Todo Nervio Y Corazón | ¡Manos arriba!

¿Las tenéis ya? Porque ya os digo que va a ser una posición recurrente de aquí a final de temporada.

Comencemos por el principio.

El Alfredo Di Stéfano nos abría las puertas a pesar de quién venía con nosotros. (El vanagloriado Lopetegui para algunos), también se encontraba entre los invitados el equipo cochino (por ser fina y como decía mi abuela), que tenía muy claro cómo se juega en esta liga y les viene como anillo al dedo. Y si, ok, la primera media hora fue para darla de comer aparte, como el resto del partido de la ciudad del sol. Sevilla tendrá un color especial, pero el domingo demostró tener un teatro especial permitido por la mejor liga del mundo. O eso quieren hacernos creer y algunos, untados de verde, defienden a pies juntillas.

La amarilla a Casemiro, nos demostró, aún sin saber lo que vendría por delante, que solo era el principio del final. Ese principio que muchos llamados madridistas, solo tachaban de mierda de equipo, falta de fichajes y previsión. ¿Previsión de qué? ¿Robos? ¿Lesiones? O solo no querían ser la mofa de compañeros de trabajo por no saber explicar lo que está pasando este año. Este año, que empezó por allá en el partido contra el Valencia. Y siguieron uno tras otro los sucesos grises y controvertidos.

Tras conseguir empatar, se vio a un equipo luchador solo con la portería rival en la cabeza y el escudo brillando centelleante en el pecho. El juego callaba bocas, bocas no pagadas claro, hasta que llegó el momento crítico. Uno de esos que debe haber otro igual en un mundo paralelo sin tinglados, dinero bajo mano y profesiones que sí hacen lo que se debería esperar por su parte. El claro penalti no llegó a término. ¡¿Cómo iba a ser eso?! Penalti inexistente (más si nos recordamos del que no se pitó en el derbi), y anulación por tanto del claro clarísimo a Karim. Planazo, ¿verdad?

Muchos defendiendo que no es el juego de Lopetegui, debe ser el juego inculcado por sus jugadores. ¿Para qué intentarlo si puede robarse? A quienes no convenció nadie fueron a Kroos y ZZ, que dialogó con el árbitro a pie de campo mientras el línea no permitía hacer lo mismo al alemán.

Nuestros espartanos, por mucho que les duela a algunos ese apelativo, hicieron todo lo que pudieron hasta el final. Kroos lanzó desde fuera del área que Eden pudo introducir entras las mallas antes de que Casemiro lanzara a puerta y su disparo casi lamiera el palo. ¿Conclusión? Este equipo y estos jugadores no están hechos para esta liga, ni quien la dirige, que solo parece estar frente a un juego de mesa con normas que solo él, ellos, o sus amigos decidan. Pero todos emocionados con un Eibar- Elche, que con todos mis respetos, sus números están ahí.

Estar manos arriba es opcional porque aún esto no ha acabado, pero creo que es lo que nos espera para el resto de los partidos.

Enhorabuena a nuestros jugadores, los de inicio y los que salieron después. A los lesionados. A nuestro míster y como siempre, a este escudo que se lleva siempre con honor.

Texto: @angiemg82
Foto: Indira / DAX Images via Imago

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