
Florencia Tan Jun/Getty Images
El Real Madrid de Mourinho regala a la afición la primera exhibición en el reencuentro del portugués con su casa.
Llegó el momento. Después de 13 años, Mourinho volvía a la que fue, es y será su casa: el Bernabéu. Aunque se estrenó nuevamente con el club en partido oficial contra el Espanyol, su regreso y el del equipo al feudo blanco llenaron de expectativas la segunda (primera jornada) de liga.
The Special One ha mostrado una versión más calmada que la que ofreció en su primera etapa, pero ya avisó en rueda de prensa, Mourinho sigue siendo Mourinho.
Después del subidón de conseguir los tres puntos en el minuto 90 con ese gol de Carlos Espí, lo importante del equipo era seguir sumando victorias. También, conseguir mayor consistencia en el juego y perfeccionar los automatismos que se vieron en la primera media hora frente al equipo perico.
Para ello, el entrenador portugués decidió repetir el mismo XI sin introducir ninguna sorpresa. Enfrente una Real Sociedad que terminó la pasada campaña consiguiendo el título copero tras un inicio de campaña muy pobre. Pocos cambios en la plantilla y el mismo líder: Matarazzo.
Antes de que el balón echase a rodar, el Bernabéu rindió homenaje a Cucurella y Oyarzabal por conseguir el segundo mundial para España. Después del homenaje a los campeones, se guardó un minuto de silencio por todos los socios fallecidos durante la temporada pasada.
Después de los sentidos homenajes, el estreno de los nuevos juegos de luces del Bernabéu y una afición totalmente encendida, el balón volvió a ser el protagonista. El equipo de Mourinho salió enchufado y a los 6 minutos, Vinícius encontró a Mbappé en un balón preciso al espacio. El francés remató a puerta pero Remiro consiguió desbaratar su primer intento.
En los primeros 20 minutos el conjunto blanco fue el protagonista. Más allá de las ocasiones, se pudo ver un equipo con buena velocidad en la circulación de balón. La ocupación de espacios era buena y parecía que el gol podría llegar en cualquier momento.
Tanto es así que en una recuperación en campo contrario, Mbappé encontró a Vinícius para dejarle en un mano a mano contra Remiro. El brasileño definió a abajo, pero nuevamente el portero txuri urdin evitó el gol.
Con el paso de los minutos y el 0-0 en el marcador, el conjunto donostiarra igualó las fuerzas. El dominio del Real Madrid se fue diluyendo como sucedió frente al Espanyol, mientras que los de Matarazzo comenzaban a tener posesiones largas. En una de ellas, Sergio Gómez estuvo apunto de adelantar a su equipo despertando de nuevo la inquietud entre la afición madridista.
Y en ese contexto apareció Fede Valverde. Un futbolista que necesitaba redimirse tras un final de temporada convulso. Inició una conducción marca de la casa y asistió para que, está vez sí, Mbappé hiciese el 1-0. El francés se giró rápidamente y todo el equipo se abrazó al uruguayo en un gesto que parece mucho más que un reconocimiento por una buena jugada.
Los de Concha Espina habían conseguido un buen botín con el que marcharse al descanso, pero Sučić tenía otros planes. En un balón que quedó suelto dentro del área tras un balón en largo, el centrocampista logró empatar en el minuto 44. Tan solo 4 minutos después del gol de Mbappé. Una desconexión de esas que ya costaron puntos la temporada pasada.
Con este jarro de agua fría se llegaría al descanso y, de nuevo, evocados a una segunda parte con todo por decidir. A la vuelta de vestuarios, Mourinho debió ver algo que no le gustó lo suficiente y decidió sustituir a Carreras por Cucurella.
El equipo volvió al terreno de juego con la actitud con la que inició el partido. Menos de un minuto necesitaron Vinícius, Arda y Mbappé para generar otro mano a mano en el que el francés volvería a fallar en la definición. Sería la tercera parada de mérito de Remiro en situaciones muy claras de gol que deben resolverse mejor.
La mejoria del equipo era evidente. Bellingham había lateralizado su posición hacia la izquierda y Güler empezaba a aparecer por el medio. Esto permitió que junto al esfuerzo de Bernardo, se recuperasen más balones y el equipo tuviese más peligro en las transiciones.
Precisamente fue el inglés quien volvió a ser clave pues en una preciosa pared con Mbappé llegaría el doblete del francés. Combinación espectacular para volver a ponerse por delante en el marcador a los 60 minutos.
Bellingham estaba siendo de los mejores con y sin balón, mostrando todo ese carácter que había demostrado temporadas atrás. Y es que tras una presión asifixiante, consiguió robar un balón dentro del área rival para asistir a Vinícius en el que sería el 3-1. Ambos futbolistas regalarían una de las imágenes del partido, celebrando el tanto abrazados sobre el césped. El 5 se había convertido claramente en el futbolista del partido y así se lo reconoció su afición al ser sustituido.

Las palabras de Mou habían despertado a un equipo que tiro de fútbol, pero sobre todo de carácter y actitud. El compromiso defensivo fue espectacular y eso permitió que la calidad se impusiese.
Pero la fiesta no terminaría aquí porque Vinícius se inventó un pase precioso para que Mbappé anotase su hat trick con una vaselina perfecta. Si decían que los tres no podían jugar juntos, Mou había conseguido que en un mismo partido Bellingham reparta dos asistencias, Mbappé haga tres goles y Vinícius uno de cada.
La felicidad era el estado de ánimo que se respiraba entre los aficionados. Habían esperado tanto tiempo un partido así, que se atrevieron a pedir una manita. Brahim se la concedió, pero el VAR anuló el gol por fuera de juego.
El resultado terminaría siendo 4-1. Una victoria abultada y merecida en uno de los mejores segundos tiempos que se recuerdan en mucho tiempo. La afición vino a recibir a Mou y se encontró con la primera exhibición del Real Madrid de Mourinho 2.0.
Ficha técnica
Real Madrid: Courtois; Dumfries; Konaté; Huijsen; Carreras (Cucurella 45′); Bernardo Silva (Carlos Espí 86′); Valverde; Arda Güler (Brahim 77′); Bellingham (Camavinga 77′); Vinícius (Diomandé 84′); Mbappé
Real Sociedad: Remiro; Aramburu (Zubeldia 57′); Beitia; Jon Martín; Sergio Gómez; Turrientes; Herrera (Carlos Soler 66′); Kubo (Guedes 73′); Sučić; Ochieng (Barrene 66′); Oyarzabal (Óskarson 57′)
Goles: 1-0 Mbappé 40′; 1-1 Sučić 44′; 2-1 Mbappé 60′; 3-1 Vinícius 68′; 4-1 Mbappé 80′
Tarjetas amarilla
Real Madrid: Carreras 9′; Konaté 72′; Camavinga 93′
Real Sociedad: Herrera 31′; Aramburu 45′; Beitia 70′
Estadio: Bernabéu
Árbitro principal: Mateo Busquets
VAR: González Francés
Árbitro asistente: García González
Árbitro asistente: Díaz González
Cuarto árbitro: Camacho Garrote