Euroliga | El Madrid muere en la orilla (79-72)

El Real Madrid Baloncesto cae en el Palau Blaugrana por 79 a 72, en un encuentro dónde los pupilos de Laso soñaron con remontar más de veinte puntos, con un gran último cuarto. Trey Thompkins, con 14 puntos y 7 rebotes, y Alberto Abalde, con 13 puntos, fueron los jugadores más destacados del conjunto blanco.

De inicio Laso apostó por un quinteto formado por Alocén, Taylor, Abalde, Thompkins y Tavares. Precisamente, el conjunto blanco volcaría sus primeros ataques intentando explotar el poderío físico del juego interior. con el pívot caboverdiano como principal recurso ofensivo. Con un triplazo frontal, Carlos Alocén rompía la monotonía madridista, pero prácticamente al instante sería contestado por una espectacular canasta en penetración de Hanga. Poco después, sería Thompkins el que arañaría otra canasta al poste (8-7, min. 5).

Con el Facu ya en pista, el Madrid intentaría darle un par de marchas al encuentro. Abalde anotaría un triple, pero la falta de acierto era más que palpable. En frente, Calathes, muy desacertado tanto en ataque como en defensa, le permitiría al equipo blanco finalizar el cuarto apenas cuatro puntos abajo, pese al mal juego desplegado (18-14, min. 10).

El segundo cuarto arrancaría con un espectacular 3+1 de Kuric, que abría la primera brecha importante en el marcador (22-14, min. 11). El Madrid reaccionaría de la mano de Gabi Deck y Sergio Llull, pero no sería más que un espejismo, obligando a Laso a solicitar un tiempo muerto (29-21, min. 13).

Lejos de cambiar la dinámica negativa del partido, poco después, Campazzo, totalmente desquiciado, se marcharía al banquillo, tras haber cometido una falta técnica fruto de la impotencia. El Madrid no estaba cómodo sobre el parquet, y el conjunto azulgrana alcanzaría pronto la máxima diferencia del encuentro (32-21, min. 14).

La agresividad defensiva del Barça, con una intensa presión desde mitad de campo, y el poderío interior de Brandon Davies bajo los tableros, obligaba a Laso a volver a poner en pista a Edy Tavares, probablemente el único jugador diferencial del equipo a día de hoy en las grandes citas. Pero la tónica del partido no cambiaría. Primero Heurtel, y después Calathes, incrementarían todavía más la brecha en el marcador (41-25, min. 18). Mientras tanto, en la grada,  el rostro de Juan Carlos Sánchez Lázaro, el director de la sección madridista, era todo un poema.

Al final, el Barcelona se iría al descanso con una importante ventaja, después de unos últimos minutos marcados por el destacado papel de Smits y Higgins penalizando la apática defensa madridista, para penalizar todavía más la frágil moral merengue (48-27, min. 20).

Tras el paso por vestuarios, el desacierto hizo acto de presencia. Abrines anotaba la primera canasta del tercer cuarto tras dos minutos de sequía (50-27, min. 22). Calathes seguía disparando con balas de fogueo desde el triple, pero la mala fortuna llegaría cuando Deck tuvo que abandonar la pista cojeando. Y como si una fuente de motivación se tratase, el conjunto madridista parecía haber despertado, consiguiendo situar la diferencia en los quince puntos, obligando a Jasikevicius a parar la racha con un tiempo muerto (54-39, min. 26).

Una mejor versión de Campazzo, bien escoltado por Abalde y Taylor, mejoraría las prestaciones defensivas del equipo. En frente, un apático Davies, veía como Garuba se le subía a las barbas. El Madrid se colocaba a diez y las sensaciones habían mejorado considerablemente (60-50, min. 28). Al final del tercer cuarto, doce abajo (64-52, min. 30).

A falta de siete minutos para el final, Sergi Martinez, con un triple, volvía a situar la diferencia por encima de los diez puntos. Y cuando las muñecas empezaban a agarrotarse, Higgins aparecía en escena, cosechando el enésimo 2+1 azulgrana del partido (69-56, min. 34).  La intentona madridista por recortar la desventaja llegaría de la mano de un Sergio Llull, con mandarina incluida, situando la diferencia en siete puntos a falta de tres minutos (72-65, min. 37). Pese a los nervios e imprecisiones en el bando azulgrana, finalmente la sangre fría de Calathes asistiendo a Sergi Martínez en el último minuto impediría que el Madrid completase la machada y finiquitaría definitivamente el encuentro en favor de los locales (79-72, min. 40).

El balance madridista en Euroliga se sitúa en un lamentable 1-4. Hay que espabilar.

Texto: @Bricepinkfloyd

Foto: Euroliga

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