Un Real Madrid ‘atolondrado’ en Copa del Rey

Angel Martinez/Getty Images
La ruta del cuadro blanco rumbo a la final ha estado cargada de agitación
El Loco, Antonio Rüdiger, condujo sobre la bocina al Real Madrid a la final de una Copa del Rey alocada. Sobre todo, en clave madridista. El torneo del KO siempre deja encuentros impregnados en la retina, pero lo vivido por el conjunto de Carlo Ancelotti en la presente edición se sale de órbita. Entra en otra dimensión. Ante la Real Sociedad, el coliseo de Chamartín sacó su mística de la Champions para obtener un billete directo, sin escalas, a La Cartuja (26 de abril).
Así las cosas, el título se asoma por el horizonte de un equipo blanco que anoche disputó la tercera prórroga del curso. De ellas, dos han hecho acto de presencia en la competición copera. Y es que, el periplo del Madrid ha dado bastantes dolores de cabeza a la afición capitalina, que frente a los de Imanol Alguacil tembló por la posible eliminación. Algo que hubiera desquebrajado el sueño del triplete. Aunque, en última instancia, y cuando el marcador apremiaba, se obró el milagro. Uno más a la buchaca. Una nueva ración de épica.
El plantel de Carlo Ancelotti, contando las horas a fin de conocer a su oponente en la final, volvió a pecar de lo mismo. El sesteo desembocó en el susto. Nada raro. El lunar, sin duda alguna, estuvo en la defensa… donde Alaba se adjudicó dos tantos en contra. Además, el resto de la retaguardia no supo echar cloroformo a las cornadas foráneas. Y se pagó caro. Los rivales perdonan lo más mínimo. En cualquier caso, el elenco merengue emergió a tiempo.
Este desenlace, en el marco de la Copa del Rey, se ha repetido de forma continua durante esta campaña en el Real Madrid. Tras la goleada a la Deportiva Minera (0-5), allá por los primeros días de 2025, los de Carletto sudaron tinta negra para eliminar al Celta de Vigo (5-2). Aquella noche desangelada en el feudo de La Castellana se dirimió en la prórroga, toda vez que Endrick, en su torneo fetiche (lleva cinco tantos), logró rubricar un doblete que valió su peso en oro.
El Real Madrid, a un paso del entorchado
Para más inri, la siguiente eliminatoria trajo bajo la manga un nuevo partido espinoso. Se rozó la hecatombe. El infierno. Por demérito del Real Madrid, el CD Leganés de Borja Jiménez consiguió subirse a las barbas de un conjunto madridista que salvó los muebles por medio de una diana ciclópea del canterano Gonzalo García en los últimos compases (2-3). Un testarazo imperial, en Butarque, que dio un cheque valioso a las semifinales. Al menos, esa vez, no hubo alargue. Pese a todo, el Rey de Europa pugnará por el título en la capital andaluza al vencer a una Real Sociedad aguerrida.