#MonstruosRM | La doble vara de vivir

Líbreme el cielo de escribir sobre el partido de hoy.

Ya ven, comienzo a lo Lola Flores. Ella con su inglés y yo con el partido y mis supersticiones.

Imagino que conocerán la anécdota. Cuando a la jerezana le preguntaron si sabía hablar inglés contestó:

-NOOO, ni Dios lo permita.

Y a mí me pasa lo mismo. Hablemos de otra cosa, hablemos de estética.

El Real Madrid del siglo XXI debería añadir a sus exitosas secciones una nueva: Fútbol, Baloncesto y Clínicas de Estética. No hay ninguna otra institución en el mundo capaz de hacerte engordar, adelgazar o rejuvenecer sin usar ningún tipo de medicamento ni cirugía. Y además en un tiempo record, sin sufrimientos, simplemente jugando un  partido de fútbol.

Piénsalo. Es el futuro. Olvídate de la operación bikini, de las tediosas dietas y del gimnasio. Abandona el sudor y acércate a una Clínica Real Madrid. Serás lo que tú quieras: gordo, flaco, viejo, joven, alto, bajo, inteligente o idiota. Moldearán tu cuerpo y mente a tu antojo.

Su experiencia les avala. Centenares de jugadores de los equipos a los que se enfrentan han sido los conejillos de indias para esta nueva sección. Pasan por un proceso de reconversión física milagroso pero a la vez durísimo: delgados, gordos y de nuevo delgados en un tiempo récord. Antes de enfrentarse al Madrid son flechas, adonis, bellezas esculturales sin un solo gramo de grasa, después del partido los michelines les desbordan, los años encorvan sus espaldas y las canas tiñen sus sienes. Bastará un nuevo sorteo para que el milagro se produzca. En cuanto les toque enfrentarse a otro equipo (si es español el fenómeno se intensifica) recuperarán su apolínea figura instantáneamente.

Lo mismo pasa con su edad. Pueden ser viejos o jóvenes en cuestión de días. Pueden llegar como un apuesto Dorian Gray y marcharse como el cuadro pintado por Basil Hallward, envejecidos y con el alma desmantelada. El mito de la eterna juventud, el elixir de la vida perseguido por los alquimistas a lo largo de la historia lo tiene el Real Madrid en sus Clínicas de Estética.

-“Con los peeling que me han hecho mi piel ha rejuvenecido y tiene un aspecto luminoso y fresco. He quedado muy satisfecha. Recomiendo la Clínica Real Madrid Estética. Muy profesional.” (Testimonio real 1)

-“Gracias al Doctor Zidane he recuperado mi anterior figura y me he liberado del complejo que tanto me molestaba. Estoy enormemente agradecido al Doctor Zidane y a su equipo y confiaría nuevamente una y mil veces más en él. Ser joven para siempre ya no es una ilusión.” (Testimonio real 2)

A veces me pregunto si las desmedidas críticas y menosprecios que sufre el Real Madrid no son parte de su éxito. Reconozco que en muchas ocasiones esas críticas son injustas, pero consiguen que el equipo cree un caparazón de tortuga, una coraza  invulnerable.

¿Cambiarías nuestra doble vara de medir por una crítica paternal y protectora como la que muestran hacia el Atlético? ¿Es mejor tener una prensa panfletaria como la del Barcelona capaz de falsear la realidad para amoldarla al gusto de sus lectores? ¿Es mejor esa actitud de condescendencia en la que viven nuestros rivales?

Sí, ya, de acuerdo, seguro que la virtud estará en un punto intermedio, pero ese punto ya no existe. Estamos en el no retorno. ¿Hace veinte, treinta o cincuenta años no existían las mismas críticas? ¿No existía el mismo antimadridismo?  ¿No denunciaba Bernabéu exactamente lo mismo que se denuncia hoy en día?

Y si tengo que elegir prefiero ser el dueño de la Clínica de Estética antes que el cliente que pasa por ella. No quiero ser de los que engordan, adelgazan o envejecen cuando se enfrentan al mejor Equipo del mundo. Quiero ser el Equipo alrededor del que todo gira, quiero ser eterno, quiero ser el Real Madrid aunque eso a veces suponga sufrir esa injusta vara de medir.

Que hay que luchar por un trato más equitativo, sí, que a veces uno escucha El Radio y se lo llevan los demonios, también, pero si la otra opción es ser anodino, banal, ser una moda, una portada suelta, ser més que un club, ser alguien a quien no entienden, ser la nada, prefiero quedarme como estoy. Mientras haya críticas, mientras haya antimadridismo el mundo girará en el sentido correcto. Seguiremos ganando, seguiremos siendo el espejo en el que se reflejan los demás.

No se valora igual al Real Madrid que al resto de los equipos porque la vara de VIVIR es el REAL MADRID.  A un lado la felicidad, al otro la tristeza.

Afortunadamente.

Y para comprobarlo solo nos tenemos que fijar en el partido de hoy. Si hablamos del partido lo más importan…

-NOOOOO, ni Dios lo permita.

Texto: @FGwynne

Foto: GQ

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