Opinión | Vinícius Jr: una lección de dedicación

Vinícius Jr. estuvo, está y seguirá estando en el ojo de los críticos más acérrimos por una simple razón: es jugador del Real Madrid. Esto implica que cualquier error se maximiza y cualquier acierto, por consecuencia, se minimiza en la mayoría de los casos. Especialmente si hablamos de la prensa española, sin entrar en detalles.

Los rivales reían y se mofaban de los constantes fallos del extremo brasileño en sus primeras dos temporadas en el club. “Lo hace todo bien, menos lo más importante: definir bajo los tres palos”, decían en muchas transmisiones televisivas. 

Para el madridismo, a veces la desesperación podía más que la ilusión de tener a un jugador menor de 20 años ya como titular en el equipo. Queríamos ver resultados cuanto antes porque, por supuesto, esto es el Real Madrid y se pide ganar o ganar siempre. ‘Vini’ continuaba intentándolo, pero sus constantes remates a las gradas o, incluso, a la línea lateral, fueron colmando de a poco la paciencia de unos cuantos y alimentando las burlas de algunos otros.

Dos años de dedicación y esfuerzo, bajo el mando de Solari, Lopetegui y luego Zidane. De estos tres, el primero fue quien pareció contar ciegamente con el brasileño; Lopetegui tuvo sus dudas y Zidane, ya con Hazard en el equipo, comenzó a rotar más y más las titularidades en la banda izquierda. 

Ya en su tercera temporada comenzó a dar importantes destellos de madurez futbolística. Aquel partido de fase final de Champions contra el Liverpool de Klopp en el Alfredo Di Stefano fue lo que podría decirse un punto de quiebre en la carrera de Vinicius. Ese juego, en el que marcó un doblete a su compatriota Alisson Becker, significó un antes y un después para el extremo y para el madridismo.

Trabajando en silencio, sin muchos alaridos, sin declaraciones polémicas por las suplencias… con mucha constancia y dedicación, Vinicius supo dar un vuelco a su situación de cara al gol, que parecía ser algún tipo de ansiedad a la hora de rematar. 

Ancelotti llegó al club y ciertamente otorgó una mayor visibilidad al juego ofensivo del equipo. Son 34 goles a favor en 14 jornadas disputadas. 9 de esos 34 goles llevan la firma de ‘Vini’, otros 11 la de Benzema, su mejor socio hasta ahora vistiendo de blanco. 

Más de la mitad de los goles del club en Liga han salido de los botines de estos dos. Por otro lado, con su golazo ante el Sevilla (2-1) al minuto 87, Vinicius confirmó un dato que asusta –para bien– a todo el madridismo y –para mal– al antimadridismo: en sus primeras tres temporadas de Liga marcó 8 goles (2 en la 2018-2019, 3 en la 2019-2020 y 3 en la 2020-2021); ya esta temporada tiene 9 goles en 14 jornadas, más del total de las otras tres campañas combinadas.

Vinicius ha dado una lección tanto al madridismo como al antimadridismo. Es una lección de trabajo y esfuerzo arduo, una lección de superación. Una lección que apenas acaba de comenzar y que ha dejado en silencio a más de uno cuyas risas retumbaban en las redes sociales y en las transmisiones de radio o televisión.

En la banda izquierda del Madrid sonará la samba por muchos años más, con la alegría y el desparpajo de un ‘Vini’ que tiene muchas ganas de bailar.

Foto: Denis Doyle / Getty Images

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Periodista / Editor en MadridistaReal

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