
REAL MADRID
El Real Madrid le da la vuelta a una pésima primera parte defensiva y consigue una victoria para arrancar el 2026 en Euroliga y en el Movistar Arena. Lyles, Hezonja y Campazzo, en ataque, y Abalde, en defensa, fueron claves.
El choque comenzó con un Real Madrid que encontraba los tiros en el lado ofensivo con cierta facilidad comandado por Facu Campazzo. Con un 0-7 de parcial hasta el 9-13, Dubai se enchufaba y hacía que el Madrid tuviera que meter una marcha más en defensa. Desde entonces, el partido se igualó y el ritmo ofensivo mandaba, dándole la vuelta los blancos en el marcador (20-19, 2:20). En este momento, Sergio Llull entró en cancha para disputar su partido 1.200 como jugador del Real Madrid. El cuarto terminó con el 27-24.
Estaba acertado el Real Madrid en el tiro exterior en el comienzo del partido, con un 4/6 y dos anotados por Gabriel Deck, siempre importante. El ritmo del partido no cesaba y los ataques seguían mandando en el partido, con la igualdad como bandera (36-38, 6:30). Dubai volvió a subir el nivel en ataque y cogió un margen que ya pesaba, 36-45 y un Madrid que no encontraba soluciones en defensa. Con el paso de los minutos, la distancia no se recortaba y los de Scariolo seguían desconectados, ahora también en ataque (41-50, 2:30). La cosa solo hacía que empeorar y la cantidad de puntos encajados era ya preocupante, con una reacción en la segunda parte más que necesaria (44-58).

Comenzó el Madrid esta segunda mitad defendiendo mucho más físico e intenso y un 7-0 de parcial en los dos primeros minutos hicieron que la distancia se recortara y hubiera comenzado, prácticamente, un partido nuevo (51-58, 7:50). Lyles, que comenzó el tercer cuarto, puso de pie al Palacio, recortando aún más la distancia y subiendo le parcial al 11-0 para el 55-58. Este Madrid, defendiendo con intensidad y agresividad, es otro. Restando 4:32 y tras los mejores minutos en Euroliga de las últimas semanas, el conjunto blanco logró igualar el marcador (64-64 y 20-6 de parcial). Dubai reaccionó e igualó el nivel ofensivo de un Real Madrid que, con la rotación, bajó un puntito en defensa. Con esto el encuentro llegó al final del tercer cuarto con el 73-74 en el marcador.
Con un 2+1 de Mario Hezonja comenzaba el último periodo, poniendo al Real Madrid por delante por primera vez en toda la segunda mitad (76-74). El equipo se venía arriba defendiendo y en la parte ofensiva todo salía, lo que hizo que con un parcial comandado por Hezonja pusiera al Madrid 6 puntos arriba cuando restaban 6 y medio de choque (86-80). El equipo blanco continuaba en su plan de cerrar el partido y la distancia aumentó hasta los 11 (93-82). Terminó el equipo desatado y convirtiendo el Movistar Arena en una fiesta, demostrando que cuando defiende es un equipo muy serio. El partido terminó con el