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Los de Álvaro Arbeloa, ante otra oportunidad para zanjar de manera definitiva las diferencias que separan al equipo de la afición
El Real Madrid afronta la séptima jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League en un contexto extraño, casi contradictorio. La victoria del pasado fin de semana ante el Levante sirvió para aliviar mínimamente una situación que venía muy cargada tras la derrota en la final de la Supercopa de España y la eliminación copera ante el Albacete. Además, el pinchazo del FC Barcelona ha vuelto a comprimir la pelea por el liderato liguero, dejando a los blancos a solo un punto de la cima. Sin embargo, ni siquiera el triunfo logró apagar el malestar de la grada.
El Santiago Bernabéu mostró su cara más exigente, con pitos constantes durante el encuentro, especialmente dirigidos a futbolistas como Vinicius, Bellingham o Valverde. Las heridas siguen abiertas y el ambiente es tenso, aunque en lo estrictamente deportivo el Madrid se mantiene firme en Europa: séptimo clasificado, dentro del top 8, con 12 puntos y con margen para asegurar su presencia directa en la siguiente ronda. El duelo ante el Mónaco se presenta como una oportunidad para estabilizar sensaciones e intentar una reconciliación definitiva con el aficionado.

Si el Real Madrid llega entre dudas emocionales, el Mónaco aterriza en el Bernabéu sumido en una crisis profunda. El conjunto del Principado vive una de las temporadas más grises que se recuerdan en su historia reciente. Noveno en la Ligue 1 y decimonoveno en la clasificación de la Champions, el proyecto encabezado por Pocognoli parece completamente agotado. La derrota de este fin de semana ante el Lorient (1-3) no ha hecho más que confirmar una dinámica alarmante.
Los números son demoledores: siete derrotas en los últimos ocho partidos ligueros y una sensación general de desconexión total. Más allá de las lesiones, que han castigado duramente a la plantilla, la imagen del equipo es preocupante. La falta de presión ambiental, con un estadio prácticamente vacío en sus encuentros como local, refleja una desconexión total entre club y afición. El mercado de fichajes ha sido un fracaso y no se han asumido responsabilidades, lo que convierte al Mónaco en un histórico del fútbol francés atravesando horas bajísimas.
El historial entre ambos equipos es escaso, pero muy significativo. Solo existe un enfrentamiento oficial, que se remonta a los cuartos de final de la Champions League de 2004. En la ida, disputada en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid se impuso por 4-2, dejando la eliminatoria bien encarrilada. Sin embargo, la vuelta en el Mónaco fue una pesadilla para los blancos.

Los franceses vencieron por 3-1 y, gracias a la entonces vigente norma del valor doble de los goles fuera de casa, eliminó al conjunto madridista. Aquella noche quedó grabada como una de las decepciones europeas más recordadas de principios de siglo. Desde entonces, ambos clubes no han vuelto a cruzarse en competición oficial.
El partido estará marcado también por un importante número de bajas. En el Real Madrid, Álvaro Carreras no podrá participar por sanción, mientras que la enfermería sigue siendo protagonista. Militão, Trent Alexander-Arnold, Ferland Mendy, Rodrygo y Antonio Rüdiger continúan fuera. Tanto el central alemán como el atacante brasileño apuraron opciones para llegar, pero el cuerpo técnico ha preferido no asumir riesgos innecesarios. A ello se suma la ausencia de Brahim Díaz, que acaba de finalizar su participación en la Copa África.
El Mónaco tampoco llega en mejores condiciones. Minamino, Hradecky, Marisa y Salisu permanecen fuera por lesiones de diversa gravedad, mientras que Michal es baja por enfermedad. Especial mención merece el caso de Paul Pogba, fichaje estelar que apenas ha disputado 30 minutos esta temporada debido a problemas físicos en el gemelo, convirtiéndose en uno de los grandes fracasos del curso.
Con este escenario, el Bernabéu será juez y parte en un duelo que enfrenta a un Madrid necesitado de calma con un Mónaco que busca, casi desesperadamente, una reacción que evite el naufragio total en Europa.