Editorial | Florentino Pérez: gestión más corazón

En marzo Florentino Pérez ha celebrado su 71º aniversario. Haciendo gala de un firme espíritu irreductible, el Presidente sigue fiel a su principio de contribuir a la grandeza de la historia madridista. Solo una mente privilegiada, preclara, puede ser capaz de marcar las diferencias tanto en el ámbito empresarial como en el deportivo.

A principio de mes se le distinguía con el premio FORBES como el mejor CEO de España en 2017. En el apartado deportivo, el Real Madrid batía en una eliminatoria incontestable al PSG. La victoria de un club que es propiedad de sus socios ante un equipo representativo del nuevo poder debe catalogarse de admirable.

En sus dos flancos Florentino Pérez, inmune a la maledicencia, se mantiene en plenitud. Su gestión se caracteriza por una constante búsqueda de la optimización en la toma de decisiones. Cerebral y atento, el Real Madrid le transporta hacia su lado más apasionado. Su sentimiento de amor al club debe ser irrebatible incluso para sus más reconocidos detractores.

Con su edad un ciudadano ordinario estaría en proceso de retirada: desgastado ante la tarea de arrostrar la presión inherente a los puestos de relevancia que ocupa. Los septagenarios en España suelen reproducir con más o menos exactitud los personajes típicos de las novelas de Delibes.

Por fortuna para el madridismo Florentino renueva de forma impertérrita su vocación de servicio al club diseñando como buen ingeniero estrategias de crecimiento y modernización.

El Real Madrid viene de completar su mejor temporada de la historia superando todas las cortapisas propias de un sistema nacional esquivo y renuente con los méritos madridistas. Pese a ello la voluntad de seguir ganando permanece intacta en Florentino sin que eso comprometa los valores del club.

Por ejemplo, la formación técnica del Presidente no le hace estar exento de calidez y proximidad en el trato. Esto se refleja tanto en el exterior -rechaza la idea de firmar jugadores que acaban contrato sin compensar al club de procedencia- y especialmente en el interior.

Durante años se ha extendido la tesis de que a Florentino no le interesaba el baloncesto. En consecuencia, los jugadores de la sección deberían atestiguar ese hipotético desdén. No parece el caso.

En este número hemos entrevistado a Andrés Nocioni, nada lisonjero, y ha expresado una absoluta gratitud hacia su expresidente por los detalles de cariño que ha tenido con él y su familia.

En nuestra Web hemos publicado entrevistas a Maciulis y Slaughter. El primero, preguntado por Florentino lo definió así:“Un Presidente perfecto”. Mientras que Slaughter aludió al “gran corazón del Presidente”.

En definitiva, queda claro que Florentino es un ejemplo de saber conjugar la gestión eficiente con la cercanía hacia las personas. Y, como ha quedado ya constatado, siempre perdona.

Texto: @DbenavidesMReal

Foto: AS.com

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