Resumen de la temporada del Real Madrid

La temporada 2020-2021 ha llegado a su fin, y con ella una montaña rusa de emociones de un equipo que alternó buenas y malas rachas. En algunos tramos de la campaña, el Real Madrid pereció optar a todo, mientras que en otros a nada. Finalmente, no fue posible llevar ningún título a las vitrinas del Santiago Bernabéu, terminando en blanco un año que ha servido para catapultar la necesaria renovación de la plantilla.

La temporada inició con un misterioso amistoso ante el Getafe en el que los blancos se impusieron por 6-0. Cinco días después, comenzó La Liga. El arranque fue discreto, con 3 victorias en 5 partidos y la primera derrota del campeonato cosechada ante el Cádiz. Primera vez que los gaditanos vencían como visitantes al Madrid, conllevando la pérdida del liderato. Y llegaba el debut en la competición fetiche del club, aquella cuyo trofeo ha alzado en 13 ocasiones. Pero el estreno no era el esperado, y el equipo caía ante el Sakhtar de nuevo en casa. La fase de grupos empezaba mal, había que mejorar muchas cosas.

El 24 de octubre, tras una mala racha de dos derrotas consecutivas, llegaba el clásico. El Real Madrid tomaba el Camp Nou con un contundente 3-1 que devolvió las buenas sensaciones. Volvió la Champions ante el Moncengladbach con un nuevo tropiezo, esta vez en forma de un épico empate que salvó en cierta parte los muebles. La victoria por 4-1 al Huesca pareció hacer al equipo entrar de nuevo en una buena dinámica, lo que ayudó a despedir del Di Stéfano al Inter con un 3-2 muy necesario para las aspiraciones europeas.

Foto: Imago

Pero volvieron los fantasmas de La Liga, con una derrota ante el Valencia que será recordada por el hat trick de Soler desde el punto de penalti. A esta le sucedió un empate en el Estadio de la Cerámica, pero, de nuevo, una victoria ante el Inter hizo depender al equipo de sí mismo para lograr el pase a octavos. Las cosas se torcieron, pues dos capitulaciones consecutivas ante Alavés y Shaktar, hacían que el club llegara en un mal momento a la última y decisiva jornada de la fase de grupos. Aun así, los resultados de los demás integrantes del grupo propiciaron que los de Zidane siguieran dependiendo de sí mismos.

Y cuando más falta hacía, las victorias volvieron a Liga y Champions, con triunfos ante Sevilla y Monchengladbach. El pase a octavos estaba garantizado. Aquí comenzó una racha de 9 partidos sin conocer la derrota, con importantes victorias ante Atlético, Athletic, Eibar, Granada y Celta; y dos empates frente a Elche y Osasuna.

Con el 2021 llegaba el debut en la Supercopa de España y también en la Copa del Rey. Ambos estrenos acabaron frustrados, pues un 1-2 frente al Athletic Club y el 2-1 en la prórroga en Alcoy sentenciaron a los blancos, haciéndoles abandonar ambas competiciones antes de los esperado.

Foto: Manuel Lorenzo / Imago

Los 6 siguientes choques ligueros se saldaron con 5 victorias y 1 derrota ante el Levante. Entre los triunfos, el más abultado en lo que iba de temporada; un 1-4 ante el Alavés en el primer partido de la segunda vuelta. El equipo fue capaz de mantener la portería a 0 en 4 de los 5 encuentros disputados en el mes de febrero, con victorias ante Getafe, Valencia y Valladolid y, con motivo de los octavos de final de la Champions, Atalanta. Los italianos lograron un gran resultado para lo que pudo ser, el Madrid les pasó por encima y tan solo logró llevarse un 0-1 de su visita a Bérgamo. Parecían haber resurgido tras las eliminaciones en Copa y Supercopa.

