Vincent Poirier, un reboteador nato que quiere dejar huella en Madrid

El Real Madrid es experto en seducir a grandes figuras del baloncesto por todo lo que engloba su nombre, y Vincent Poirier ha sido la última de ellas. El pívot francés ha llegado en calidad de “galáctico”, como el propio Laso afirmó, para el importante tramo final de temporada. En sus cuatro partidos como madridista ya ha dejado buenas sensaciones, lo que deja ver el óptimo momento de forma que atraviesa.

Nacido en Clamart (Francia), el 17 de octubre de 1993, Poirier comenzó su andadura en el mundo del baloncesto en el Paris-Levallois. En las filas del club parisino militó desde 2013 hasta 2017, a excepción de la temporada 15-16, en la que salió cedido a Hyeres-Toulon. Pero el gigante francés ya conoce la disciplina española, pues en 2017 recaló en las filas de Baskonia, convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes del equipo.

En la entidad baskonista, Poirier disputó 79 partidos en los que promedió 8,9 puntos y 5,8 rebotes. Pero sus actuaciones más destacadas las llevó a cabo en la Euroliga 2018-2019, donde firmó 11,9 puntos, 8,3 rebotes y 17,7 de valoración media por encuentro. Además, se alzó como el máximo reboteador y fue parte del segundo mejor quinteto de la competición.  Estas cifras le catapultaron a la NBA, liga a la que llegó de la mano de los Celtics. En el campeonato norteamericano, sus números fueron más discretos, no llegando a explotar y haciendo su estancia en los Estados Unidos más corta de lo esperado.

Foto: Twitter Poirier

En Boston (2019-2020), el pívot formó en 22 partidos, disputando 130 minutos con cifras de 1,9 puntos y 2 rebotes. El aveces cruel mercado de la NBA le llevó a los Sixers, donde era prácticamente misión imposible ganarse un lugar en el juego interior con figuras como Joel Embiid o Dwight Howard por delante. En Philadephia tan solo disputó 39 minutos, llegando, mediante operaciones de mercado de nuevo, a los Knicks. En el Madison Square Garden no llegó a debutar, y el interés del Real Madrid puso fin a su etapa americana.

A la capital española estaba previsto que llegase en la próxima temporada, pero acontecimientos como la salida de Deck propiciaron el adelanto de su fichaje. Poirier firmó para lo que resta de temporada y tres más, y no cabe duda de que será un jugador clave en la plantilla de Pablo Laso. El técnico vitoriano, y el madridismo en general, está muy contento con el desempeño del francés en sus primeros partidos con la elástica merengue. Además, su fichaje supone minutos de descanso para Tavares, que hasta ahora no tenía ningún relevo y a quien la carga de encuentros empezaba a pasarle factura.

Su movilidad y agilidad impresionan por su imponente 2,13 de altura. Se trata de un jugador destacado por su ratio defensivo, el mejor de Europa en su última temporada aquí. Además, su mejora en el tiro exterior respecto a su etapa norteamericana le permite formar pareja con Tavares y Tyus, por lo que no llega a ser una competencia en la que haya que elegir a uno u otro. Poirier es un muro, pero su principal virtud se da en el apartado reboteador, aspecto en el que es uno de los mejores del continente. Sin duda, su aportación hubiese sido clave en los playoffs de Euroliga.

En Liga Endesa ha disputado ya cuatro partidos con la remera blanca, promediando 10,8 puntos, 6,5 rebotes y 13 de valoración con el 17 a la espalda. Vincent Poirier es un jugador que ha llegado para ser importante de cara a los próximos años en el proyecto de Pablo Laso. El jugador no dudó a la hora de elegir al Real Madrid; y es que, como él mismo afirmó, “estaba cansado de perder contra ellos”. Su carrera y sus números abalan la calidad del pívot, por lo que ya solo nos queda disfrutar de un jugador que volverá a dar que hablar de nuevo en Europa.

 

Foto de portada: Alba Pacheco / Imago

Jaime de Vera
News Reporter

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