
REAL MADRID
La temporada no ha finalizado como se esperaba: sin títulos. El desastre liguero ante Tenerife suscita interrogantes que deben responderse cuanto antes. Por ello, ahora toca calificar el rendimiento de la plantilla.
Facundo Campazzo (7): El argentino ha cuajado otro buen curso dirigiendo y liderando al equipo, pero los años pesan. De hecho, en el tramo final el cansancio ha hecho mella en él, lo que también ha condicionado al resto. Debería asumir un rol más rotativo, aunque sin dejar de ser uno de los pilares de la plantilla.
Andrés Feliz (8,5): El Tigre de Guachupita ha dado un paso gigantesco hacia la titularidad. Indudablemente, es el jugador que más ha crecido con respecto a la campaña anterior. Su rendimiento, sobre todo en la Final Four, fue brillante y su carácter innegociable de lucha enamora al madridismo.
Theo Maledon (6,5): A pesar de no haber cumplido del todo las expectativas, Scariolo no le dio el suficiente protagonismo. Ha tenido momentos de brillantez y dominio, por lo que se espera que sea una de las piezas fundamentales de cara a la temporada que viene.
Sergio Llull (5,5): Una de las mayores incógnitas del Real Madrid es la de Llull. El de Mahón cada vez es menos protagonista, como es normal, pero su experiencia resulta clave. Además, es cupo y con tantos partidos es útil para dar descanso a los titulares. Una leyenda a su altura podrá decidir su futuro, tal y como siempre se ha hecho bajo el mandato de Florentino Pérez. Su rendimiento deja que desear.
Gabriele Procida (5,5): El alero italiano ha sido el descarte principal en las convocatorias, pero su proyección y su talento es innegable. Lo más lógico sería una cesión o bien confiar en él para que sea tenido en cuenta. En ACB, ha promediado 6,2 puntos en 13,9 minutos de juego.
David Krämer (3): Una de las grandes decepciones. Krämer venía de ser una de las sensaciones de Tenerife estos últimos cursos, pero no ha cumplido. El equipo ha estado falto de amenaza desde el triple y se esperaba que el teutón fuera el desatascador. Es muy probable que no continúe, ya que firmó hasta junio de este año.
Alberto Abalde (6): Luces y sombras para Abalde. En defensa sigue siendo de nivel élite. Sin embargo, ha estado errático ofensivamente y tampoco parece que muestre una evolución. También hay que decir que ha aparecido y ha aportado en momentos importantes, tanto en ACB como en Euroliga. Debe seguir.

Mario Hezonja (9): Pese a los múltiples rumores de su posible salida, el alero de Dubrovnik es insustituible. Ha sido el capitán del barco durante toda la temporada, siendo asimismo el que más puntos ha promediado en liga y el segundo en Euroliga, detrás de Lyles. Es más, ha sido nombrado recientemente el MVP de la ACB.
Gabriel Deck (6,5): El Tortuga ha acabado la 25/26 a un alto nivel, aunque sigue mostrando una gran irregularidad. Su condición de extracomunitario y sus 31 años no ayudan, pero lleva años asentado en el club y es un jugador muy competitivo. Es una duda a tener muy en cuenta.
Trey Lyles (8,5): Su incorporación ilusionó y de qué manera. El interior canadiense es uno de los mejores fichajes de los últimos tiempos del Real Madrid de Baloncesto. Su continuidad está en el aire, pues pide aumentar su salario. No obstante, su elevada ficha está estrechamente ligada a su nivel. En cuanto a calidad-precio es de los mejores jugadores del mercado. Lyles ha comandado, junto con Hezonja, a los blancos y ha protagonizado destacadas actuaciones.
Chuma Okeke (4): El caso totalmente opuesto es el de Okeke. El caché con el que llegó fue mucho mayor a lo que ha demostrado. Se ha sido paciente con él y Scariolo depositó mucha confianza en el norteamericano. Sin embargo, no ha cuajado la temporada que se esperaba y ha decepcionado. Aún con todo ello, su defensa y poderío físico han aupado en más de una ocasión al equipo y ha formado parte de los 8-9 jugadores indiscutibles.
Edy Tavares (8): Al igual que Hezonja, el gigante caboverdiano ha demostrado nuevamente que es indispensable. Asimismo, ha vuelto a ganar el mejor defensor de la ACB y es considerado por muchos el mejor pívot de la historia de la Euroliga. Su campaña ha ido de más a menos, lógicamente por su grave lesión que le ha apartado fuera de las canchas los últimos 2 meses de competición. Sin él, el Madrid no ha sido capaz de dominar la pintura y peor aún: de lograr algún título. Urge un pívot que le compita el puesto y le garantice descanso.
Alex Len (5,5): Ha cumplido cuando se le ha necesitado, un caso similar al de Bruno Fernando en su día. Seguramente, no esté en la confección de la plantilla de la próxima temporada. Tuvo un buen inicio, pero después se apagó. Sus números en liga son de 6,5 puntos y 3,3 rebotes en 12,4 minutos.
Usman Garuba (8): El interior hispano se ha erigido como una de las piezas clave para el futuro del Real Madrid. A Usman se le pedía progresar y así lo ha hecho. Su curso, a diferencia de Tavares, ha ido de menos a más y su energía y garra en la pista convertían al Madrid en imparable. La rotura del Aquiles le mantendrá un año apartado, así que el modo en el que volverá es una incógnita.

Izan Almansa (4): El joven prospecto apenas ha tenido oportunidades. Scariolo no ha contado con él en la mayoría de compromisos y tampoco ha irrumpido como una posible alternativa a Tavares y Garuba. Su futuro está lejos de la capital española: el ala-pívot se dirige a la Universidad de Gonzaga.
Ömer Yurtseven y Mady Sissoko (-): No han jugado lo suficiente como para poder valorar sus puestos en el equipo, aunque ambos han causado buenas sensaciones entre la afición. No se descarta que alguno de los dos continúe.
Sergio Scariolo (4): Es el gran señalado. El técnico italiano llegó con un staff enorme, a su medida y ha contado con todos los fichajes deseados. La derrota inicial en la Supercopa no se tuvo muy en cuenta por ser prácticamente en verano. Después, llegó la eliminación en Copa del Rey frente a Baskonia, la casi épica Euroliga y la catástrofe en ACB ante Tenerife. Podría seguir, pero con otro cuerpo técnico. Scariolo está muy cuestionado por los madridistas y se encuentra en el alambre, pese a su intachable trayectoria como seleccionador.