
REAL MADRID
El Real Madrid remonta en Villeurbanne tras una primera parte desastrosa.
Trey Lyles en ataque y Usman Garuba en defensa fueron los héroes que consiguieron dar la vuelta al marcador en el último cuarto. Heurtel y Watson amenazaron con llevarse el choque desde el talento ofensivo, aprovechando las segundas oportunidades que conseguían en rebote ofensivo y el mal día del Madrid (Una vez más) desde el triple.
Campazzo fue la constante del equipo que no despertó hasta que Feliz, Maledon y Garuba dieron una inyección de energía. Interesante la rotación de los 5 con Sergio apostando por Len en la primera parte, pero enmendando su errar dejando a Usman la segunda incluso por delante de Tavares.
Unos 20 minutos para olvidar reflejaban claramente el mal tramo que vive el Madrid. Sin saber contener las individualidades de Heurtel y Watson Jr, el equipo ahondaba en su pozo de sensaciones. Floja defensa en el uno para uno y una vez más, pasivos ante el rebote defensivo. Asvel tuvo varias oportunidades por posesión en muchas jugadas, de la misma forma que el Barça las tuvo el domingo. Kramer dejó algunos detalles de intensidad defensiva sobre Watson, pero insuficientes para frenar al escolta. También se volvió a insistir con la zona 3-2, rota sin dificultades con el pívot rival recibiendo en la bombilla.
El ataque fue a ráfagas, con la constante de Campazzo, con diferencia el mejor de los blancos en la primera mitad. Ni Okeke ni Hezonja tuvieron el día desde el triple lo que atascó horrores los ataques en estático. La opción segura eran balones al poste ya fuera Tavares o Lyles, aprovechando el desajuste defensivo para ganarse sus puntos cerca del aro. No bastó para evitar que los locales se fueran a vestuarios con ventaja de cinco puntos y con la sensación de que podrían haber sido más.
El Madrid reapareció demasiado insistente en el triple sin éxito. Campazzo, Okeke y Hezonja lo intentaron pero no llego por ahí la reacción madridista. Si que surtió efecto la mejora en defensa condicionada eso sí por la ausencia de Heurtel o Watson en pista. Sin embargo, aunque los de Scariolo amenazaban con dar la vuelta a la tortilla, Asvel recuperaba ventaja en apenas tiempo. Con Watson como referencia en ataque los franceses pusieron todos los huevos en su cesta y les funcionó. Minutos de mucha calidad que permitía al equipo de Lyon llegar al último cuarto 5 arriba.
Scariolo apostó por un quinteto con energía. Garuba y Feliz especializados en la intensidad a ambos lados de la cancha fueron el factor idóneo para que el Madrid pusiera las tablas con un triple de Maledon. Los destellos ofensivos del propio Maledon y Lyles provocaron que el equipo cambiara la tendencia, secara a Asvel y así encontrar la comodidad tanto en ataque como en el marcador para los minutos finales.
Fue la pareja Lyles-Garuba la que le dio la victoria al Madrid. El canadiense porque entró en trance con acciones de calidad altísima en ataque, castigando el poste para encontrar suspensiones infalibles. El canterano fue el factor sorpresa. No jugó en la primera parte pero salió para cambiar el choque. Inteligente a la hora de meter manos, exhibición en la defensa sobre Watson tras bloqueo y atento para lanzar al equipo al contraataque. El Madrid resiste en Lyon y salva los muebles a tiempo.