Euroliga | Mickey y Carroll señalan el camino de la victoria (86-85)

El enfrentamiento entre Real Madrid y Maccabi Tel-Aviv es el clásico europeo por excelencia en el baloncesto europeo. Y esta noche de jueves no iba a ser menos la enjundia del duelo entre estas dos entidades deportivas en la segunda jornada de la fase regular de la Euroliga.

Con Felipe Reyes fuera de la convocatoria y Usman Garuba vestido de corto, el partido comenzaba con desacierto en ambos equipos. Fue Wolters el que estrenó el marcador con una bombita desde la línea de tiro libre. Pero la sensación era de que ambas escuadras estaban “calentando” todavía. Mucho tiro abierto sin oposición errado. Ni Tavares lograba rentabilizar su poderío en la zona. Así, tras casi tres minutos de juego, el tanteo era raquítico (0-4, min. 3).

El Madrid poco a poco iba ganando fluidez en ataque y con un triple de Rudy por fin se estrenaba en el partido. Tavares primero tras una magnífica asistencia del Facu, y Randolph después, también con asistencia del argentino parecían igualar el encuentro (7-9, min. 4). El juego interior blanco estaba cargando muy bien el rebote ofensivo, permitiendo a su equipo gozar de segundas y terceras oportunidades en una misma jugada. Así, el ala-pívot norteamericano lo aprovecharía para poner a su equipo por delante desde el triple (10-9, min. 5).

En el bando maccabeo, Tyler Dorsey y Wilkebin marcaban el camino a su equipo de como hacer daño a la defensa local desde el pick´n´roll (16-15, min. 7). Una antideportiva de Black supuso el ingreso al partido del ex madridista Othello Hunter, siendo aplaudido por la que fue un día su afición. Un triple de Jeff Taylor desde la esquina tras una exquisita circulación del balón provocó la primera gran ovación de la noche (20-15, min. 8).

Al final del primer cuarto, la igualdad era máxima (22-22, min. 10).

Un palmeo de Mickey levantaba el telón del segundo cuarto. El pívot americano, que está siendo una de las notas positivas en este arranque de temporada, superaba constantemente tanto a Hunter como a Acy bajo el tablero, reboteando, posteando y tirando de 5 metros. Pero en frente, el conjunto israelí, que producía a través de sus exteriores, evitaba que el arreón merengue fuese más holgado en el marcador (37-32, min. 14).

Con una mandarina de Llull, el WiZink Center volvía a aumentar sus decibelios. El menorquín, que estaba asumiendo la responsabilidad anotadora de su equipo junto a Carroll, obligarían a Sfairpopoulos a pedir tiempo muerto (43-34, min. 17).

La reacción israelí llegaría con Wilbekin como principal protagonista (45-41, min. 19). Al final de la primera parte, la ventaja madridista se había situado en los seis puntos (50-44, min. 20).

Tras el paso por vestuarios, el ritmo del encuentro, tal y como ocurrió en el comienzo, volvería a decaer. Randolph y Taylor fallaban tiros liberados, y el juego interior del Maccabi no lograba producir bajo el aro. Hasta que un triple de Acy y un matazo de Black rompía la monotonía y empataba en un suspiro el partido. A la fiesta maccabea se unía Wolters y Dibartolomeo con otras dos canastas de 3 (50-56, min. 24).

Randolph rompería la pájara madridista con una canasta en la zona, una buena defensa sobre Black, que se retiraría tras cumplir su cuarta falta personal, y un espectacular 2+1 tras penetración. Poco después, un triple de Campazzo y otro de Taylor volvía a poner por delante a los locales (61-58, min. 26).

El Maccabi, que por momentos se había empecinado en lanzamientos exteriores lejanos, empezaría a dominar el tempo del encuentro, moviendo mejor la bola, con Dibartolomeo como maestro de ceremonias. Así, a falta de diez minutos para la conclusión, la renta local se había esfumado después de una muy mala actuación de Edy Tavares en pista (65-65, min. 30).

El inicio del último cuarto estuvo marcado con un aumento considerable en cuanto a intensidad defensiva por parte de los dos equipos. La lucha por el rebote y en cada bloqueo era encarnizada. Con un triple, Carroll bajaba las pulsaciones del aficionado madridista, que estaba viendo como el partido parecía complicarse más de lo previsto (68-69, min. 33). La tensión seguía en aumento, el marcador apenas se movía. Con una buena asociación entre los interiores Mickey-Deck, el Madrid volvía a empatar el partido (72-72, min. 35).

Un triplazo de Wilbekin era contestado inmediatamente por Carroll. Cada decisión arbitral era airadamente contestada por el público. Llegaba la hora de la verdad. Y ahí, la experiencia de jugadores como Rudy, Llull o Campazzo era la mejor baza que Laso tenía en su poder. La sorpresa saltaría cuando no eran ellos y sí Mickey y Deck los que estaban sosteniendo al equipo (81-81, min. 39).

En un último minuto de infarto, un milagroso rebote ofensivo de Jordan Mickey – el mejor del partido, con 16 puntos y 11 rebotes-, que anotaba los dos tiros libres, permitía al Madrid seguir teniendo opciones (83-83, min. 39). Una canasta de Wilkebin acercaba la victoria a Tel-Aviv, pero un espectacular triple de Carroll a falta de 2 segundos para el final hacía estallar de alegría al WiZink y sellaba la victoria (86-85, min. 40).

 

Texto: @Bricepinkfloyd

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