Sentimiento Real | Carta a Marcelo

Quiero pedirte perdón, hermano. He perdido la cuenta de las veces que he leído tus palabras en The Player’s Tribune y tampoco sabría contabilizar cuántas lágrimas he derramado con ellas. Te sentí.

Quiero pedirte perdón por las veces que te he mandado a la mierda desde mi casa o desde la grada del Bernabéu al ver que no bajabas a defender, que te desentendías de tu marca o que perdías el balón en nuestro propio campo por hacer una de tus ruletas famosas y terminaba costándonos un gol y el partido. Lo siento, hermano. Lo siento muchísimo.

Te has descubierto tan humano como yo, tan madridista como yo y me has ganado para siempre. Tu presión en el pecho, tus nervios, tu ansiedad…ese querer morir en el campo por hacer historia con el Real Madrid. Joder, hermano, te voy a querer toda mi vida. Te lo juro. No importa dónde estés cuando ya no estés en el Madrid, te querré cada día.

Porque yo también me muero antes de una final de Copa de Europa, porque yo también detengo el mundo en mi cabeza y me pongo a llorar porque somos campeones, porque la vida real es eso, hermano: las emociones. Eso es lo que nos caracteriza como seres humanos y tú has demostrado sentir amor por el mismo escudo que yo amo. Aunque tú no lo sepas, eso nos une. No es cualquier cosa, es el Real Madrid. Somos millones en el mundo latiendo el mismo sentimiento y es un orgullo para nosotros saber que alguien que tiene la suerte de poder defender nuestra camiseta la ama con su propia vida.

Mientras escribo esto siento cómo mi piel se va erizando. Perdóname, hermano. La próxima vez que te vea cagarla sobre el campo seguramente volveré a cabrearme. La tensión, los nervios, las ganas de ganar. Pero recordaré que tú te estás dejando sobre el campo la barba, el pelo y el bigote, como decía tu abuelo y que las cosas no siempre salen como uno quiere. Recordaré que eres humano, que tú eres consciente de que en el Madrid no hay ayer ni mañana, que sólo existe el hoy. Recordaré que eres un brasileño que llegó a Madrid siendo un niño y que estando aquí hizo a su familia entera madridista. Nunca vamos a olvidar a tu hijo Enzo celebrando cada Copa de Europa sobre el césped del Bernabéu con el hijo de Cristiano. Ojalá él también haga carrera en el Real Madrid, hermano, con tu misma calidad y pasión.

El Real Madrid no es un cuento de hadas. El Madrid es lo más Real que puede pasarte en la vida. Si lo sientes, si lo sufres, si te corre por las venas es que eres madridista. Y tú quisiste firmar tu contrato con sangre, hermano. Déjame llorar otra vez.

Ponlo todo sobre el campo. La barba, el pelo y el bigote. Pon también toda tu ira, ten a Valdano en tu mente todo el rato. Yo sé que el Madrid volverá, hermano. Porque tú llegaste siendo un niño, pero yo llevo toda mi vida viendo al Madrid volver y volver a volver. Los que dudan nunca somos nosotros, es inquebrantable nuestra fe. Gracias por sentirlo así, gracias por contarnos tus miedos, por hacernos partícipes de esos ruidos en el estómago. Te voy a decir una cosa, hermano. No eran nervios, era amor.

Foto: JAVIER SORIANO/AFP via Getty Images

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