Pero con febrero se fue la racha victoriosa, y marzo trajo dos empates consecutivos ante Real Sociedad y Atético de Madrid. Este último, con polémica tras una mano de Felipe que, de haber tenido lugar en área blanca, sin duda hubiese sido castigada con la pena máxima. El Madrid llegaba al Wanda a 5 puntos del Atlético, con la intención de rebajar a 2 la renta colchonera a pesar del partido que tenían pendiente los del Cholo. El empate metió de lleno al Barcelona en la pelea por la Liga. Tras estos dos tropiezos, volvieron las victorias a la casa blanca. Los tres siguientes duelos ligueros cayeron del lado del Real Madrid, a lo que hay que sumar el 3-1 que sentenció al Atalanta y dio el pase a cuartos a los pupilos de Zidane. Buenas sensaciones de cara a los cuartos de final.

Allí nos esperaba un Liverpool menos temible que en anteriores ediciones, pero con grandes nombres propios que no permitían relajarse a nadie. El Real Madrid dejó tocado, pero no hundido, con un 3-1 a un Liverpool que debió quedar sentenciado en la capital. Hasta que llegase la vuelta, la lucha por La Liga seguía activa, y los merengues se pusieron en la cabeza al llevarse con un 2-1 el Clásico previo a la vuelta de cuartos. El 14 de abril tocaba visitar Anfield con los deberes casi hechos. Un 0-0 dio el pase al Madrid, lo que significaba enfrentarnos al, a priori, equipo más asequible junto al Dortmund de los que quedaban.

Foto: Imago

Hasta entonces, los blancos no encontraban su mejor versión, y a punto estuvieron de decir adiós al campeonato doméstico de no ser por los pinchazos de Atlético de Madrid y Barcelona. Los empates ante Getafe y Betis, con victoria al Cádiz de por medio, no dejaron buenas sensaciones de cara a la visita del Chelsea al Di Stéfano. A esto, le acompañaba una plaga de lesiones que no permitió a Zidane alinear a dos de sus defensas titulares para jugarse una semifinal de Champions. Y el desgaste pasó factura, con un 1-1 que se quedó corto para lo que pudo ser y un Madrid desbordado por el rival en todos los ámbitos del juego.

Como entreacto para inaugurar mayo, entre los dos partidos de semifinales tuvo lugar una visita del Osasuna que se saldó con victoria blanca; el equipo no renunciaba a La Liga. Llegaban los 5 últimos partidos de la temporada, y con ellos, el viaje a Stamford Bridge de una plantilla mermada por las bajas que soñaba con la final. De nuevo, los blues superaron a un Real Madrid superado físicamente, sin pegada ni capacidad de respuesta. El 2-0, que de nuevo demasiado bueno fue, acabó con las aspiraciones europeas de los madridistas.

Tan solo quedaba la competición de la regularidad, con 4 partidos por delante y la oportunidad de alcanzar la primera posición en caso de vencer al Sevilla. Un empate, de nuevo condicionado por una de esas manos que solo lo son el área del Madrid, hacía depender a los colchoneros de sí mismos para alzarse con el título. El Real Madrid cumplió en los 3 choques ligueros restantes con numerosas bajas y ningún miembro de la defensa titular disponible hasta la última. Quedaron a la espera de la derrota o el empate de Atlético en las dos últimas, pero finalmente esto no ocurrió.

Foto:  Pressinphoto Shutterstock / Imago

De esta manera concluyó una temporada en la que se optó a todo, pero no se ganó nada. Sin duda, una campaña que quedará señalada por suponer una renovación necesaria como el propio Florentino afirmó. También ha servido para darnos cuenta de el nivel de jugadores opacados por los titulares como Militao, o para seguir soñando con perlas salidas de La Fábrica como Arribas, Miguel Gutiérrez o Antonio Blanco. Nadie sabe los movimientos que tendrán lugar en el periodo estival de fichajes, pero, sin duda, este nos reforzará para volver a luchar por todo y no quedarnos sin nada.

Foto de portada: Óscar J. Barroso / Imago

Jaime de Vera
News Reporter

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