
Diego Souto/Getty Images
El Real Madrid llegaba a la tercera jornada de Champions tras pleno de victorias frente a Inter de Milán y Roma. Los de Mourinho afrontaban el primero de los dos grandes partidos que tendrían esta semana. Con el Clásico a la vuelta de la esquina, conseguir 9 puntos de 9 en Champions significaría encaminar el top-8.
Ganar hoy, también significaba una pequeña victoria moral de cara al Clásico, más aún después de que los culés cayesen por 2-4 frente al PSG.
En el XI titular la gran novedad fue la vuelta de Vinícius, que sancionado en liga, volvía al equipo titular por la banda izquierda tal y como anunció el entrenador portugués en la previa del partido. No fue la única, pues Mourinho quiso refrescar el equipo dando entrada a Carreras, Rüdiguer, Camavinga y Bernardo Silva. Valverde volvía a partir como lateral derecho por segundo partido consecutivo. La gran ausencia fue Yan Diomandé que, tras varias titularidades consecutivas, le tocaba rotar en un partido contra su ex equipo.
Después de la clásica liturgia madridista con tifo incluido que rezaba ¿Cómo no te voy a querer? el balón echó a rodar. Los primeros minutos transcurrieron sin mucha historia. El Real Madrid dominaba pero sin más peligro que el que generaba Arda Güler por banda derecha.
Ninguna de las jugadas conseguía concretarse y en un despiste defensivo, Rómulo tuvo el 0-1. Pero apareció el de siempre, Courtois. El belga hizo un auténtico paradón que repetiría en el minuto 40 en un mano a mano con los mismos protagonistas.
El Leipzig amenazaba con transiciones cuando el Real Madrid no terminaba jugada. Nusa se atrevía y castigaba a Valverde. Pero también había espacios para que el Real Madrid corriese. Vinícius tuvo dos disparos desde lejos que terminaron con dos buenas paradas del guardameta del equipo alemán. Bellingham también lo intentó desde fuera sin éxito.
Cuando todo parecía encaminarse a un descanso sin goles, una balón suelto tras una parada de Vandevoordt permitió que Bernardo Silva hiciese el 1-0. El portugués apareció en el área pequeña al más puro estilo de un «9». Algo que, por otro lado, no fue casual ya que lo estuvo haciendo durante todo el primer tiempo. Como si fuese el alumno más listo de la clase, empujó el balón a la red para hacer su primer gol con la camiseta blanca. Minuto 43 y el Bernabéu ya respiraba más tranquilo.
Tras el descanso Valverde estuvo apunto de hacer el 2-0 en el minuto 47. Una gran combinación con Güler terminó con parada de Vandevoordt. A pesar del gran partido del guardameta del Leipzig, el Real Madrid había salido decidido a solucionar el partido por la vía rápida.
En el minuto 52 un buen balón de Bellingham al segundo palo encontró a Mbappé que cedió de cabeza para que sobre la línea Güler hiciese el 2-0. Suma y sigue para el turco que está en estado de gracia.
Los de Mourinho olían sangre y empezaban a divertirse. Tan sólo dos minutos después del gol de Güler, Mbappé estrelló un balón en el lateral de la red.
Ya con el 2-0 en el marcador, el conjunto blanco se dedicó a contemporizar el partido. Mourinho dió entrada a aquellos que parece que partirán como titulares el domingo como Cucurella o Diomandé. Y también quitó minutos de sus piernas a otros como Arda Güler.
Pero claro, cuando tienes tanta calidad en el campo a veces los goles llegan sin querer. En este caso fue Mbappé, quien no pudo faltar a su cita con el gol. Encontró un balón en el sector izquierdo de la frontal del área y se sacó un golpeo inapelable.
El partido entró en una fase de locura transitoria y un minuto después del gol del francés, sería el Leipzig quien recortaría distancias.
Pero esto no sería todo, quedaría el plato fuerte. En el minuto 87, Brahim sirvió un balón medido a Diomande que sin dejarla caer la empaló de volea introduciendo el balón por la mismísima escuadra. El costamarfileño hacia otro gol de museo mientras sonreía como quien dice «por esto me fichásteis». El africano llegará al Clásico desatado.
El partido acabó como se deben terminar los partidos en el Bernabéu: en el área del Leipzig y con los 3 puntos en el bolsillo. Tres victorias de tres en Champions y otra goleada. Ahora espera un Barça más dubitativo de lo que comenzó la semana que medirá el techo de un Real Madrid que comienza a encontrar su esquema.
FICHA TÉCNICA
Estadio: Santiago Bernabéu
Árbitro: Itsván Kovács
VAR: Tomasz Kwiatkowski
Árbitro asistente: Mihai Marica
Árbitro asistente: Ferencz Tunyogi
Cuarto Árbitro: Szabolcs Kovacs
Real Madrid: Courtois; Valverde; Rüdiguer; Huijsen; Carreras (Cucurella 70′); Camavinga; Bernardo Silva; Arda Güler (Brahim 77′); Bellingham (Espí 88′); Vinícius (Diomandé 70′); Mbappé (Endrick 88′)
Leipzig: Vandevoordt; Orbán; Bakú; Lukeba; Raum (Finkgräfe 72′); Seiwald; El Aynaoui (Reitz 63′); Gruda (Maksimović 63′); Nkunku (Baumgartner 77′); Nusa (Gomis 72′); Rómulo
Goles: Bernardo Silva 43′ (1-0); Arda Güler 52′ (2-0); Mbappé 83′ (3-0); Gomis 84′ (3-1); Yan Diomandé 87′ (4-1)
Amonestaciones: Carreras 67′; Reitz 69′