Euroliga | El Madrid aplasta al Alba para sumar la quinta consecutiva (91-62)

El Real Madrid se llevó un partido ante el Alba Berlín en el que fue totalmente superior a su rival. El conjunto alemán aguantó los primeros cinco minutos de partido, pero luego se desinfló. Garuba,  con 15 puntos y 25 de valoración, y Tavares, con 16 puntos y 27 de valoración, dominaron el juego interior de ambas zonas para que los pequeños ejecutasen desde el perímetro a un Alba Berlín que fue un guiñapo en las fauces del lobo blanco.

El encuentro arrancó con un ritmo bajo de acierto pero una alta intensidad defensiva. Los de Laso se mantuvieron abajo en el marcador durante los primeros cinco minutos, pero obligando al Alba Berlín a sumar personales para frenar las acometidas blancas en la pintura, hasta que dos triples merengues (primero Taylor y luego Garuba)  pusieron la igualada en el partido (11-11). El partido tomó un nuevo ritmo en los minutos finales del primer cuarto, con penetraciones de ambos conjuntos. Garuba con ocho puntos y Jeff Taylor con cinco llevaron el peso de los ataques merengues, mientras que Thiemann mantenía en el partido al Alba Berlín y cerraba el cuarto con ventaja mínima para los blancos (19-18).

Las rotaciones blancas propiciaron que Thompkins ejerciese de cinco, pero el segundo cuarto comenzó con un tapón sideral de Garuba sobre Schneider y contragolpe blanco que ejecutó Llull desde la esquina, abriendo la primera ventaja clara para los blancos (24-18). El Real Madrid movía la pelota con rapidez con gran acierto en la elección de ocasiones, algo que trataba de replicar el Alba pero sin el mismo resultado. Un parcial de 14-5 dejaba el partido con dobles dígitos de ventaja para los blancos (33-23) pero con mucho tiempo por disputar.

El Madrid dominaba el rebote y las segundas oportunidades, mientras Llull y Causeur ejecutaban desde el perímetro. Aíto García Reneses solicitó tiempo muerto para frenar la sangría blanca, pero sin mucho éxito, pues los blancos consumaron otro parcial de 8-2 que amplió aún más la ventaja. Con Tavares nuevamente en la cancha, el Real Madrid refrendó su poderío en la pintura. Causeur, con diez puntos en diez minutos, lideró a los locales para llevar el partido al descanso con una clara ventaja (45-28).

La segunda parte comenzó con un intercambio de golpes. Carroll ejecutaba desde el perímetro con 9 puntos en cinco minutos, mientras que Tavares ejercía de halcón cazador de rebotes. Olinde trataba de mantener al Alba en el partido desde el perímetro, pero al juego interior se le hacía de noche ante la presencia de Garuba y Tavares. Demasiados centímetros para Giffey y Sikma, que veían cómo los jugadores merengues distribuían por alto, lejos de sus brazos. Un parcial de 11-2 para los blancos amplió la ventaja y puso en serio peligro el crédito del conjunto alemán cuando llevó la ventaja a 26 con muchos minutos por delante (63-37).

Aíto solicitó un nuevo tiempo muerto que no sirvió para frenar la sangría. Garuba, quien crece a pasos agigantados, machaba el aro sin piedad secundado por un Laprovittola que cada vez está más cerca de ser lo que se esperaba de él. Tavares, quien cuajó otro gran partido, sumaba un doble doble con 11 rebotes y 16 puntos hasta el momento para un 27 de valoración. El caboverdiano puso la ventaja en 30 puntos antes del final del tercer cuarto, aunque una canasta de Lo maquillaba un marcador a todas luces escandaloso (72-44).

Con el partido resuelto por completo, el Real Madrid cambió el guion para cerrarlo, convirtiendo el juego fluido en largas posesiones y mucho manoseo del balón. El Alba Berlín trató de aprovechar el relajamiento madridista para reducir distancias, pero si bien es cierto que el Madrid llegó al ecuador del último periodo con sólo cuatro puntos, no lo es menos que el Alba había sumado tan sólo ocho. Difícil remontar así.

Aprovechó Laso la ocasión para regalar minutos al joven Alocén, quien aún debe adaptarse. El zaragozano debe tener como referente a Laprovittola, a quien le ha costado adaptarse al juego de Laso. Garuba, con 15 puntos y 25 de valoración, jugó uno de sus mejores partidos, demostrando que poco a poco se está convirtiendo en una referencia defensiva pero también gana puntos en ataque. Si había pocos ingredientes en el puchero, Llull le echó una mandarina desde su cancha cuando terminaba la posesión para abrir nuevamente la brecha (83-60). Garuba y Deck desde el perímetro cerraron el partido para los blancos en una nueva exhibición madridista europea (91-62).

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