Mirada Blanca | Repaso al proyecto Zidane 2.0

Parece que la segunda etapa de Zinedine Zidane en el banquillo del Real Madrid está tocando a su fin. O al menos eso es lo que se está deslizando por parte de gran parte de la prensa tanto nacional como internacional estas semanas. Sin embargo, la verdad es que con el genio francés nunca puedes fiarte ya que como él mismo ha afirmado, no conocemos lo que pasa por su cabeza y es probable que ni siquiera en el club sepan lo que tiene previsto hacer a partir de la próxima semana.

Hete aquí que, ante este posible segunda marcha (tercera si tenemos en cuenta su etapa como jugador), sus seguidores y sus detractores comienzan a hacer balance de lo que ha sido esta segunda era de Zinedine Zidane en el banquillo blanco.  Los primeros, entre los que no avergüenzo de reconocer que me encuentro, si nos ceñimos a esta segunda etapa, sacan a la palestra la Liga conquistada la pasada temporada, la llegada de Ferland Mendy, el haber luchado hasta el último momento por la Liga y haber llegado a semifinales de la Champions pese a haber vivido la peor racha de la historia en cuanto lesiones se refiero que un club profesional ha conocido (algo que, por cierto, hay que encontrar explicación) o el haber sido el único que ha intentado parar los pies en más de una ocasión (sin llegar ni muchísimo menos tan lejos como alguno de sus predecesores) a una prensa que le ha acusado hasta de la muerte de JFK.

Sin embargo,  en ese artículo no me quiero centrar en los puntos a favor si no en aquellos que le echan en cara sus detractores. En algunos, como veréis les daré toda la razón y en los que no, me limitaré a explicar por qué no estoy de acuerdo. Empecemos, esto es lo que, en su mayoría, le echan en cara aquellos que desean que esta salida se haga realidad:

Errores en momentos clave

Decir que en las últimas eliminaciones de Champions Zidane no ha tenido responsabilidad sería mentir. La no alineación de Kroos en la ida ante el City de la temporada 19-20 o el poner a Vini de carrilero ante el Chelsea este año son fallos garrafales que nos costaron muy caros. Y la derrota ante el Alcoyano en Copa, aún sin ser por un error directamente suyo, no es admisible.

Pero igual que hay que señalar eso conviene decir que también ha tenido muchísimos aciertos. Tras el confinamiento fue su planteamiento táctico (ese que muchos dicen que no tiene) el que nos permitió ganar una Liga en la que sólo el creía. Y estar luchando aun por la liga en una temporada cargada de lesiones y decisiones arbitrales imposibles es fruto de la fe que Zidane mostró en rueda de prensa hace unos meses.

Nunca apuesta por los jóvenes

Acusación bastante tramposa. Es cierto que Zidane no es ni mucho menos un entrenador que le guste arriesgar con la juventud (y por lo tanto es verdad que no cuadraría con el supuesto proyecto de equipo que el Madrid parece querer armar desde 2014). Pero también lo es que en este segundo mandato de Zidane(dos temporadas y unos meses) hasta un total de 20 jugadores de 23 años o menos han jugado  con él, de los cuales la mitad los ha hecho debutar con el Real Madrid en esta segunda etapa (Rodrygo, Jovic, Militão, Arribas, Miguel, Blanco, Marvin, Hugo Duro, Chust y Lunin). Para que nos pongamos en situación, Jurgen Kloop, un técnico que se caracteriza por apostar por los jóvenes, en este mismo tiempo sólo ha hecho debutar a dos más. Obviamente pongo el ejemplo de Kloop porque es de los pocos entrenadores  que lleva en el cargo de un equipo top desde marzo de 2019.

Probablemente alguno dirá que si ha hecho debutar a 10 jugadores y ha dado algún minuto a otros 10 más pero que luego se olvida de ellos. Pues vamos a ver un dato que nos ofrecía @Hechi9284 sobre los jóvenes y su utilización en las grandes ligas durante las dos últimas temporadas.

No contó con Llorente, Achraf, Reguilón, Jovic u Ødegaard

Comparar esos cinco casos es totalmente falsario. Jovic, en efecto nunca ha sido un jugador que le haya agradado a Zidane. Es verdad que cuando todavía estaba en Madrod, Zidane dijo que le había pedido él pero no hay más que ver lo poco que jugó en su  temporada y media aquí (menos de 1.000 minutos) para darse cuenta que nunca le terminó de entrar y que seguramente aquellas declaraciones las hizo para defender al club de un fichaje que, por el momento, no parece acertado. Claro que el serbio tampoco ayudó con su comportamiento tanto en el césped como fuera de él.

Caso parecido es el de Reguilón en la temporada 19/20. Tras ser titular con Solari, Zidane decidió darle una oportunidad a Marcelo en aquellos meses y aunque después se trajo a Mendy decidió ceder a Regui en vez de intentar traspasar a Marcelo (que por aquel entonces tenía algo de mercado). Sin embargo, en esta última temporada ya es diferente. Marcelo seguía teniendo contrato en vigor pero ya no pretendientes y con el COVID presente la oferta del Tottenham por Reguilón aconsejaba la venta del canterano independientemente de lo que opinase Zidane.

