#OpiniónReal | Testigo de Vinicius en el Cerro del Espino

Con la magnificencia de Telemadrid he tenido la oportunidad de ver en primera fila el encuentro entre el Atleti B y el Castilla. Posteriormente he asistido a la rueda de prensa donde he contrastado con los técnicos algunas de mis observaciones.

En los primeros 45 minutos Vinicius ha encandilado. Ha ofrecido un recital primoroso. Es consabido que su valedor es Ronaldo Nazario. En esa primera mitad ha dejado constancia de que comparte con su valedor la potencia, el cambio de ritmo y ese arrojo para desbordar contrarios mientras toma la vía más directa para llegar a la portería.

El entrenador del Atleti B, hábil en el planteamiento, ha tratado de desactivar a Vinicius a base de cargar el juego por su banda, de hacerle trabajar en defensa. Constantemente se incorporaba el lateral derecho colchonero. Se ha pretendido desgastarle en una tarea que, día de hoy, le resulta poco familiar. Solari y su segundo -Santi Sánchez es un ayudante sobresaliente y merece su cuota de reconocimiento- han diseñado el equipo con el propósito de amplificar el talento de Vinicius, sin variar su demarcación. Un mediapunta de talante creativo como Fidalgo le cubría las espaldas al brasileño. El asturiano se ha manifestado como un jugador inteligente y solidario. Ha abortado acciones de peligro del Atleti. Con ese movimiento, Vinicius ha quedado liberado en defensa.

Exento de responsabilidad defensiva, se ha dedicado a brillar. Imparable en el uno contra uno, letal en carrera y con un chut demoledor que le acredita para jugar a pierna cambiada. Debe pulir aspectos como el centro con su pierna izquierda y, como consecuencia de lo anterior, reducir las salidas en diagonal para, en alguna ocasión continuar por su propio flanco. Es lo bueno de este futbolista, que tiene mucho margen de mejora y, Lopetegui, presente en el partido, lo sabe.

Otro detalle de la primera parte ha sido la celebración de su golazo. Todo el banquillo blanco se ha levantado para festejarlo con ahínco. Vinicius se lo ha dedicado a Moha Ramos. Señal inequívoca de que el chaval no genera recelos, y de que el vestuario castillista es muy sano.

En la segunda parte el Atleti B ha variado su estrategia. Se ha comportado más como un equipo de segunda b y menos como un filial. Vinicius ya recibía dos contra unos constantes. Se le frenaba en falta de forma sistemática. Solo ha tenido una oportunidad en un balón en largo, donde se encontró al portero fuera de su meta, pero no puedo superar al defensor. El Atleti B ha sido un equipo duro, con varias faltas flagrantes de ésas que el balón pasa pero el jugador no. Lo más hilarante ha sido que Vinicius recibiera amarilla después de sufrir una acción de lucha callejera.

Solari al finalizar el partido se lamentaba de que en segunda b no se aplique el reglamento de la misma forma que en primera y segunda. Estoy de acuerdo. El argentino ha reconocido que ante este hecho es obligatorio que sus chicos se armen de “paciencia” y “tolerancia”.

Nadie duda de que Vinicius es diferencial. El problema es que lo que ha ocurrido en los segundos 45 minutos es la prueba más eficiente de que se le puede anular, siempre con la connivencia de unos colegiados que entienden que el reglamento arbitral en Segunda B debe seguirse de forma laxa.

Texto: Dani Benavides

Foto: Realmadrid.com

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Director de #MadridistaReal

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