La crónica de @angiemg82 : París a nuestros pies.

Apoyo a ultras, cenas de concentración con la única fuerza que parece tener en cuenta el PSG. Bien, nunca eso, tuvo peso sin balón; nunca eso supuso presión sobre la bestia blanca; nunca eso, levantó Copas de Europa. Nuestros periodistas se comían las uñas por no saber el once titular, por no tener un Casillas que filtrara, por tener más miedo del resultado que muchos aficionados. ¿Me arriesgo mucho hablando antes de que pase el toro? Quizá, pero solo entiendo así este deporte. Arengas, motivación, nada es suficiente cuando se trata del RM. Nada se acerca a conocer lo que deben sentir con nuestra camiseta cuando suena el himno de la UCL, y más sin ser este pitado. Ese cosquilleo que nos recorre de pies a cabeza, esas críticas a determinados jugadores demostrando más por ellas que por el jugador en sí, todo eso… quedará en la cueva o se diluirá entre alcohol.

Por fin sonó el pitido inicial, un dibujo —para los devotos de dibujos— es un 4-4-2 con la usencia de Bale, un Marcelo titular, sin Kroos ni Luka. La niebla de las bengalas provoca una visión borrosa al espectador que no a los jugadores blancos que tienen muy claro qué deben hacer en Paris. Emery resopla captado en un plano principal de la tv, con sonido apagado siendo titular el de onda Madrid. Con pocos minutos de juego y observando algo más que el fútbol no tengo duda que Verratti estará bueno, pero no es tan bueno. Ofuscado, se encuentra con Mateo que planta cara a pesar de comenzar despistado los primeros minutos. Asensio comienza reteniendo el balón a falta de su bró hoy en el banquillo. Pasan los minutos y el PSG más que jugar al fútbol e ir a por el partido, se vale de nuestros fallos. Alves sigue demostrando que no olvidó lo aprendido en la ciudad condal en cuanto a marrullería y búsqueda de posición horizontal. La primera llegada de nuestro equipo es respondida con una gran parada de Areola, que responde al remate de nuestro capitán. Ante las dudas por falta de visualización suficiente de partidos del RM, un rondo junto a la línea de banda en dos palmos, demuestra la calidad de los jugadores de hoy en el campo que no hacen echar en falta a los lesionados. Para no perder la costumbre tras lo oído y leído en torno al equipo de la capital, muchos olvidan que el fútbol es un deporte de contacto y por tanto no se debe dejar entrar en juego las pequeñas faltas que solo pretenden parar el juego. Sin dejarme influir por opiniones fatuas, alejadas de la Historia blanca, no puedo dejar en el olvido dos robos de balón en el centro del campo de Karim permitiendo así que sus compañeros se coloquen donde se espera de cara a una nueva jugada de peligro. Antes de que termine la primera parte, el trabajo de Mateo sigue teniendo una definición fácil en excelso, con nervios controlados cuando hacía falta. En el minuto 42 aparece Keylor para no quedarse dormido tras tantos minutos como mero espectador.

Poco después de comenzar la segunda parte de nuevo se ven bengalas que enturbian la imagen a la espera de que la UEFA tome medidas antes de que las desgracias vayan más allá del tema futbolístico. En el minuto 51 llega el gol de nuestro portugués favorito, que hace hasta creer que es fácil lo que convierte en el campo, y que solo ven así los medios españoles comprados por ventajismos. A raíz del gol psg se aproxima más a Keylor que no deja de demostrar por qué está bajo nuestra portería. El baile en París generado por el RM, provoca la expulsión infantil de Verratti. Antes de llegar al 70, Asensio dispara al palo antes de que más bengalas de nuevo, tiñan de niebla el estadio de un psg que no ha sabido cómo calentar el partido de manera cuanto menos, legal. Ya en el 70 tras un rechace por carambola que siempre llega al que está en el área, Cavani marca el único gol parisino en el marcador. A falta de once minutos, con Karim fuera del rectángulo de juego, la justicia se hace real en las botas de Casemiro —hasta entonces con un juego en la sombra— para anotar el 1-2 definitivo y el 2-5 en el marcador global de la eliminatoria. En el 82, Lucas dispara al poste lo que también hubiera supuesto un gol muy justo dado el juego desempeñado.

Un 1-2 que refleja lo explicado al principio de mi crónica. A toro pasado todo son fiestas y celebraciones, pero quien de verdad siente a este equipo sea por el motivo que sea, se moja no solo después sino también antes. No solo con jugadores, sino con el club. ¿Tres jugadores a destacar? Difícil hacerlo esta noche pero me quedaría con Varane, S. Ramos y L. Vázquez.

PSG:

59’ Pastore por Motta.
76’ Draxler por Di María.
85’ Diarra por Mbappé.

Real Madrid:

71’ Kroos por Kovacic.
76’ Bale por Benzema.
82’ Isco por Asensio.

@angiemg82

 

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