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El Real Madrid vuelve a Mestalla sabiendo que los precedentes recientes no son sencillos para sus intereses
En los últimos diez enfrentamientos ligueros disputados en el estadio valencianista, el balance refleja una igualdad incómoda para los blancos, con solo tres triunfos en un escenario que históricamente, Mestalla exige máxima concentración.
Las cifras no engañan. En los últimos diez partidos de Liga en Mestalla entre el Valencia CF y el Real Madrid, el conjunto blanco ha conseguido:
Un balance que refleja la dificultad del escenario y la competitividad constante del Valencia cuando recibe al Real Madrid, independientemente del contexto clasificatorio.

Más allá del resultado final, el patrón se repite. De esos diez encuentros:
Marcadores como el 2-2 de la temporada 2023/24, el 1-1 de la 2019/20 o la victoria blanca por 1-2 en la 2024/25 refuerzan la idea de un duelo siempre abierto y exigente, en el que cualquier detalle resulta decisivo..
El estadio sigue siendo un elemento determinante. Con asistencias que superan habitualmente los 45.000 espectadores, Mestalla empuja y condiciona cada partido. El ambiente, la presión y la intensidad del Valencia convierten cada visita blanca en un ejercicio de resistencia y precisión.
No es casualidad que incluso en temporadas favorables para el Real Madrid, el Valencia haya sido capaz de competirle de tú a tú en su estadio. El Real Madrid llegará como favorito por plantilla y dinámica, pero el balance reciente en Mestalla actúa como recordatorio: la historia cercana no se gana con el escudo.
Los últimos diez enfrentamientos confirman que cualquier despiste se paga caro y que la victoria, cuando llega, suele hacerlo tras partidos de máxima exigencia.
Para romper la tendencia y sumar los tres puntos, el Real Madrid deberá controlar los tempos del partido y minimizar errores en campo propio. Mestalla no perdona, y los precedentes recientes lo dejan claro: ganar en Valencia sigue siendo una excepción más que una norma.