
REAL MADRID
El Real Madrid viaja hasta El Pireo para medirse a un Olympiacos al que deberá ganar para mantener sus opciones de clasificarse al playoff de Euroliga y gozar del factor cancha.
Un Olympiacos – Real Madrid de Euroliga se vende solo. No hace falta excederse en detalles: es uno de los partidos del año en el panorama baloncestístico en Europa. Y si, además, se juega restando únicamente tres partidos para el final de la liga regular en la Euroliga y ambos equipo se juegan su futuro próximo en la competición, el partido toma un nivel superior.
En lo que es, fácilmente hasta ahora, la semana más importante del año para el Real Madrid, el conjunto de Scariolo viaja hasta la capital griega para medir fuerzas con uno de los favoritos para llevarse la corona europea. Un Olympiacos que fue su verdugo en la pasada edición de la Euroliga, eliminando al equipo madrileño por 3-1 en el playoff sin muchos apuros, pero que no pudo con los blancos en la visita griega al Movistar Arena, en la que venció el Real Madrid por 89-77. Quedaos bien con el resultado porque esos 12 puntos de ventaja pueden ser claves de cara a la clasificación final.
En lo que incumba al conjunto merengue, no llega en su mejor momento: viene de caer ante Baskonia en Vitoria en un duelo que no supo gestionar de la mejor manera y de sufrir más de lo esperado ante un Andorra que vendió muy cara su piel el domingo en Madrid. También será importante la convocatoria, pues Trey Lyles ha sido baja de estos dos últimos choques y puede ser baja también en esta semana.

Sergio Scariolo: «El objetivo es ir a jugar exactamente con la misma actitud, preparación, personalidad que hemos tenido durante los partidos fuera de casa en los últimos meses, pero obviamente si se genera un final igualado ser más acertados, agudos y atentos, para poder esta vez llevarnos el partido hacia nuestro lado».
El técnico italiano añadió también que «será un partido de máxima dificultad, de los que gusta jugar y los jugadores estarán como siempre, porque no recuerdo un partido fuera de casa en el que no hemos salido preparados o que no hemos jugado el 90 por ciento bien o muy bien. Contra un rival muy fuerte, ya solo eso conlleva una dificultad superior».
Sergio Llull: «Lo afrontamos como si fuera una final, para intentar conseguir el objetivo de quedar entre los cuatro primeros. Es un rival directo que ahora va primero, lleva una racha muy buena de resultados, está jugando a gran nivel y va a ser un partido muy difícil, como siempre en Grecia, pero el equipo está con ganas de hacerlo bien y sacar una victoria».