Todo Nervio y Corazón | Perspectiva

Todo Nervio y Corazón | Perspectiva

 

Como cada fin de semana las mariposas llegaban a nuestro cuerpo con el único fin de animarnos de cara a un partido de nuestro equipo. Y en esa ocasión, un recién ascendido como el Cádiz era nuestro rival. Todo era jolgorio, seguridad y disfrute antes de encender la televisión y que comenzara el partido. Poco a poco, o más bien, rápidamente las mariposas comenzaron a viajar lejos viendo como las avispas de la decepción, ira, cabreo y desesperación llegaban a nuestros cuerpos. Dejemos a un lado a todos aquellos que se vanagloriaban de haber tenido una alineación, dibujo y arengas mejores que las de un ZZ que parecía llamar a la puerta de la destitución.

Ejem.

Casi sin descanso para nuestro equipo, que no para críticas sin criterio y solo con opinión, que como los culos tenemos todos, llegó la Ucl donde nuestra pantera negra llamada Mendy intentó, intentó e intentó, pero igual viendo lo que tenía alrededor con Marcelo y apatía de compañeros en general, tuvo que llegar Tibú para demostrar que alguien sí parecía tener ganas. Una primera parte para el Ginness de desidia, dio paso a una segunda en la que aunque más mambo por los cambios, lo vivido antes caló a todos: nosotros y ellos. Y más de cara a otro clásico que vendría en un abrir y cerrar de ojos.

Más ejem.

El sábado las mariposas se acercaron con timidez; las críticas previas y sin conocimiento de lo que pasaba en el club. Mi siesta, controlada en no soñar y solo esperar cómo evaluar qué se vería, fue despertada con un tempranero gol de nuestro Uruguayo demostrando velocidad, carrera y calidad. Qué poco nos duró la alegría, pero no los detalles, que dicen mucho más de lo que suponen, como esta imagen:

Un Piqué en el suelo frente la atenta mirada de Karim mientras mi alemán preferido trata al balón como su primera novia. Esa que tanto daño hizo a algunos que tienen memoria excesivamente reciente y no recuerdan más atrás de La Décima, en la que el equipo hizo partidos como contra el Cádiz y Shakthar Donetsk. Pero volvamos al Clásico. Tras el gol excesivamente temprano de los culés, se repite un guion añejo con el salvaconducto de Messi que no caduca con ninguna pandemia, y en la actual no hay cambios a la normalidad antes de Marzo y rozarle parece un crimen.

Muchos comienzan a temblar con la entrada en el campo de Lucas Vázquez. Nada más lejos de la realidad, realiza una gran actuación con escasos fallos cuando llega un acierto del VAR criticado por culés y pseudos provocando las lágrimas segundonas de Koeman, que deja en el olvido aquella falta suya que dio una Ucl a los culés. Pero ¡oye! 15 años desde el último penalti sancionado contra el Barça no debe estar en el guion programado para el partido del sábado. Con el furor tras el gol de Ramos, Luka besa a cada uno de los familiares retratados en sus espinilleras.

Ya en el campo no espera para deleitar a propios y extraños con su calidad que no entiende de edad ni campos rivales. Así deslumbra y pone la puntilla a un Barcelona que tenía por seguro ser infinitamente superior al equipo ganador de 13 Copas de Europa.

No solo fueron 3 puntos, Modric cumplió su partido 350 con el equipo, mientras que Sergio Ramos iguala los 43 clásicos de Gento y Raúl.

¿Conclusión?

Algunos dicen que hay falta de actitud en partidos anteriores porque oye, que los contratiempos no influyen en el estado físico y anímico. En sus vidas no hay circunstancias… Qué fácil es entrenar a un equipo deportivo y más cuando este es el Real Madrid.

Sea como fuere y le pese a quien le pese, 1-3 en el Campo Nuevo. Pero ya se puede seguir pidiendo la llegada de Pochettino. Aplaudiría, pero prefiero reírme.

Que Dios os bendiga y Hala Madrid.

@angiemg82

Fotos realmadrid.com

 

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