
Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images
El zaguero estará cerca de cuatro semanas apartado tras confirmarse la existencia de una microrrotura
Contratiempo serio para la planificación deportiva en Valdebebas. El joven defensa deberá detener su actividad competitiva después de que las pruebas médicas realizadas a su vuelta a la capital determinaran el alcance exacto de las molestias que arrastraba desde su paso por la concentración internacional.
El canterano, que había entrado recientemente en dinámica del primer equipo para el compromiso europeo frente al Benfica, notó incomodidad física tras viajar a Benidorm junto a Thiago Pitarch. Allí quedó concentrado con la sub-19, aunque finalmente no participó en el encuentro previsto.
Fue una vez completada la revisión con los servicios médicos blancos cuando se confirmó la existencia de una pequeña rotura muscular. El parón se prolongará aproximadamente hasta abril, lo que altera su hoja de ruta inmediata en una fase clave del curso en la cual el filial blanco debe reencontrarse con las buenas sensaciones si quiere aspirar a cosas grandes.
Aunque este fin de semana no podía competir con el Castilla por sanción, su ausencia sí impactará en la Youth League, donde estaba llamado a asumir galones. El filial pierde así una pieza estructural en un momento de máxima exigencia.

La noticia supone un nuevo obstáculo tras haber dejado atrás una grave lesión de cruzado. Pese a ello, internamente no existen dudas sobre su proyección. Se trata de uno de los perfiles mejor valorados dentro de la cantera por condiciones físicas, personalidad y margen de crecimiento.
Desde su irrupción hace dos temporadas, varios clubes europeos han seguido su evolución con atención. En el Real Madrid lo consideran patrimonio de futuro y apuesta firme para la línea defensiva. Este paréntesis obliga a reajustar tiempos, pero no altera la convicción: su nombre sigue marcado en rojo dentro del proyecto.
En el entorno del futbolista la consigna es clara: prudencia y paciencia. Tras haber superado ya un proceso largo y exigente en el pasado, tanto el jugador como el club priorizan una recuperación completa antes que acelerar plazos. La idea es evitar recaídas y asegurar que regrese en plenitud para el tramo decisivo del campeonato.
Mientras tanto, el cuerpo técnico del filial deberá reorganizar la estructura defensiva para suplir una ausencia que iba más allá de lo táctico. Su liderazgo silencioso y su regularidad habían convertido su presencia en un punto de equilibrio. Ahora toca pausa obligada, pero el plan de crecimiento continúa intacto.