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Atlético de Madrid y Real Madrid se juegan el pase a la final de la Supercopa de España en uno de los encuentros más atractivos de la temporada.
La Supercopa de España vuelve a cruzar los caminos de Real Madrid y Atlético de Madrid. No es un partido cualquiera ni un torneo menor: es un derbi, es Arabia Saudí y es una semifinal que puede marcar el rumbo inmediato de ambos proyectos. En Yeda, los dos gigantes madrileños buscan dar un golpe sobre la mesa en un momento clave de la campaña.
El Real Madrid llega con sensaciones renovadas. El equipo de Xabi Alonso comienza, por fin, a levantar el vuelo tras semanas muy irregulares, y lo hace apoyado en resultados y en confianza. Cuatro victorias consecutivas han devuelto algo de calma al entorno blanco, especialmente tras el contundente 5-1 al Betis en el primer partido del año en el Santiago Bernabéu. Aquella noche dejó una actuación para el recuerdo de Gonzalo, autor de un hat-trick que ilusiona al madridismo y refuerza la idea de que el equipo empieza a encontrar respuestas.

El Real Madrid afronta la semifinal en su mejor momento reciente. Las cuatro victorias seguidas -dos en Liga, una en Copa y la última ante el Betis- han servido para espantar fantasmas y estabilizar un proyecto que había sido duramente cuestionado. El equipo muestra mayor fluidez ofensiva, más seguridad con balón y, sobre todo, una sensación de crecimiento que no se veía desde hace meses. La Supercopa aparece, además, como una oportunidad perfecta para confirmar que el cambio de dinámica es real y no un simple espejismo.
Enfrente estará un Atlético de Madrid competitivo y reconocible, aunque con menos brillo en su último compromiso. Los de Simeone empataron 1-1 en Anoeta ante la Real Sociedad, un resultado que cortó una racha previa muy positiva de cuatro victorias consecutivas repartidas entre Champions, Copa del Rey y Liga. El Atlético sigue siendo un equipo sólido, incómodo y muy difícil de someter en partidos de alta exigencia, y este contexto de semifinal encaja a la perfección con su ADN competitivo.

Si algo demuestra el histórico reciente entre ambos es la igualdad. En los últimos diez enfrentamientos oficiales, sumando todas las competiciones y remontándonos hasta finales de 2023, el balance es completamente parejo: cuatro empates, tres victorias para el Real Madrid y tres para el Atlético. Ninguno ha logrado imponer una superioridad clara, y cada duelo se ha decidido por pequeños detalles.
En el recuerdo más cercano de la Supercopa aparece el enfrentamiento de 2024, también en semifinales, cuando el Real Madrid se impuso por un espectacular 5-3 tras una prórroga vibrante. Aquel partido dejó claro que, cuando ambos se cruzan en este torneo, el espectáculo y la tensión están garantizados. Mañana, en Yeda, el contexto vuelve a ser idéntico: un billete a la final en juego y un derbi que no entiende de estados de forma previos.

El apartado médico vuelve a tener un peso importante en la previa. En el Real Madrid, la principal incógnita es Kylian Mbappé. El francés no estará disponible para la semifinal y su presencia en una hipotética final sigue en el aire. Éder Militão continúa con su recuperación y no regresará hasta, como mínimo, el mes de abril, mientras que Brahim Díaz se encuentra disputando la Copa África. Trent Alexander-Arnold y Dean Huijsen entran en la convocatoria, pero ambos aún ultiman sus procesos de recuperación, por lo que su participación dependerá de sensaciones y del riesgo que quiera asumir Xabi Alonso.
En el Atlético de Madrid, las bajas confirmadas son las de Nico y Lenglet, dos ausencias sensibles en defensa. Pablo Barrios viaja con el equipo y entra en la convocatoria, aunque su estado físico hace muy difícil que pueda tener minutos.
Con este escenario, todo está servido para una semifinal cargada de tensión, exigencia y emoción. Un derbi en Arabia, un título en juego y dos equipos que saben que ganar mañana puede marcar un antes y un después en su temporada.