El Rincón de Apple Tree | La rebequita y el invierno

Ya tenemos aquí el frío. Bueno, las temperaturas todavía no han bajado de manera notable como para sacar los abrigos, gorros y bufandas. Aunque alguno va por la calle disfrazado como si no hubiera vuelta atrás o prórrogas a los cambios en el armario. Pobre del que se siente a su lado en el metro o autobús.

No, el frío del que hablo es el que ha llegado al Real Madrid de baloncesto adelantándose un mes y medio a lo que nos viene acostumbrando en su regular aparición de cada temporada. Deben de ser cosas del cambio climático, esperemos que no cambio de ciclo. Y no es que por esperado, este año nos lo veíamos venir tras la cantidad de jugadores clave post mundialistas, nos duela menos. Es que este año viene con fuerza y nos ha dejado helados a lo que hemos salido por Europa.

Los partidos en casa de Euroliga se han ganado muy justitos. Ganamos a un Fener con bajas en la jornada inaugural y sin ser un gran partido, dijimos aquello de: ·hombre, es el Fenerbahce”, pero viendo cómo están los turcos, la victoria se ha devaluado. Luego, si no es por Carroll nos gana un Macabbi muy serio.

Y tocó salir a jugar más allá del muro protector del Wizink y se nos olvidó la rebeca que tanto repetía Laso a los chavales. “No olvidéis el abrigo que fuera hace frío!”. Y los jugadores a lo suyo, entre risas, tuits, bromas y el “qué pesado es el míster con los abrigos” si estamos en octubre!. Y claro… se los dejaron en casa y pillaron frío en Kaunas, tuvieron fiebre en Estambul y el gripazo es ya de caballo en Munich.

En condiciones normales, de esas tres salidas, un Real Madrid en forma habría ganado dos de ellas seguramente y peleado por el partido en la tercera, si no ganarlo. Pero no ha sido así. La imagen de equipo perdido y desenfocado ha sido común en estos tres partidos. El aficionado se agarraba a la conocida sensación de que al final el Real Madrid lo podría remontar. Pero este equipo actual carece de esa tracción a la que la fe (bien ganada, ¿eh?) en el conjunto año tras año y al final, la salvación no llega.

El bajón de los mundialistas ha llegado. Era algo esperado sin saber muy bien cuándo, pero ya lo tenemos aquí. Rudy no las mete y anda entre algodones. Facu está errático en la dirección y el tiro. Llull muy intermitente y anodino, Laprovittola… está en el banco, Deck sí que parece aguantar mejor pero su papel no es de estrella, todavía.

Los no mundialistas merecen estudio aparte, pues ahí creo que está lo grave e inexplicable del problema. Lo de Tavares es de vudú o magia negra, porque ha perdido todo lo que mostró en el final de temporada pasadatiming, intimidación, anotación y rebote y todo lo que le llevó a ser nombrado mejor defensor de la Euroliga. Ahora, hacemos All Star al pivot del equipo rival.

Mickey está mostrando cosas en ataque: buena mano, juego de espaldas y entendimiento con Llull y Deck pero en defensa contribuye a la valoración del pivot defendido. Es superado con demasiada frecuencia.

Causeur y Carroll tienen buenos momentos, pero tampoco están consistentes. No se echan el equipo a la espalda salvo el día de Maccabi.

Taylor pasa bastante inadvertido, aunque Randolph sí que ha tenido buenos partidos o tramos de los mismos. Es el más reconocible de todos.

Ah! Y Felipe lesionado y Thompkins teniendo que sudar para adelgazar con el frío que hace ahora en la casa blanca.

Y en este panorama siberiano desolador que es ahora nuestro equipo, vemos cada vez brillar con más fuerza el talento y energía de Usman Garuba. No va a hacer flotar el barco, pero sí puede ser el motor que ahora mismo necesita el equipo para poner en marcha los engranajes congelados de la maquinaria lasista. Si consigue empezar a mover las piezas y alguna se suma a este potente generador, igual el equipo empieza a tener esa tracción que necesita para agarrarse a los partidos y no patinar sobre él sin tener control alguno sobre el mismo y estar a merced del rival, equipado para la ocasión.

Este pasado puente se han vuelto a ver estos síntomas de gripazo de los que hemos hablado: el segundo cuarto contra el Alba (en casa!) y el tercero en Vitoria (en ACB pero equipo Euroliga) levantaron todas las alarmas. Al final se acabó remontando y ganando. Parece ser que esta vez los jugadores se dejaron la rebequita en el banquillo. Toca ver la evolución.

Foto: ElPaís

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