
Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images
El malagueño se cae sin previo aviso de la sesión final antes de la disputa primer encuentro del año ante el conjunto sevillano
El Real Madrid encara el inicio del nuevo año con la sensación de querer dar un golpe sobre la mesa y encontrar un punto de estabilidad. Año nuevo, propósitos nuevos y una necesidad clara: ganar para disipar dudas y despejar los fantasmas que han acompañado al equipo durante buena parte del curso, aunque Dean Huijsen lleve hoy a Valdebebas las malas noticias. Este fin de semana, el Bernabéu será escenario de la jornada 18 de LaLiga, en la que los de Xabi Alonso recibirán a un Real Betis que llega en uno de los momentos más sólidos de su historia.
El conjunto blanco aterriza en este compromiso tras encadenar tres victorias consecutivas —dos en Liga y una en Copa— que han servido para recuperar confianza y corregir inercias negativas. No obstante, el contexto invita a la cautela. Enfrente estará un Betis sexto en la clasificación, a solo cinco puntos de la quinta plaza y firmando una notable campaña europea, donde ocupa la cuarta posición en la Europa League. Además, el dato que más respeto impone en Valdebebas: el equipo verdiblanco aún no ha perdido ningún partido a domicilio esta temporada, un aviso claro de la exigencia que espera al Madrid.
Con ese escenario como telón de fondo, el equipo de Xabi Alonso se ejercitó esta mañana en la Ciudad Deportiva de Valdebebas en una sesión marcada por la intensidad y el frío. El entrenamiento arrancó con la habitual carrera continua para, posteriormente continuar con una rápida rueda de pases diseñada para terminar la fase de activación y darle inicio a los primeros contactos con balón.
Unos minutos después, el trabajo se intensificó con un ejercicio similar a un “tricolor”: una dinámica en espacio reducido con tres equipos en la que se exige rapidez mental, combinaciones cortas y capacidad para jugar bajo presión. Un tipo de tarea que encaja a la perfección con el plan de partido que se espera ante un Betis incómodo, ordenado y con buen trato de balón.
Más allá del trabajo sobre el césped, la sesión dejó novedades relevantes en el apartado médico. La noticia más positiva fue la presencia de Dani Carvajal junto al grupo. El lateral continúa dando pasos firmes en la fase final de su recuperación y completó, al menos, la primera parte del entrenamiento con el resto de sus compañeros. En un rato, Xabi aclarará si el capitán está listo para entrar en la convocatoria.
En el apartado de ausencias, Xabi Alonso no pudo contar con Dean Huijsen -siendo la del malagueño la baja más destacada e inesperada de la mañana y de la que aún no se tiene información-, Kylian Mbappé -que no reaparecerá, con suerte, hasta la final de Supercopa-, Éder Militão -en su lesión de larga duración-, Trent Alexander-Arnold -que continúa ejercitándose en solitario- ni Brahim Díaz -concentrado con su selección para disputar la Copa África-. Bajas de peso que obligan al técnico a seguir ajustando piezas, aunque el buen momento colectivo permite afrontar el reto con mayor margen de confianza.
El Bernabéu espera un duelo de alto voltaje. El Madrid quiere confirmar su mejoría; el Betis, poner a prueba su condición de invicto lejos de casa. La sesión de hoy dejó claro que, al menos en actitud y preparación, el equipo blanco no quiere dejar nada al azar.