Todo Nervio Y Corazón | Orgullo blanco

+3+3-5

Si empezamos con ese juego de números, creo que ya queda bien clara mi opinión. Fácil para quien sabe leer entre líneas, o en este caso, entre números. Porque aunque se diga, se repita o se publicite en la prensa del régimen (independentista o antimadridista), los números de penaltis claros no pitados, manos no sancionadas, rojas mostradas y blablabla… esta liga no era merecida para el atlético y su afición que no supo cómo celebrarlo en época de pandemia. Porque sí, aún estamos en ella.

Desde la jornada anterior en Bilbao, algo se olía aún sin quererlo. La ocasión de Casemiro llevó a la anulación del Atlético, pero con el gol de Nacho entraron las neuras y “el Madrid no puede ganar dos ligas seguidas”. Así que el arbitraje importante voló hasta donde el equipo colchonero jugaba su pachanga arbitral, que de nuevo ver al equipo blanco liderar la tabla le provocaba sarna. ¡Vaya por Dios!

Si nos centramos en lo más reciente, ese Villarreal que no parecía tener en mente su final de UEFA, sino su liga personal (que es ganar al Real Madrid), esa en la que no reservaron nada para su partido europeo…, vale que se reconoce que el primer tiempo fue como fue: desorientados, fuera del Di Stéfano… Pero de nuevo solo nos hicieron falta 45 minutos (sin Kroos, Ramos, Asensio en las Batuecas para no perder la costumbre), y aún así ganamos el partido, sin olvidar el gol anulado y otra mano (más) sin sancionar. Olé esa federación. Esa Liga Tebas, Roures, Piqué. Si esta consecución de Liga sirve para sacar pecho, no sé cómo os enorgulleceréis de las cosas en vuestro día a día, campeones. ¿Qué hay de esas pausas de hidratación en algunos partidos sí, en otros no, pero sí esperar a que todos los encuentros tengan un comienzo sincronizado? Ja… Como diría mi abuela, para mearse y no echar ni gota.

Sea como fuere, las faltas no sancionadas seguían el guion programado, pero no nublaron los golazos del convocado por Francia y el mejor centro campista que verán nuestros ojos.

Así que sí, el orgullo blanco debe invadirnos por varias razones, como el descubrimiento de canteranos que nos darán muchas alegrías en un futuro, no tan lejano; el trabajo mental y físico a pesar de las innumerables lesiones, de las que ya perdí el número; nuestro aún hoy entrenador que ha conseguido mucho más que algunos defendidos hasta la saciedad por un criterio que todavía muchos no comprendemos.

Y sí, desde aquí, mi apoyo a ZZ por palmarés, comportamiento y trabajo con el equipo.

Texto: @angiemg82
Foto: Indira / Imago

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