La previa de @7Sempiterno7: Cita con el destino

El destino ha querido que sea el 14 de febrero, día de los enamorados, la fecha en la que el Madrid se reencuentre con la Champions. Y yo creo en el destino por encima de todas las cosas. Y no existe historia de amor más bonita que la que el Real Madrid mantiene con la Copa de Europa.

Hay nervios, no puede ser de otra forma, no tendría sentido entonces. Hay confianza, porque una mira el escudo que portamos y suspira aliviada. Hay intranquilidad, porque cualquier error te aleja hasta dentro de un año de tu cometido. Hay una larga lista de sensaciones contradictorias porque eso y no otra cosa es el Real Madrid con la Copa de Europa. La felicidad, el desasosiego, el máximo orgullo, la tristeza más absoluta. Seguir adelante o quedarnos en el camino. No existe término medio. 

Un madridista no entiende la primavera sin su equipo luchando por llegar hasta ella. Ganar una Copa de Europa es un logro, conseguir dos de manera consecutivas, toda una hazaña. Soñar con otra, algo que sólo está al alcance del club que guarda en las entrañas del Bernabéu doce entorchados continentales. 

 Me imagino un Bernabéu a reventar, convertido en caldera, el de las grandes noches europeas, olvidándose de viejas rencillas domésticas, siendo consciente de que lo que hay en juego es el título que le da vida al Real Madrid, ese por el que somos envidiados en el mundo entero, ese que le tiramos a la cara a cualquiera que ose poner en entredicho nuestra historia. Soy del Real Madrid y este es mi palmarés. No hay mejores credenciales.

 El madridista se va a levantar el miércoles pensando en el partido. Abrirá los ojos aún en la cama y no tendrá otra cosa en su mente. Este sentimiento te llena de tanta vida como la que te quita. Y no se puede luchar contra él porque forma parte de ti, porque es como un hijo al que hay que cuidar y defender por encima de todas las cosas. Van a ser noventa minutos de pura taquicardia. Que sea lo que tenga que ser, pero que se dejen la piel como nosotros nos dejaremos la voz.

 Él se llama Real Madrid. Ella, Copa de Europa. El 14 de febrero van a volver a verse. Están destinados a encontrarse, pero por el camino hay que batirse en duelo con rivales que nos la quieren arrebatar. No queda otra que luchar por ella con nuestras mejores armas: el fútbol, el coraje y el corazón. Ella lo merece. ¡Adelante, Real!

@7Sempiterno7

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