientras que Maccabi no fue capaz de encestar una canasta en juego en seis minutos. Pero ni siquiera un tapón de Taylor, un balón que salvó Doncic sobre la línea y una finalización magistral de Reyes al contraataque, y que llevó el éxtasis al WiZink Center, pudieron doblegar a los israelíes. Surgió el poderío en la pintura de Parakhouski (14 puntos, 6 rebotes en la primera parte) ante la pérdida de fuelle triplista del Maccabi, que sí anotaría sobre la bocina para el 48-50 del descanso.

Bien defendido Doncic, el Real Madrid bailó al son de Campazzo, imperial en la dirección de juego, en la recuperación, en la anotación y en la defensa sobre Jackson. Tavares, por su parte, aprovechaba su envergadura para rebotear sin piedad (6) y los blancos robaban balones y corrían la cancha con, de nuevo, un gran Thompkins (8) y Carroll (4). Si el primer parcial no tumbó al Maccabi, el segundo pareció hacerlo (15-0 en tres minutos y medio). Fue un +13 (67-54) que los visitantes intentaron devolver. Y lo hicieron, aunque en menor medida, para poner el 69-60 a la media hora de partido.

Golpe final
Lo cierto es que ese parcial sí había noqueado a los israelíes, que no encontraron la manera de frenar el show de Campazzo: pase por la espalda a un Reyes que se hacía con la pintura. Por si fuera poco, dos triples de Rudy pusieron un +20, que no hacía más que sentenciar el choque a todavía más de seis minutos para el final. Maccabi intentó maquillar el resultado en los últimos momentos porque el triunfo era blanco (93-81).

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