#OpiniónReal | Reflexionando pienso en Laudrup

La pérdida de Zidane obliga al madridismo a explorar el mercado de técnicos para hallar algún perfil que motive. No resulta nada sencillo. Zidane ha situado el listón a una altura inalcanzable. Encontrar un sucedáneo para el francés no parece una empresa posible. De ahí que todos los madridistas manifiesten cierto pesimismo existencial en estos momentos.

Para aludir al banquillo del Real Madrid se debe tener en cuenta la exigencia de este club. Pese a ganar todos los títulos posibles el entrenador puede ser discutido, incluso vilipendiado. Las preguntas en las ruedas de prensa resultan acerbas, mordaces y malintencionadas. El entrenador del Real Madrid debe estar preparado para la crítica previa. Sin que haya comenzado a trabajar, ya se cuestionará su currículum o su capacidad. Y aunque no se puedan presenciar sus métodos de trabajo, se sentenciará aquello de que “es un equipo poco trabajado”.

El entrenador del Real Madrid debe convivir con la presión y la exigencia propia de este club, pero también ha de lidiar con la persecución que sufrirá independientemente de los resultados. Ante esta realidad, resulta conveniente que el próximo entrenador haya vestido la camiseta del Real Madrid, que conozca los entresijos de la casa.

Cuento en clave confidencial que, hace ya bastantes años, Wenger rechazó dos propuestas -en temporadas distintas- de Florentino Pérez. Del francés agradaba su trabajo con los jóvenes. Sin embargo, ni se planteó el salto al Real Madrid, quizá amparado en lo calmada y cómoda que era su vida en Londres.

Zidane ha dejado claro que la experiencia como jugador es un grado para triunfar en el Real Madrid; leyenda que goza del respeto de las generaciones que le vieron jugar. Lo denomino como ascendencia. Zidane conoce de forma certera el pensamiento de un futbolista del Real Madrid. Por otro lado, sus instrucciones son respetadas. ¡Es Zidane! A los jugadores del Real Madrid no se les debe abrumar con la táctica o con un método que pretenda “enseñarles los principios primarios del deporte”. No se les debe encorsetar tanto. Benítez puede dar fe.

Por otro lado, es conveniente que el entrenador no afronte la batalla diaria con el entorno desde el cuerpo a cuerpo. El Madrid no es el Atleti. Perfiles como Klopp o Mourinho no resultan adecuados hoy ya que se está instalado en el éxito. Provocan desgaste, distracción y conceden munición al enemigo. Cuando se está en inferioridad son un gran antídoto como demostró Mou.

Leo mucho estos días sobre la posibilidad de que se apueste por un técnico ya presente en el organigrama. Se aduce por analogía, que Zidane fue promocionado y la apuesta resultó exitosa. En ocasiones se banaliza el acceso de Zidane al puesto de entrenador. Había ejercido de segundo de Ancelotti y conocía a la plantilla. Estuvo año y medio formándose en el Castilla. Me cuesta creer que sin pasar por el Castilla antes, un entrenador esté apto para el primer equipo, por mucho que se haya vestido la camiseta en el campo. Y, como digo, Zidane es un referente, un espejo, un ejemplo. No hay futbolista que ose desoír sus palabras.

En definitiva, como síntesis de mis reflexiones anteriores, el relevo de Zidane debe ser un técnico con ascendencia sobre el vestuario. Esta ascendencia puede conquistarse por haber sido uno de los mejores jugadores del mundo, o por haber ganado muchos títulos como entrenador. Es preferible un técnico que sea un buen psicólogo, que motive, y que no pretenda imponer un método demasiado original. La sencillez es básica. Si conoce el idioma, la liga y el significado del Real Madrid, mucho mejor.

Con todo lo expuesto, Laudrup me parece que cumple la mayor parte de condiciones. Es cierto que como entrenador su palmarés es reducido, pero también es verdad que seguro que en el Real Madrid podría funcionar mejor que en equipos de perfil bajo.

Como jugador fue una estrella que decidió dejar el Barcelona porque “no aguantaba más a Cruyff” o perderse la Eurocopa que gana su Selección por “estar a mal con su entrenador”. Por esa experiencia puede estar más preparado para tratar con los mejores del mundo. Coincido en que para el Getafe es mejor entrenador Bordalás que Laudrup o Zidane. Para el Madrid, no.

No he tenido interés en presentar su candidatura, solo que mientras reflexionaba sobre las características necesarias, me ha venido su nombre. Creo que es lo más parecido que se puede encontrar a Zidane en estos momentos.

Texto: @DBenavidesMReal

Foto: Defensa Central

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