#DesdeLaGrada | Un pasito más

Tras la brillante victoria del viernes ante el CSKA Moscú, el Real Madrid Baloncesto se encuentra a un sólo paso de ganar la Final de la Copa de Europa. En caso de vencer, el Club blanco se alzaría con su Décima Copa de Europa, en una temporada que podría resultar absolutamente de ensueño, ya que podría darse la circunstancia de que sus compañeros de la sección de fútbol podrían proclamarse también Campeones de Europa el sábado 26 en Kiev, algo que no ha sucedido nunca a lo largo de la historia en las tres veces en las que ha sido posible.

Habiendo dado un paso importante al eliminar nada menos que al equipo con mayor presupuesto de la competición y presente en quince de las últimas dieciséis Final Four de Euroliga, sería un error pensar que todo el camino ya está andado. Y es que el rival de la Final del domingo es nada menos que Fenerbahçe Dogus Estambul. El equipo otomano es el actual Campeón de Europa, segundo presupuesto de la competición, después de que el holding local, Dogus, inyectara veinte millones de euros al Club para reforzarse, dinero que no han desaprovechado los turcos que han reforzado el equipo a conciencia. Hasta seis incorporaciones ha realizado el campeón de Europa buscando dar calidad y profundidad a una plantilla con el único objetivo de revalidar el título.

Y para entender este afán lo primero que debemos hacer es mirar al banquillo turco. Su entrenador no es otro que Zeljko Obradovic, viejo conocido de la afición Madridista y poseedor de tantos títulos en su palmarés como tantos tiene el Real Madrid. Hasta nueve entorchados acumula el genial director técnico serbio que además se encuentra en su casa, lo que puede motivarle un poco más si cabe.

Pablo Laso saludando a Zeljko Obradovic | Foto: SomosBasket

En cuanto al juego del rival, cabe destacar por encima de todo su dirección de juego, que es una de las más potentes de Europa con Wanamaker y Sloukas. Ambos promedian más de veinte puntos por partido entre los dos. Junto a ellos el pívot checo de los brazos interminables, Vesely, el reboteador Melli y los tiradores Nunnally y el escolta serbio Guduric, que al igual que su compatriota entrenador querrá ser profeta en su tierra. En definitiva, un equipo sólido y completo.

Sin embargo y a pesar de sus virtudes, que obviamente las tiene, este equipo ya sabe lo que es caer ante el Real Madrid. En concreto en esta misma temporada el equipo blanco ha conseguido ganar a los turcos a domicilio. Además, y pese a que son el equipo con más aficionados desplazados, a priori nada tendrá que ver el ambiente que se encuentre el Real Madrid en el Stark – Kombank Arena de Belgrado con el que se encontraría si el partido se disputara en la cancha turca.

Para culminar las sensaciones positivas en cuanto a las opciones del Real Madrid, queda por comentar su extraordinaria actuación frente a CSKA en la semifinal en la que un gran Laso desactivó a Chacho y sus compañeros. Habiendo aspectos mejorables como el acierto en los tiros libres, lo cierto es que el Real Madrid hizo un partido francamente brillante en muchos aspectos del juego, destacando una defensa fabulosa sobre el equipo ruso.

En definitiva, una nueva Final para los nuestros en una era, la era Laso, en la que el Madrid ha vuelto por méritos propios a la élite del baloncesto europeo y en la que tenemos a nuestro alcance lograr la ansiada décima Copa de Europa. Y para eso sólo falta un pasito más. #HalaMadrid

Texto: @pepo2204

Foto: Realmadrid.com

News Reporter
Colaborador de #MadridistaReal

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