La opinión de @DbenavidesMReal : El Madrid de Laso está lejos del Barcelona de Pesic.

La resaca de la Copa había permitido concebir esperanzas a los que abogan por una atenuación de la hegemonía del Madrid de Laso. “Con Pesic ya tienen entrenador”, “Con Pesic van a ser competitivos”, “Ahora los clásicos van a caracterizarse por la igualdad”.
A las primeras de cambio el calendario nos ha deparado un Barcelona-Madrid, que ha permitido calibrar el alcance real de las sentencias anteriores. Me he tomado la licencia de reproducir textualmente los augurios que he recibido por distintos canales. Y no, la victoria en la Copa del Barcelona-con las consabidas objeciones arbitrales- no ha alterado ni un ápice la marcha del Real Madrid.
Se constata la permanencia del decorado blanco con un nuevo triunfo aplastante en el Palau. Desde el primer minuto los de Pablo Laso se han reafirmado ante el eterno rival. Victoria rotunda. No admite ninguna disquisición. El Madrid ha funcionado de forma mecánica. Laso ha distribuido los minutos con inteligencia, y en ningún momento se ha flaqueado.
¿Conclusión? La Copa del Rey es un torneo breve. Variando el estado de ánimo, imprimiendo motivación y carácter puedes encaramarte a lo más alto. Un torneo abierto, predispuesto a los chispazos y a la transitoriedad. En cambio, un equipo grande no sustenta su éxito en las Copas, por mucho que el Madrid las coleccione en los últimos años.
Un equipo grande se sostiene sobre unos cimientos sólidos, consecuencia de muchos años. Un trabajo de una sección acompasada. Sin bandazos. Sin giros bruscos. La estabilidad es notoria, incluso cuando se pierde un título. Por eso, el Madrid no necesita levantarse, está ya de pie. Aspira a todo en Europa, también en España. Y un cambio de entrenador no es suficiente para neutralizar la sideral ventaja que hay en estos momentos entre el Madrid y el Barcelona.
Los presagios son positivos. En la pista del Barcelona pre-Pesic -menos competitivo- han caído con claridad CSK y Olympiakos, los principales oponentes junto al Fenerbahce. El Madrid ha arrasado. Y suena jocoso que se pueda argüir las bajas del Barcelona como factor pertinente en el análisis, cuando el Madrid lleva toda la temporada ofreciendo un gran nivel pese a las inclementes lesiones de larga duración de pilares tipo Llull, Randolph o Ayón.
Cuando un equipo funciona, el entrenador añora menos a los que no están y no precipita que vuelvan. Por eso Ayón hoy ha demostrado frescura. Parece que lleva tres meses sano. Su rotación con Tavares promete. Son muy complementarios. Y el que se mantiene dominante es Campazzo, cada día que pasa nos cautiva más con sus asistencias y control del juego.
Lo dicho. El Barcelona puede mejorar con Pesic, pero les queda una larga travesía hasta alcanzar a este Real Madrid, instalado en las alturas.

@DbenavidesMReal

Imagen: realmadrid.com

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