La opinión de @DbenavidesMReal : Cristiano quiere y necesita a Benzema.

La posición de liderazgo que ocupa el Real Madrid en Europa no resulta concebible sin la figura de Cristiano Ronaldo. El portugués es, sin ningún género de dudas, el futbolista más competitivo que ha vestido la camiseta blanca. Desde que llegó a Madrid manifiesta en cada partido su insaciabilidad. Sus rostros de contrariedad se suceden con frecuencia cuando la bola no quiere entrar, o cuando los resultados no acompañan. Su obsesión por alcanzar la perfección le ha permitido granjearse el estatus de mejor finalizador de la historia.
Los anteriores rasgos de su personalidad se han adulterado de forma premeditada en muchas ocasiones. De forma capciosa se ha querido representar un Cristiano indómito, ajeno a cualquier patrón colectivo y que solo custodia sus estadísticas.
En el partido ante el Alavés se ha vuelto a poner en solfa el quimérico y falaz estereotipo que se ha construido sobre el delantero luso. A Cristiano le importa el equipo. Y le importa alentar a cualquier jugador que pueda estar atravesando un periodo de atribulación y desconcierto. Esta temporada Benzema ha aglutinado demasiados silbidos. Le ha repercutido, aunque en su lenguaje corporal no existan indicios al respecto.
La terapia seleccionada por buena parte de la afición no resulta edificante ni mucho menos útil. El francés, lejos de marcar más goles, ha vivido acciones de infortunio en algunos partidos clave. Resbalones, caídas intempestivas o imprecisiones. Su rendimiento no ha sido el más óptimo. Para muchos Benzema es un futbolista amortizado al que se le debe excluir de las convocatorias por defecto. Se le achaca falta de gol. Se le descalifica por no bregar lo suficiente en el campo.
A Zidane se le ha señalado lo indecible por no ceder ante las presiones de los anti-Benzema. Se le ha acusado de cerril incluso de implantar una política deportiva irrespetuosa, marcada por las prebendas a su compatriota.
Vamos, parece que la presencia de Benzema ha sido el único mal del equipo. El caso es que Cristiano ha reivindicado a su compañero con varios gestos. El culminante se ha podido presenciar ante el Alavés. Cristiano le ha cedido el penalti a su compañero. Un detalle que le honra, que lo convierte en héroe piadoso e inteligente. Por un lado, el portugués está a la altura y restituye con su acción a un futbolista que debe sufrir hasta las desconsideraciones de los suyos. Por otro lado, impele al francés de forma pública y visible. Muestra su adhesión humana y sincera hacia su compañero con el propósito de arrastrar los aplausos hacia él y, en consecuencia, de apuntalarle, de que recupere la confianza.
Será coincidencia. Pero ante el Leganés y hoy más especialmente, Benzema ha ofrecido otra cara. Ha dado pie a los goles, y ha provocado que el ataque del Madrid sea más imprevisible y que Cristiano se mueva con más desahogo.
Zidane no sería pertinaz si no viera que con un Karim renacido la Champions está más cerca. Cada vez que se reclaman nueves titulares para el Madrid, me asaltan las dudas. A mi parecer el verdadero nueve del Madrid es Cristiano y por sus particularidades, precisa de un complemento que descargue el juego, que arrastre a los defensores y con el que se compenetre en la combinación. El primer gol de hoy refleja de forma precisa lo anterior.
Es cierto que Benzema puede dar mucho más de lo que ha dado esta temporada, pero no es menos cierto que si Cristiano y Zidane siguen confiando, el aficionado del Madrid, y más con los dos últimos partidos, debe estar abierto a Karim. Aunque solo sea en atención a Cristiano, en atención al jugador más desequilibrante del equipo, cuyo gesto de hoy hacia su compañero me ha conmovido.
Cristiano quiere a Benzema; lo quiere con confianza. Esperemos que el público contribuya a ello, espoleado por la voluntad de Cristiano y por las últimas actuaciones de Karim.

Autor: @DbenavidesMReal

Imagen: Twitter @7Sempiterno7

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