En cuanto a Llorente es verdad que aunque en el Castilla era clave para él (lo que demuestra la falsedad de esos problemas personales en aquella etapa) nunca le tuvo como primera opción y en esos meses tras el regreso de Zidane apenas jugaría 3 de los 10 partidos en los que estuvo disponible. Precisamente por eso su venta fue lógica ya que en esos momentos (tal y como se vio en sus primeros meses en el Atleti) su puesto era el de mediocentro defensivo y para ese puesto aparte de Casemiro ya teníamos a Fede Valverde (que, curiosamente, también ha evolucionado a otra posición. Así pues, de lo único que podemos acusar a Zidane es de haber apostado por el uruguayo antes que por el madrileño.

Precisamente esta es la razón por la que Achraf no ha recalado en el Madrid este pasado verano. El propio Zidane ya ha deslizado más de una vez que él le quería aquí pero como reconoció  Florentino en “El Chiringuito” este verano tuvieron que hacerse por la pandemia algunos traspasos que en otra época no se habrían hecho, en clara referencia al marroquí. De ahí que Zidane se quedase con un Odriozola que nunca le ha convencido (ha buscado mil alternativas antes que poner al vasco) en vez de un Achraf pujante.

Y vamos al caso más polémico, el de Martin Ødegaard, sin duda un jugador que en plantilla tenía sitio y venía de hacer una gran temporada con la Real Sociedad. Zidane le pidió en verano y por eso acabó regresando pese a las reticencias inicial de un jugador noruego que empezó debutando como titular.Sin embargo, durante los primeros meses ya se vio que  la lesión de rodilla que ya le había causado muchos problemas en sus últimos meses en San Sebastián iba a ser también un inconveniente aquí.De sus 19 primeros partidos con el Real Madrid, en 10 de ellos no pudo jugar por lesión, siendo titular en 5 y jugando más de 20 minutos en otros 3. Sin embargo, algo cambió tras su última lesión y pasó de ser, como hemos viso, un jugador muy importante en la rotación a apenas jugar 5 minutos en los 5 partidos siguientes y pedir marcharse. Probablemente de no haberlo hecho le habría pasado como a Militão y habría acabado siendo titular indiscutible pero eso ya no lo sabremos nunca.

Isco y Marcelo antes que Blanco y Miguel

zidane marcelo real madrid
Foto: Imago

Sería absurdo decir que el rendimiento de estos dos jugadores no ha sido muy deficiente pero ni de lejos de los favoritos de Zidane. En un año en que ha habido más de 60 lesiones y ellos dos apenas han causado baja ocupan el puesto 15 y 18 en la rotación por detrás de jugadores que han estado lesionados media temporada como Lucas Vázquez, Sergio Ramos o, en el caso de Isco, incluso Carvajal. De hecho tras esa última jornada el malagueño será con casi total seguridad superado en minutos por un descarte (que también ha acumulado muchas lesiones) como Álvaro Odriozola.

Sus detractores dicen que vale que han jugado poco pero aún así deberían haber jugado menos en favor de los canteranos. Yo aquí separaría casos. Creo que, en efecto, Zidane se ha equivocado al no convocar (y dar minutos) en muchas más ocasiones a Antonio Blanco. El castillista está ya formado fisicamente para jugar partidos de alto nivel y, por sus condiciones, puede dar descanso a 3 piezas fundamentales como Kroos, Modric o Casemiro. En mi opinión aunque se hizo bien en mantenerle al empezar la temporada en el Castilla para que así pudiese acabar su formación, perfectamente podría haber pasado a formar parte de la primera plantilla (y con minutos) tras la salida de Martin Ødegaard.

Sin embargo, el caso de Miguel es diferente. Al ser su posición un puesto mucho más específico,  haber sido el lateral suplente de un titularísimo como Mendy le habría impedido terminar jugar en un año tan clave como era este para su formación. Es verdad  que Marcelo ha jugado más de 1.300 minutos esta temporada pero entre diciembre y marzo, el brasileño apenas disputaría 200 minutos en total, lo que para Miguel hubiera sido un desastre a nivel formativo. De hecho si Gutiérrez no disputó más minutos en esas fechas en el Castilla fue porque una grave lesión le mantuvo apartado varios meses de los terrenos de juego, sino probablemente hubiese casi doblado al brasileño en minutos esta temporada ¿Qué Miguel pudo debutar algunos partidos antes? Sin duda y ahí, para mi, Zidane se equivocó, pero haberle tenido como suplente de Mendy este año habría sido un error tan grave como sería el que no lo fuera el próximo año.

 

En conclusión, en efecto Zidane se ha equivocado (a veces hasta gravemente) pero no se puede decir que esta segunda etapa esté siendo un desastre con argumentos que en ocasiones, son desmentidos por la lógica o los datos. Si quieren pueden llamarme Zidanista porque, al contrario de lo que algunos creen, no es un insulto. Lo único que espero es que si se va (y si no también) sea con una nueva Liga debajo del brazo.

Foto de portada: Imago

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