Xabi Alonso busca versatilidad en defensa

29 agosto 2025 - 10:00
Rüdiger lucha por un balón con un jugador del Real Oviedo.

Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images

Rüdiger y Huijsen mantuvieron la portería a cero en el Carlos Tartiere con un estelar Éder Militao en el banquillo

Si hay un jugador que haya destacado entre todos los temas durante la pretemporada, ese es Éder Millitao. Se repuso de su dura y larga lesión de ligamento cruzado, reapareció en el Mundial de Clubes, y convenció como el que más en la fase de preparación del equipo. Fue el pasado domingo, en la jornada número 2 de liga, cuando Xabi Alonso decidió sentarlo durante los noventa minutos.

La explicación es sencilla: el técnico tolosarra busca varios futbolistas que sean capaces de rendir al máximo nivel en una misma posición. En este caso dispone de Huijsen, que desde que firmó se hizo cargo de sus nuevos y pesados galones, de Rüdiger, que por fin pudo volver a disputar un encuentro de liga tras cumplir el último partido de sanción ante Osasuna, y de Militao, que estaba siendo de los mejores del equipo, como principales alternativas. Tiene tres titanes para dos huecos en una misma posición. La estrategia a seguir, a priori, es la de activar la competencia a base de rotaciones continuas. Quiere una defensa versátil en la que todas y cada una de las piezas sean capaces de encajar entre sí.

Y por supuesto que no hay que olvidarse de Asencio y Alaba, quienes harán por entrar en la lucha a medida que vayan gozando de oportunidades.

Xabi Alonso no sigue los pasos de Ancelotti

La gestión de Xabi Alonso en este arranque de temporada tiene mucho que ver con la idea de que nadie se acomode en la plantilla. El técnico tolosarra, conocedor de la exigencia que supone dirigir al Real Madrid, entiende que su defensa debe construirse sobre la base de la competitividad y no de las jerarquías inamovibles -algo muy diferente a lo que nos tenía acostumbrado Ancelotti-. Por eso, la suplencia de Militao frente al Oviedo no debe interpretarse como un castigo ni como una pérdida de confianza, sino como una decisión táctica dentro de una estrategia a largo plazo. El brasileño, que ha vuelto con más fuerza que nunca tras casi un año fuera de los terrenos de juego, es plenamente consciente de que la temporada es larga y que necesitará alternar descansos con partidos de máxima exigencia. Lo necesitarán todos.

Por otro lado, la llegada e irrupción de Huijsen y el regreso de Rüdiger tras su sanción elevan el listón en la zaga blanca. El primero aporta frescura, valentía y capacidad de salida de balón; el segundo, experiencia y contundencia en el uno contra uno. Con semejante abanico de perfiles, Xabi Alonso dispone de una defensa camaleónica capaz de adaptarse a rivales muy distintos sin perder solidez.

Asencio y Alaba, al acecho

La presencia de Alaba y Asencio en la segunda línea de alternativas añade todavía más profundidad y competitividad al bloque defensivo. Ambos futbolistas saben lo que significa rendir en noches grandes y asumir responsabilidades en momentos decisivos. Alaba todavía arrastra problemas físicos; Asencio, por su parte, necesita volver a ganarse la confianza del cuerpo técnico con actuaciones de alto nivel, como las que firmó en la temporada pasada cuando pocos daban la cara.

Aunque ambos parten desde atrás en la rotación, su papel en la plantilla puede terminar siendo decisivo para sostener la competitividad interna y garantizar que la defensa blanca nunca baje la guardia.

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