
REAL MADRID
Contundente victoria en el que puede ser el mejor partido del Real Madrid en lo que va de temporada.
Los blancos anularon por completo al Barça pasando por encima gracias a la intensidad defensiva, a la lectura de desajustes en el rival y el acierto desde el triple. Por si fuera poco, también ganaron con solvencia la batalla por los rebotes, una aspecto clave en los dos último clásicos. Se anuló por completo las individualidades de Punter y Laprovittola que tanto daño hicieron el pasado 4 de enero.
El Clásico se convirtió en el show de la Pantera con 16 puntos. Usman Garuba se sintió colosal pesando en todo el campo, leyendo los pases del rival, anticipándose en el rebote y afilando la muñeca (2/2 desde el triple). No fue el único, hasta 4 jugadores madridistas en dobles dígitos pero es que además, los que no pesaron en anotación lo hiceron en otras facetas del juego. Campazzo y Maledon dirigieron el ataque madridista con un criterio impecable. El Madrid vuelve a pasar por encima del Barça, una noticia que viendo los resultados del club recientemente, sabe a gloria.
El conjunto blanco aprendió del pasado Clásico y salió con la intensidad necesaria para un partido como este. La atención y el esfuerzo defensivo fueron claves para frenar el inicio de los azulgranas mientras que se castigaban los desajustes defensivos con balones a Tavares en pintura. Ni Punter ni Laprovittola estuvieron cómodos, dejando el peso de la anotación para Shengelia. El georgiano anotó dos triples que cortaron la racha madridista y metió a los suyos de lleno en el encuentro. A partir de ahí corta diferencia en el marcador.
Lyles y Deck marcaron el ritmo de un Madrid que fue de más a menos durante el primer tramo del segundo cuarto. Los de Xavi Pascual llegaron a estar 11 abajo, pero las visitas a la línea por faltas innecesarias del Madrid les dio oxígeno. Ese tramo duró hasta el regreso de Campazzo a cancha, sensacional el argentino provocando ayudas de los culés para encontrar el pase al corte de puerta atrás. Minutos de dominio blanco que se prolongaron hasta el final de la primera mitad con un marcador de 42-31. Enchufados desde el inicio, el primer acto dejaba sensaciones muy positivas.

Aunque tardaron unos minutos en encontrar el ritmo que arrastraban, el Madrid volvió a pisar el acelerador. Hezonja se apuntaba a la fiesta valiéndose de su físico para correr. Las continuas visitas de los culés a la línea de tiros libres embarraron el encuentro frenando el ritmo, sin embargo, la defensa otorgó nuevamente a los blancos una ventana para aumentar su ventaja. Impecable la labor en cancha propia de los de Scariolo, especialmente por la continuidad que se le dio. Maledon y Garuba impulsaban al equipo para encarar el asalto final con casi veinte puntos de ventaja.
Nadie podía parar a la pantera de Azuqueca, Garuba dio un completo recital en el que probablemente sea su mejor partido en mucho tiempo. Con él, el Madrid y el Movistar Arena se divertían como no lo habían hecho esta temporada. Los últimos cinco minutos se convirtieron en un festival madridista con ovaciones a los protagonistas de los mejores momentos y con tiempo para vaciar el banquillo.