#OpinionReal Doncic, Tavares y Randle ejercen de Llull en Belgrado.

Desde que se conoció la funesta lesión de Llull, a Laso se le planteó un desafío difícil de resolver. El técnico vitoriano tenía que suplir a su jugador más resolutivo, al encargado de jugarse las bolas calientes, de resolver los últimos ataques. No parecía nada sencillo hallar otro jugador equivalente.

Probablemente Laso se lamentaría de puertas hacia dentro, pero hacia el exterior dio en todo momento síntomas de tranquilidad, de saber que sus jugadores podrían superar el reto. Incluso hasta el equipo podría ser menos previsible, y contar con más opciones para diseñar los últimos ataques.

La prueba que ha ratificado el éxito de Laso se ha vivido en Belgrado. Una jornada determinante. Un equipo espoleado por su público, con dos estiletes ofensivos como el ex Herbalife Omic y el ex Breogán y ex Fuenlabrada Feldeine. El Estrella Roja ha conseguido meterse en la disputa por la victoria de lleno, y llegar con firmes opciones a los últimos compases. Es ahí cuando el Madrid de la temporada pasada habría confiado su destino a Llull, casi por inercia, por imperativo, por el liderazgo inherente a la presencia del balear.

Este año el equipo ha sabido adaptarse a su alargada ausencia. La alternativa es variable, según el partido. Ante el Zalgiris el triple de Rudy puso el corolario al partido. Hoy las crónicas subrayarán el triple ganador de Doncic, pero veo ecuánime que se resalte la aportación de Randle y de Tavares. A buen seguro los serbios no esperaban la incidencia de ambos jugadores. Dos jugadores muy comprometidos con el rol que desempeñan en el equipo y que normalmente en ataque realizan labores menos lúcidas.

La contribución de estos dos nombres en un partido cuya victoria era crucial, alaba el empaque de este colectivo. Un equipo que carbura y cuyos recursos permiten que Llull pueda entrar en el equipo de forma gradual. El Real Madrid ha podido ganar a CSK y Fenerbahce en la fase de grupos sin su jugador de más potencial ofensivo y se está a las puertas de ser cabeza de serie.

Si la lógica se cumple y el Olympiakos gana en Grecia al Zalgiris, al Madrid le bastará con derrotar al Brose, un equipo de visitante no suele inspirarse.

A seguir apoyando a este equipo. El premio de la cuarta plaza está cerca. Y la confianza para saber que la última posesión puede jugársela cualquiera, incluso cuando Llull ya reaparezca.

@DbenavidesMReal

FOTO: Euroleague

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