Vinicius, sácales a bailar.

El Real Madrid baila samba brasileña al son de Vinicius. El niño que llegó a la capital siendo una promesa es hoy una realidad. Y la realidad es que es uno de los tres mejores futbolistas del mundo

Sin embargo, ese no es el debate que interesa en los medios. El antimadridismo ha vuelto a encender la maquinaria de desprestigio.

Durante años, el ex del Flamengo tuvo que aguantar mofas y chanzas por su falta de acierto. No sólo en los medios de comunicación o en las redes sociales. También entre compañeros de profesión que le menospreciaron.

Sin embargo, ahora el chiste se cuenta solo. Vinicius ha sido el arma más desequilibrante de un Real Madrid campeón. Mucho se habla de otros futbolistas que no han ganado nada. Mientras tanto Vinicius ya tiene su nombre grabado en una de las Champions del mejor equipo del mundo. Casi nada.

Todos aquellos pensaron que este momento nunca llegaría. Y ahora que ha llegado y no pueden negar la obviedad tienen que buscar pretextos que hagan de menos lo que indiscutible es más.

Ríos de tinta son los que están criticando los bailes de Vinicius. Horas de televisión copan en prime time un debate absurdo en el que se cuestiona quién es el culpable, si el agredido o el agresor. Por no hablar de las redes sociales donde se pueden leer absolutas barbaridades sobre la salud del carioca. Incluso, sobre el césped se ha instado a golpearle.

Ahora que saben que Vinicius es imparable sufren las consecuencias. Y cuando le golpean y acepta el reto de seguir intentándolo es que es un “provocador“. 

Vinicius jamás se ha escondido. Ni cuando se dudó de él, ni cuando las cosas no salían, ni cuando no tenía la confianza del entrenador. Siempre ha seguido intentándolo. ¿Por qué iba a amedrentarse ahora cuando tiene el balón en los pies?

Y quieren vender que Vinicius es un chico con falta de humildad. Que busca humillar al rival. Pero no, no vamos a comprar ese discurso.

Recuerdo que el brasileño siempre ha hablado y actuado con absoluta humildad. Si ha llegado donde ha llegado es por tener los pies en el suelo. Por no hablar de gestos como el que tuvo cuando el Levante descendía en el Bernabéu animando a Morales.

Lo que no va a hacer y no debe hacer el brasileño es poner la otra mejilla. Si le golpean, él va a buscar la revancha con el balón en los pies.

Y si Ancelotti y algunos compañeros instaron a Vinicius que soltase el balón. Pero no porque estuviese haciendo algo mal, si no porque sabían que le podían lesionar. Eso es lo que hay que condenar.

Criminalizar a futbolistas con un talento único es lo que hará que este deporte vaya a menos. Años llevábamos esperando en el Madrid un futbolista gambeteador. Esos jugadores tan imaginativos que no lo puedes creer. Vinicius es la razón por la cual te sientas a disfrutar del fútbol, por la que merece la pena pagar una entrada.

El chico siempre ha tenido una sonrisa entre oreja y oreja. Está viviendo un sueño que se ha trabajado y que le ha costado muchas noches de angustia. Ha tenido que soportar críticas feroces, incluso faltas de respeto. Sólo faltaba que ahora que ha llegado su momento no pudiese bailar.

Así que Vinicius que siga encantándote hacernos felices, que lo estás haciendo muy bien

Y por si había alguna duda, tú sigue bailando.

Tú sigue sacándoles a bailar.

Texto: Ángel Martinez/Getty Images

Avatar
News Reporter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *