Crónica Real | Contra todo y todos (0-1)

Penúltima jornada de la “Liga del Robo Ardiendo” en la que el Real Madrid, increíblemente, aún mantiene opciones de ganar a pesar de poder tenerla ganada hace tiempo.

El Real Madrid, desde que se inició este régimen contra él, sólo ha logrado ganar Ligas contra todo y contra todos, haciendo auténticas heroicidades y temporadas de leyenda. Desde la “Liga del Clavo Ardiendo” pasando por la “De los Récords”. De la Liga del doblete con Zidane, que se consiguió en el último partido y gracias a aquel gol de Ramos en el último minuto en el Nou Camp (tras un gol ilegal de Luis Suárez y varios penaltis tangados), siendo inmensamente superiores al resto de equipos, a la liga del año pasado, la del COVID, ganando 10 partidos seguidos en el final de temporada… Casi nada.

La deriva de este año tiene pocos matices y disimulos. Es complicado saber la de puntos que se nos han ido en decisiones arbitrales estos años. Sólo hay que tener en cuenta esas decisiones y cuestiones que se han visto por primera y casi única vez con el Real Madrid. Desde la expulsión a Modric, uno de los jugadores más limpios de la Liga, por una entrada sobre el talón del rival en una normal creada para esa jornada en exclusiva, a padecer la sanción de tres penaltis en contra en un mismo partido. Desde que un árbitro se acerque al monitor para mantener la decisión que él mismo había tomado por primera vez en su carrera, a que te piten un penalti en contra tras haberte pitado uno a favor. O el comprobar cómo los rivales te tocan el balón con la mano en el área de todas las formas posibles, pero sólo se pitan las que no te benefician…

Y aún así y con 70 lesiones, récord absoluto en la historia, nos mantenemos en la lucha hasta el final y llegamos a unas semis de Champions, que de habernos respetado algo más el físico seguramente habríamos superado.

Zidane apostó por el mismo equipo que goleó al Granada, con Miguel Gutiérrez en el lateral zurdo y Odriozola en el diestro. La defensa, como bien sabéis, es la zona con más problemas. No hay ni un titular disponible. Arriba repitió Rodrygo por la derecha. Benzema y Viniciuis completaban el ataque. El mediocampo, con la baja de Kroos, estuvo formado por Modric, Casemiro y Valverde.

No hubo mucho reseñable en la primera parte. El equipo dio buenas sensaciones, con ganas de ir a por el partido a pesar de todo. Mucha aproximación, pero poca ocasión. Fue un buen Madrid, que llevó la iniciativa, pero que no logró desbordar a la defensa bilbaína. Tampoco sufrió el equipo, salvo por el susto en un error de Casemiro dentro del área y un lanzamiento de falta desviado.

Un par de posesiones largas nuestras cambiaron la tendencia de los primeros minutos, con un Athletic pujante. Destacaron un Miguel Gutiérrez atrevido y un Valverde omnipresente.

Luego las posesiones se fueron sucediendo, rondando el área, cercándolo, con bastantes recuperaciones en campo rival, pero sin encontrar el hueco para filtrar ese último o penúltimo pase. Vinicius, siempre muy presente, estuvo bastante fallón. Necesitábamos algún disparo lejano.

Entonces llegaron los 2 penaltis. Claros, más que claros obvios. Una mano, otra más, en la que el centro de Odriozola impacta en el codo del rival, y un derribo a Benzema, involuntario pero descarado, que no daba opción a duda. Ni siquiera se acercó a revisar Mateu.

Quedaba claro que o marcábamos desde fuera del área o con una genialidad o lo íbamos a tener difícil. Lo peor es que eliminaron la opción de meter presión a nuestro rival, ya que un gol nuestro podría haber aumentado los nervios, ya que seguía empatado.

La segunda parte fue por los mismos derroteros, aunque se definieron algunas ocasiones. Militao remató arriba un córner. Courtois hizo una parada en un tiro a la contra del Athletic, que terminó la misma jugada con un remate alto.

El Madrid seguía dando sensación de superioridad, de peligro, rondando siempre el área, pero sin confirmarlo con ocasiones claras. El Athletic estaba completamente encerrado mientras se sucedían córners y centros. El Athletic achicaba como podía, se mascaba el gol a pesar de todo.

Modric dio un buen aviso con un lanzamiento desde fuera del área, una de las mejores opciones para el Madrid, pero Unai Simón estuvo certero desviándolo a córner. Casemiro, en un córner, mandó un balón al larguero, en la que fue la mejor ocasión del equipo. El balón parado daba opciones.

Finalmente llegó el ansiado gol. Tras otro córner, el balón llegó a Rodrygo, que abrió a banda a Casemiro y el centro de éste lo remató Nacho con la rodilla, sin querer.

Tras el gol el equipo se metió atrás buscando una contra que, en realidad, no se buscaba. Esto generó cierta inquietud con las aproximaciones bilbaínas. Cedimos la posesión. Remataron dos veces, una de ellas muy clara.

Con este resultado, la locura se desató en el Wanda, donde el Osasuna nos colocaba líder, pero, por desgracia, el Atlético, en una meritoria reacción, remontó en 10 minutos devolviéndoles el primer puesto.

Asensio entró por Vinicius y Hazard por Rodrygo.

No cabe más que mostrar el orgullo por este equipo, luchando contra todo y todos, ganando a pesar de lo que se le quita, de los horarios, de las tendencias… Hicimos lo que teníamos que hacer para jugarnos el todo por el todo en la última jornada, donde aunque el Atlético es favorito, depende de sí mismo y tiene un rival más asequible, todo puede pasar.

Es difícil destacar a uno de los nuestros, en un buen desempeño a pesar de la fátiga. Satisface sobre manera el rendimiento de Miguel Gutiérrez, que parece haber jugado toda la vida en el primer equipo. Militao es un capo de la defensa, su salida de balón es excelsa, ha adquirido una seguridad insultante. Modric ha dado otra clase, Nacho ha sido decisivo, Benzema siempre es solución…

En definitiva, contra todo y contra todos, todavía hay Liga.

 

Texto: @MrSambo92
Foto: Daniel Marzo Pressinphoto / Imago

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