Euroliga | Dorsey ensombrece el gran partido merengue (86-84)

Arrancó el partido con muy buenas acciones del Madrid, en las que vio aro con facilidad para sumar un parcial de 2-11. Se enfrentaban Tavares y Zizic en la pintura; el ‘5’ titular blanco y el que pudo ser su relevo. Los primeros envites fueron para Tavares, quien anotó y taponó a Zizic. El partido se jugaba en la pintura y aunque Zizic abrió el marcador para Maccabi, la buena defensa blanca obligó al técnico macabeo a pedir tiempo muerto. El Madrid se había ido de nueve, pero dos triples de Bender y Dorsey apretaron nuevamente el marcador. Tavares y Abalde continuaban con su buen hacer de cara al aro, sin oposición, pero el conjunto israelí salía a flote con su tercer triple consecutivo. Con un enorme acierto, el Madrid alcanzaba los 18 puntos en tan sólo seis minutos. Dorsey, con nueve puntos desde el perímetro en tres intentos, ejemplificaba el buen momento de Maccabi, con 6 de 8 en triples. El equipo blanco no se quedaba atrás y Laprovittola, con dos triples desde 6,75 metros establecía el 19-31, la máxima diferencia hasta el momento, con un acierto de 5 de 7 en tiros de tres. Deck cerró de dos un cuarto esplendoroso para los blancos, con 24-33 en el marcador y 12 de valoración para Abalde y Dorsey.

El Real Madrid no pudo igualar en el segundo cuarto el buen inicio de partido. Maccabi, sustentado en la calidad de Dorsey, cerraba un parcial de 9-0 en acciones rápidas que igualaba el marcador (33-33). Sin Tavares ni Taylor, Laprovittola se veía incapaz de frenar las acometidas de Dorsey, quien jugaba con el argentino a su placer. Tuvo que aparecer Carroll, con siete puntos consecutivos, quien apareciese para hacer reaccionar a los suyos. El escolta de 37 años recogió el guante de Dorsey, quien llegaba a los 16 puntos con cinco minutos aún por delante para el descanso.

Maccabi conseguía igualar la contienda y revertir la contienda con un triple de Caloiaro. Tyus se marchaba al banquillo con tres personales en seis minutos, condicionando seriamente las rotaciones en el juego interior blanco. No hay mal que por bien no venga, pues la salida de Tyus significó el retorno de Tavares, quien recuperó el poderío en la zona perdido sin él. La presencia del caboverdiano propició tres errores consecutivos del exmadridista Hunter y la remontada merengue con dos canastones de Thompkins (43-46). Jones redujo las distancias antes del descanso y dejaba todo por decidir para la segunda parte.

Pablo Laso dio entrada a Causeur, inédito, con Alocén, sin minutos desde el inicio, para dirigir el ataque blanco. Los dos movían el balón con rapidez abriendo espacio para lanzamientos desde el perímetro de los suyos, pero no encontraban efectividad incidiendo en la zona. Tavares intentó la primera y se llevó el tapón de Dorsey, que estaba en todas. El caboverdiano no se lo esperaba y la acción condicionó el juego blanco, que sólo veía aro desde el perímetro, con dos de Thompkins y uno de Abalde. Maccabi, de menos a más, comenzó un juego más colectivo y diverso, aunque siempre con Dorsey en plan estelar. Este y Bender desde el perímetro lideraban la reacción del conjunto israelí para adelantarse nuevamente (59-55). Entró el choque en un intercambio de canastas de pívots, con Tavares y Hunter jugando al ratón y el gato. Thompkins, con un triple sobre la bocina, desniveló el partido para el Madrid en los segundos finales (63-66). El americano se mostraba muy acertado, alcanzando su cuarto triple y nueve puntos en este cuarto para un total de 18 antes del definitivo.

Era imposible aguantar el enorme ritmo anotador del inicio de partido. Ambos conjuntos comenzaron a pagar el cansancio y los fallos se sucedían. Maccabi sumaba dos acciones de Hunter y Bryant, mientras que otras dos de Thompkins y Taylor mantenían la ventaja mínima blanca. Pasaba el ecuador del último cuarto cuando un triple de Dorsey encendió las alarmas blancas. Se adelantaba el conjunto israelí y los blancos ya no contaban con la frescura incial. Un breve descanso de Tavares y otra vez a pista, significaban el delicado momento del partido. Wilbekin, desde el perímetro, abría una pequeña ventaja para los locales, obligando a Laso al tiempo muerto para cambiar la dinámica. El técnico blanco incidió a sus jugadores a percutir en la zona, con Tavares protagonista anotando y cargando de faltas al conjunto macabeo e igualando el choque desde la personal. La defensa de Taylor sobre Wilbekin y Dorsey frenaba el bombardeo local, pero Bryant lograba dos puntos en una discutida acción que adelantaba a Maccabi (80-78). Tavares estableció la igualada con menos de un minuto en el electrónico, lo que aseguraba un final de infarto.

Lluvia de decisiones polémicas

Con el marcador igualado, Laso decidió dejar jugar al rival la última posesión para gozar de los últimos segundos. la jugada no salió bien, pues Dorsey,  inconmensurable con 30 puntos, se elevaba para anotar sobre Laprovittola una acción de 2+1, lo que obligaba al triple blanco. Maccabi decidió hacer falta y se sucedieron los tiros libres. Con ocho segundos y un punto de diferencia, llegaron dos discutidas acciones favorables al equipo macabeo. Los blancos se libraron de una discutida antideportiva de Taylor gracias a los fallos de Hunter. Posteriormente, los colegiados dieron el balón a Maccabi en una acción que requirió revisión por un balón entre Wilbekin y Taylor. La colegiada, una vez más, fue casera. A pesar de todo, Carroll gozó de los últimos segundos de partido para igualar el choque, pero la defensa de Maccabi fue letal. El Real Madrid lució, pero la segunda derrota en Euroliga consecutiva, la tercera en cuatro jornadas, deja al Madrid en una comprometida situación y con muchas dudas antes de la Copa del Rey.

Avatar
News Reporter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *