Entrevista Carlos Rodríguez, jugador del Iraklis y ex de La Fábrica: «Kroos parecía que llevaba retrovisores»

12 octubre 2026 - 23:40
Entrevista Carlos Rodríguez, jugador del Iraklis y ex de La Fábrica: «Kroos parecía que llevaba retrovisores»

Instagram @carlos10_

El jugador del Iraklis y ex de La Fábrica atiende en exclusiva a MadridistaReal donde habla de su experiencia en Grecia, su paso por la cantera merengue y todo lo que implica enfundarse la elástica blanca

Esta es la primera temporada de Carlos Rodríguez Moreno (18/05/2004), nacido en Valencia, en el fútbol de élite. Después de pasar por las canteras del equipo ché y del Real Madrid, se encuentra inmerso en el país de la mitología, lugar donde se forjaron las leyendas.

MR: Para empezar, ¿cómo estás y cómo te estás adaptando al país?

Carlos: Muy contento, la verdad. He tenido suerte porque he contado con bastantes compañeros españoles que me han ayudado a hacerlo más fácil. La ciudad, el club… todo acogedor. Una experiencia que, ya solo vivirla, me ha valido la pena. Espero seguir viviendo muchas más cosas y creciendo.

MR: A pesar de tu corta experiencia, por ahora, en Grecia, ¿qué diferencias has encontrado entre el fútbol español y el griego?

Carlos: Quizás en España es todo un poco más táctico y controlado. En España tenemos la suerte de que desde las canteras nos enseñan lo que son los sistemas, lo que es un 4-3-3… En cambio, aquí físicamente el juego es muy de ida y vuelta y con muchos duelos. Parece un partido del FIFA. El fútbol es mucho más divertido, no hay partidos estancados. Nuestro entrenador trata de trabajar bastante el sistema, jugamos un 3-4-2-1. Nosotros hemos tenido suerte, ya que nuestro entrenador viene de la liga italiana, y eso lo trabaja muy bien.

MR: Ya te has enfrentado en pretemporada al AEK de Atenas, uno de los rivales del Real Madrid en la fase liga de la Champions League. Desde tu punto de vista, ¿qué se puede encontrar el conjunto blanco cuando viaje allí?

Carlos: Es un estadio que, cuando va a iniciar el partido, ruge. El Madrid ya sabemos que es el mejor club del mundo, el talento y la calidad que atesora, pero no va a ser un partido fácil de ganar 6-0. El AEK de Atenas tiene un gran nivel individual, están bien trabajados y la afición aprieta.

MR: Antes de recalar en el Real Madrid, militabas en el Valencia. ¿Cómo se produjo tu fichaje y qué recuerdas de tu primer día en Valdebebas?

Carlos: El Madrid llevaba siguiéndome un tiempo. Mi fichaje se produce a partir de un partido que jugamos en la Copa del Rey Juvenil: Valencia-Real Madrid. Ahí acabé de encajar en los planes del Madrid, y poco a poco se fue tramitando todo, hasta que llegó el momento de firmar. El primer día lo recuerdo como cuando un niño entra a un parque de bolas. Flipar. Darse cuenta de que estaba en el club más grande. Al principio impone. Llevar ese escudo, ponerte esa camiseta, estar en las instalaciones… tienes que saber gestionarlo. Estaba súper feliz.

MR: Pasaste tres temporadas en el Real Madrid C. Mirando atrás, ¿qué te aportó esa etapa? ¿Qué entrenador o entrenadores marcaron especialmente tu evolución?

Carlos: El Real Madrid me ha enseñado muchísimas cosas: el trabajo da sus frutos, el Real Madrid quiere ganar todo, hasta los amistosos, hasta los dobles de área en el entrenamiento… Me ha enseñado de verdad los valores de competir, porque no hay mayor exigencia que portar esa camiseta. Recuerdo con mucha estimas a varios entrenadores, debido a que siempre he sido un chico trabajador, líder y buena gente, y me he llevado bien con todos. Mi primer año, el ascenso a Tercera con Pau Quesada, qué manera de entrar en la cantera. Después destaco mucho a Mario Fernández, el segundo entrenador que tuve. Empezamos el año con Álvaro Gómez-Rey, y aunque la cosas no salieron del todo bien, también aprendí mucho. Con Mario y Joselu alcancé un nivel muy bueno, gracias a la confianza que depositaron en mí. Esos son mis mejores recuerdos.

MR: En un entorno tan competitivo como el Real Madrid, contar con personas que te apoyen es fundamental. ¿Quién fue la persona que más te ayudó durante esos años?

Carlos: Mi familia. Nadie me ha ayudado más que ellos. Mi hermano, mi madre y mi padre. Han estado en todos los momentos, tanto para celebrar como para echarme un cable el día que estás un poco más jodido porque no has jugado. Luego, algún amigo que haces en el fútbol, pero sobre todo mi familia.

Carlos Rodríguez: «Quique es como un hermano»

MR: Hablando de amistades, mantienes una excelente relación con Quique Ribes. ¿Cómo surgió vuestra amistad y qué importancia ha tenido en tu trayectoria?

Carlos: Con Ribes ha sido todo desde el inicio. Empecé con él en el colegio, y un año antes de que yo firmara por el Valencia, él había pasado del Levante al Valencia. Coincidimos allí tres años. Nos cambiamos de colegio juntos. Hemos ido toda la vida a clase juntos. El año que abandonamos el Valencia, ambos nos vamos al Madrid. El primer año vivimos juntos. Quique es como un hermano para mí, que no es de sangre, pero es mi mejor amigo del fútbol y de casi todo en general. Siempre está ahí. De hecho, ahora mismo nos separan miles de kilómetros (Vigo y Grecia) y aun así sigo manteniendo el contacto con él todos los días.

MR: Durante tu etapa en el Real Madrid compartiste vestuario con jugadores como Fran González, David Jiménez o Jacobo Ramón, que ya han dado el salto al fútbol profesional. ¿Qué destacarías de ellos como futbolistas y como compañeros?

Carlos: Todos grandísimos compañeros. David, un tío currante, humilde y buena gente. Me llevaba con él genial. A Fran no le puedo poner ni un solo reproche. Serio y disciplinado. Y Jacobo, súper divertido. A los tres se les veían condiciones diferentes. Estaban completamente preparados para dar el salto a una liga top. Y así es cómo lo han hecho.

MR: También coincidiste con actuales campeones de la Youth League como Jacobo Ortega, Víctor Valdepeñas, Liberto Navascués, Jaime Barroso, Jesús Fortea y Dani Yáñez. ¿Qué cualidades destacarías de esas generaciones? ¿Tienen potencial para establecerse en un futuro en el primer equipo?

Carlos: Decir que ves a alguien en el primer equipo del Real Madrid siempre es complicado. Ya sabemos lo difícil que es y las cosas que se tienen que dar. Y los milagros que tienen que ocurrir, ya que el club ficha todos los veranos a los mejores jugadores del mundo. Son grandes futbolistas. Tienen que seguir trabajando. Aprender mucho más. Saber gestionar momentos. Son talentos muy grandes. Ojalá les vaya muy bien porque son buenas personas.

MR: Desde dentro, ¿qué crees que necesita un canterano del Real Madrid para dar el salto al primer equipo?

Carlos: «Necesita representar lo que es el Real Madrid. Ser competitivo, saber lo que toca hacer en cada momento… Tener esa personalidad en el Bernabéu, para seguir mostrando lo que ya hacías anteriormente. Ser tu mismo. No digo que todos estén preparados, pero todos en La Fábrica son grandes jugadores».

MR: Has tenido la oportunidad de entrenar en varias ocasiones con el primer equipo del Real Madrid. ¿Qué se siente al compartir el día a día con los mejores jugadores del planeta?

Carlos: Sentía que cada día era la persona más afortunada del fútbol. Cada vez que pisas el campo en el que están ellos, sientes el privilegio que cualquier niño sueña vivir. Es cierto que cuando van pasando los días, porque con Ancelotti yo sumé bastantes entrenamientos, dejas de subir con la misma ilusión, y no lo valoras lo suficiente hasta que te vas. Y luego lo piensas y dices: «lo que he vivido es una auténtica locura». Ahora miro hacia atrás… y he entrenado con Kroos, Modric, Mbappé, Vinícius, Bellingham. Millones de niños que han soñado con eso no han podido lograrlo. Estoy muy orgulloso y agradecido.

Carlos Rodríguez: «La capacidad de Modric para girarse con ambas piernas me parecía increíble»

MR: ¿Qué fue lo que más te llamó la atención de aquellos entrenamientos? ¿Hubo algún jugador que te sorprendiera especialmente al verlo trabajar de cerca?

Carlos: Me llamó mucho la atención el ritmo, cada pase tenso, la precisión… Todos los jugadores impresionan. Todos tienen una cualidad en la que son top. Por eso están en el Madrid. Los dos que más me impresionaron, porque yo soy mediocentro, fueron Kroos y Modric. Kroos parecía que llevaba retrovisores, no se la quitaba nadie. Y la capacidad de Modric para girarse con ambas piernas me parecía increíble. También me impresionaron mucho Nacho y Carvajal, por su manera de competir. Además de Fede Valverde. Cuando ves correr a Bellingham, dices: «este jugador está hecho de otra pasta». Kylian y Vinícius, estrellas. Con Courtois, quería chutar a portería y nunca veía un hueco por algún lado.

MR: También tuviste la oportunidad de entrenar con el primer equipo en el Santiago Bernabéu. Aunque no llegaste a debutar allí, pudiste vivir esa experiencia desde dentro. ¿Qué sentiste al pisar el césped de uno de los estadios más emblemáticos del mundo?

Carlos: Es una sensación increíble. Cuando levantas la mirada y ves toda la grada… recién estrenado. Ese día entramos a los vestuarios y saludamos al presidente, Florentino Pérez. No daba crédito. Disfruté al máximo de la experiencia.

Carlos Rodríguez: «El mejor consejo: humildad y trabajo»

MR: Para terminar, ¿qué mensaje le darías a un joven futbolista que está en una cantera y sueña con llegar algún día al fútbol profesional?

Carlos: Para mí es clave seguir con la misma humildad tanto en los momentos malos como en los buenos. Todos queremos jugar, pero solo lo hacen once. Tienes que estar preparado para el momento en el que no juegues, seguir, seguir y seguir… como hice yo. Empecé sin jugar, y el día que me llegó la oportunidad, acabé siendo titular todos los partidos. Así es cómo funcionan las cosas. Creo que ese es el mejor consejo que puedo dar: humildad y trabajo.

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